Y éste puto invierno está siendo especialmente duro y en consecuencia hoy de nuevo llueve a mares y a océanos y además, hoy el grajo debe volar bajo y porque hace un frío del carajo. Lluvia a mares y frío a manos llenas. Pero creo que eso está pasando en toda España y nadie se libra de ese mal tiempo de mano negra. Y en un día así, uno no se puede quedar sin leña para alimentar la caldera de la estufa. Y pasa en casi todo lo que conocemos, todo funciona en cadena de consecuencias y por eso tiramos de ella y esa cadena empieza por ir a buscar leña y la metes en sacos en el maletero del coche, después la sacas del maletero y la trasladas hasta tu casa y allí la vas almacenando y hasta que le toque el turno de su quema. Y de repente me acordé que me quedaba una bolsa de leña en el maletero del coche y me dije y menos mal y porque hoy precisamente no es un día ideal para ir a buscar leña. Y no me lo pensé dos veces y porque el coche estaba como a 50 metros de mi casa y en ese tramo de ida y vuelta me empapé desde la popa hasta la proa. Pero bueno, ahora mismo ya tengo a tope la máquina de producir calor entrañable. Porque eso es lo que diferencia un simple y común calor de calefacción, de éste calor tan agradable y tan entrañable. El calor de la leña no tiene comparación con ningún otro tipo de calor. Y yo estaba viendo a la selección española de balonmano y viendo como perdía ante Portugal y la verdad que era una mierda de partido y sin desdeñar y para nada la victoria de Portugal. Y porque entre otra cosas, yo amo a Portugal y tal y como, amo a España. Pues llegó el descanso del partido y en ese momento me dije, que lo vea otro y porque me estaba asomando al borde del aburrimiento.
Pero ahí mismo o sea en el descanso del partido, sale un viejo como yo pero aún más viejo y porque si yo voy a por los 70, ese viejo estaba en los 86 años. Y resulta que tenía el récord mundial y por haber ascendido un "ochomil" a la edad de 86 años. Y yo no sé como estaré a los 86 años y puede que me haya convertido en polvo y estaré observando desde abajo como crece la hierba o puede que no y seguiré siendo un superviviente, pero desde luego y lo tengo muy claro, es que no estaré ascendiendo un "ochomil". Menudo era el viejo, delgado de cuerpo, de mente despejada y aún dispuesto a comerse el mundo. Qué envidia más envidiosa. Y cuando estás cargado de envidia ajena, te puedan las ganas de no dejar títere con cabeza y al puto viejo y más viejo que yo, me lo cargué en 10 segundos y porque la envidia si la dejas correr por tus venas, te convierte en peor persona. El menda físicamente estaba mucho mejor que yo. En el plano mental ya no entro y porque esos 5 minutos de gloria que tuvo el tipo por las cámaras de televisión, no es tiempo suficiente para poder valorar su estado mental. Yo sé que el mío no es muy bueno y con eso y de momento, me llega. Además en éste aspecto de mi salud mental no me conviene que la exagere o que me queje demasiado y porque no vaya ser que me vea un psiquiatra y que me obligue a hacer tratamiento con él y con su puta madre y porque mi opinión sobre éste tema es conocida y ante un psiquiatra yo cruzo los dedos y me pongo un collar de ajos en el cuello y para que no me chupe la sangre directamente de la Carótida.
Yo voy camino de los 70 años y me quedan exactamente 8 días para mi cumpleaños y espero llegar entero de cuerpo y mente. Aunque me interesa que se conserve más el cuerpo que la mente, pero claro si fuera un todo un perturbado de mierda, seguro que no diría lo mismo. Y entonces lo más prudente sería que las dos cosas importan y que unas veces una importa más que la otra y que en otras, importa más la otra y mi conclusión es como dice el otro, iremos valorando partido a partido.

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