¿SOMOS NÚMEROS?


                                               
Y que pasa

si un día te despiertas

y te das cuenta

que todas tus fortalezas

se han convertido en debilidades

y que lo nuestro no era tan nuestro como queríamos creer.

El mundo al revés

y lo extraño se convirtió en cotidiano

y las palabras se hicieron números

y por eso hablaremos en códigos binarios

que a su vez tendrán asignado un número. 

Yo tengo el número 10

o sea, soy el 10

y digo esto y no siento ninguna emoción

y porque me da exactamente igual

ser el 1 o el 8 o el 23. 

Yo prefiero ser yo mismo

con un cerebro encajado dentro de mi cráneo

y añadimos un trozo grande de carne

otro poco de grasa y piel

unos cuantos músculos, tendones y huesos

y ya tenemos creado al personaje.

Yo soy un ser humano

y odio que me identifiquen por un número.














ESA PAZ


Ahora soy un pez voraz por mera necesidad
y amo todo lo que veo y siento
y ahora amo el mar visto desde tierra...
y eso te da una perspectiva más,
es ver el mar desde tierra sólida y segura,
y clavas tus pies en el suelo y de tal manera,
que ni un ciclón te moverá del sitio
y tanto vale un muelle como una roca
que resisten la mordida brutal y espumosa de las olas,
y aguantando las embestidas de esos remolinos delirantes
que te quieren arrastrar hacia el mar,
y tú mientras tanto
queriendo mantener esa paz y tranquilidad que emana el mar en calma en un día sin viento
esa paz que siempre hemos soñado en hacerla nuestra
y que a su vez, muy pocos la conseguirán.

EL DOLOR Y SUS COSAS

 

Y cuando todo duele

¿qué se puede decir?

simplemente, que todo duele

y poco más.

Y si te quejas más veces

pide el libro de reclamaciones

a quién lo posea.

Hasta el dolor llega a agotar

primero al que lo padece o sufre

en segundo lugar, al que está a su lado

y hasta yo me agoto de tanto dolor

que sobre todo siento a mi alrededor. 

No deseo dolor a nadie

hablo de dolor verdadero

dolor agudo, crónico, persistente

intermitente, desaprensivo 

o dolor incomprendido

y éste último y por lo que sea

nunca sabrás porque se ha producido.

Hay personas que ante el dolor ajeno

no saben lo que tienen que hacer

y más si esas mismas personas

son la causa y la razón de ese dolor

y sin más, se ponen de perfil

ante el dolor que han producido.

Tampoco tú puedes hacer más

y pasado el tiempo

no es que no puedas

y es que ya no quieres hacer nada por ellos

y haces un copia y pega de como uno

se tiene que poner de perfil.

Total

y desde hace mucho tiempo

ya eras invisible para ellos

y así demuestran una vez más

que su grado de insensibilidad

es cuando menos que aterrador.














LOUIS MADEIRA


 

SUEÑOS PESADILLAS


Hoy me desperté con un mal sabor de boca que te cagas o sea como si alguien se hubiera cagado en mi boca. Hoy tuve un sueño pesadilla y dentro de mi sueño volvía  a una época muy pasada de fecha y que ahora en realidad me importa un carajo, pero ya conocéis como son los sueños pesadilla y te hacen sentir lo que en aquellos sentías y como lo sentías y como lo sufrías. Yo en mis épocas estudiantiles tuve una novia (entre otras que tuve) de la que me enamoré locamente, pero lo de locamente nunca se lo dije a nadie y tampoco se lo dije a ella. Ya me sentía suficientemente colgado de ella y yo sabía que si se lo decía me iba a manejar más y al final iba a sufrir más con ella. Yo de aquellas partía de una evidencia y era que ella no me quería tanto como yo la quise. Hay relaciones que se dan así y uno se siente enamorado como un piojo y la otra persona se siente cómoda manteniendo un bajo perfil en esa relación. Y ésta vez me había tocado a mí estar en el lado equivocado  de una relación. Y ya se sabe como acabará la cosa y el punto más débil va a sufrir como un condenado. Y por otro lado, yo tuve un amigo, mi mejor amigo de aquellas, que le gustaba coquetear hasta con la novia de su mejor amigo. Y no es que follaran a mis espaldas (aunque tampoco sé del todo si lo llegaron hacer), pero les gustaba jugar (a los dos) al puto coqueteo de si no fueras el mejor amigo de mi novio, ya te hubiera follado 20 veces y al revés también funcionaba y si no fueras la novia de mi mejor amigo, ya te hubiera follado hasta por las orejas. Y aunque no estoy seguro del todo, creo que todo esto se quedó en un simple juego que al parecer les divertía muchísimo. Y yo mientras tanto, muerto de celos silenciosos y porque odio el tema de sentir celos y por eso no me gustaba (ni me gusta) tener que reconocer que estaba celoso. De aquellas lo interpretaba de esa manera y me culpabilizaba por sentir celos.

Y bueno, toda ésta historia amorosa se acabó extinguiendo. Y por otra parte tenía que acabar así y por dos razones: ella acabó la carrera y se fue a trabajar a un lindo pueblo situado en una preciosa isla, que de aquellas era un lugar remoto. Y la otra razón, era que las relaciones tan desiguales en el querer, suelen acabar mal o fatal y en algún caso como era el mío, acabó más o menos cordialmente y porque su parte, era demasiado fácil  buscarse a otra persona que le molara más que yo y que por mi parte ya sabía desde más o menos un año antes (cuando se fue a trabajar a esa Isla) que nuestra relación tenía los días contados. Y así fue y así ocurrió. Y se fue con otro y desapareció del mapa.

Pero volviendo a mi sueño pesadilla de ésta noche. E íbamos los tres andando por una carretera comarcal, estrecha, maltrecha y muy cercana al mar. Y que nadie me pregunto que hacíamos por allí y tampoco sé hacia donde íbamos. Pero después de varias horas andando, nos metimos en un bar a comer y beber algo y allí una chavala se puso hablar con nosotros y mientras hablábamos con ella, mi amigo y mi novia seguían con su puto juego de coqueteos y risas compatidas entre ellos y palabras al oído con las que se morían de risa. Mientras yo seguía hablando con la chavala que acabábamos de conocer y en momento dado me dijo, tengo coche y me quedan 3 o 4 horas para ir a trabajar y mientras tanto me gustaría ir a una preciosa playa de ésta zona. Y yo le dije que eso mismo queríamos hacer nosotros, pero a mi amigo y a mi novia, les tuve que hacer la pregunta por dos veces y porque con su jueguecito estúpido y malvado, no prestaban ninguna atención a lo que estábamos hablando. También dijeron que sí y los 4 nos fuímos a una playa preciosa que precisamente no estaba muy lejos de allí.

Y en ese preciso momento me desperté y con ese mal sabor de boca que antes expliqué. Volví a sentir exactamente lo mismo que de aquellas sentí. Y eso que ahora, ninguno de los dos existe para mí y desde hace unas cuantas décadas que ni nos vemos, ni nos comunicamos. Pero los sueños sueños son y como además tienen vida propia, pues pasa que funcionan en otra dimensión que no se parece en nada a la que estamos viviendo en este mundo. Claro que a los 15 minutos se te borra ese mal sabor de boca y porqué pensé que ninguno de los dos se merecía que yo les concediera más tiempo y ni siquiera más espacio en el almacén de mis mejores recuerdos.

















 

UN BUENOS DÍAS


Un buenos días y un beso
y un café humeante...
sobre la mesilla de noche
y otro beso y más besos
y porque el mundo debía funcionar a besos
y a cafés y a bellas historias de amor.
Y por si no me oías
te daré otro buenos días
y una caricia apartando tu pelo de tu cara de ensueño,
y otra hermosa y delicada caricia
pero ésta se desliza alrededor de tu cuello
y después, muchas más
y más locas y pasionales
y eternas y que cubran mi estado de euforia,
mientras bajo las sábanas...
doy un saludo y un beso a tus entrañas
y a todas y sin olvidarme de ninguna
y mientras de nuevo te digo
¡te quiero!.

 


















Hay que saber reconocer


 Hay que saber reconocer

que durante un tiempo

fuímos por lo que luchábamos

que nuestra identidad estaba dentro de esa causa

y dentro de ese fin

y que por ella, 

dejamos parte de nuestra piel 

pero lo peor de todo

es que una buena parte de nuestros bellos sueños

se acabaron rompiendo en mil pedazos

y entre los pocos pilares que se quedaron en pie

y entre otros pocos que pudimos recoger del suelo

y sumando otros que fuímos añadiendo el resto de nuestras vidas

hemos salido lo que ahora somos 

seres más utópicos de lo que antes éramos

y sí, estamos más viejos y desgastados

pero la utopía ha sido el motor de nuestra historia

y ahora en los atardeceres dorados del otoño

y bajo la mano líquida de la lluvia

uno se da cuenta y hablo en mi caso

que todo lo vivido ha merecido la pena

y hasta mis fallos y errores, siguen conmigo

los  tengo anotados en una pizarra invisible

que tengo dentro de mi mente.

Pero en el otro lado de mi memoria

están mis aciertos, mis sentimientos,

mis pensamientos, mis amores perdidos 

y los que se quedaron sin pilas

y todo ese conjunto

es el que fue moldeando mi cuerpo,

mi mente, mi alma, mis sentimientos

y es bueno reconocer 

que he sido de todo un poco

y que no he sido tan grande como yo esperaba

pero tampoco he sido un ser insignificante

como pensaba que era en mis peores momentos.

Mi conclusión final

es que fuí un poco de todo

y todo lo bueno que hice

lo llevo en un bolsillo

y todo lo malo, lo llevo en el otro.












Maya Angelou

"Como lunas y como soles, con la certeza de las mareas, como las esperanzas brincando alto, así... Yo me levanto".

 

JULIO CORTÁZAR


 En mis lejanos tiempos, cuanto me había gustado ésta frase de Cortázar. ¿Y ahora?...pues ahora que han pasado más de 50 años desde que la leí por primera vez, también me sigue gustando, pero ya no me la creo tanto o por lo menos y dado que tengo 70 años y un largo recorrido vital, sé que algunas veces me ha pasado algo parecido y como también sé que muchas otras veces, no buscaba a nadie y de repente me encontré con ella y soy plenamente consciente de que hasta ese momento, no la conocía. Las cosas a veces las buscas y otras veces las encuentras. Y esa es mi conclusión final.

Alfonsina Storni. CASAS ENFILADAS


Casas enfiladas,
casas enfiladas,
casas enfiladas.
Cuadrados, cuadrados,
cuadrados.
Casas enfiladas.
La gente ya tiene el alma cuadrada
ideas en fila
y ángulo en la espalda.
Yo mismo he vertido ayer una lágrima
Dios mío... cuadrada.











ANTONIO VEGA. Lucha de gigantes.


 

DESPEDIDAS DE JUBILACIÓN


 Y hoy leyendo esas cosas entre otras muchas otras que se leen por la simple razón de ponerse al día, me encontré con unas fotos de una celebración por la jubilación de una compañera de trabajo o sea de una médica del servicio de emergencias del 061 de Baleares y que yo no conozco personalmente y porque trabaja en otra isla distinta a la mía, aunque oí hablar muy bien de ella a algún compañero del trabajo de esos que te fías hasta los topes y que por él, pondrías la mano en el fuego y  porque es fiable al cien por cien como profesional y como persona y por tanto y sin conocerla personalmente, de manera indirecta también yo me fío de ella. Y como yo me jubilé hace exactamente 9 meses y como si fuera un embarazo y como celebré mi despedida de trabajo hará unos 5 meses, se me cruzaron datos entre mi despedida y la de ella. Y no para comparar en nada y porque yo sintiera envidia hacia ella o que fuera al revés. No puedo sentir envidia de algo que por mi parte nunca tuve ganas de celebrar. Y es que no sé si me explico muy bien, pero voy a intentarlo. Yo me jubilé oficialmente a los 69 años y medio, pero creo que yo me sentía jubilado desde 5 años antes y justo a la edad que tocaba, a los 65 años y tal y como viene reflejado en la ley. Pero por otras necesidades que al 99% eran económicas y a consecuencia de haber tomado unas malas decisiones en ese campo, tuve que seguir trabajando y lo hice lo mejor que pude, pero es que al final, no podía más y me tuve que jubilar así o sí. Porque mi cuerpo ya no estaba para grandes fiestas, ni para tumbarse en el suelo de un coche o de una carretera regada por aceite y gasolina y para atender a un herido o a varios, ni para apoyar en el asfalto una de tus rodillas más de dos minutos, ni para que te llamaran varias veces por la noche y hasta sentirte peor que el paciente al que ibas a atender. A veces iba tan echo polvo que ante ese típico aviso que era más bien una paparrucha descafeinada y porque el pobre viejo o vieja, se sentía más desamparado que otra cosa y sobre todo debido a su inmensa soledad y hasta me entraban ganas de decirle, pues hágame un sitio en su cama y usted cura su soledad durante unas horas y yo curo mi falta de sueño. Pero al final siempre tenía que usar el principal argumento del porqué tenía que seguir trabajando, la pasta. La puta pasta de los cojones. Y mira que si no me cagué miles de veces, fue porque fueron millones de veces las que me cagué en mí y en todos mis antepasados y por haber pedido un crédito hipotecario demasiado tardío y que podía pagar bien con mi nómina de médico en activo, pero no con mi sueldo de jubilado.

Y a los dos años o sea, a los 67 años se empezaron a reproducir mis achaques viejunos y baja laboral por Bursitis o por Lumbociática o porque se me hinchaban los huevos y porque no era edad para seguir trabajando en éste tipo de trabajo. Y porque éste trabajo requiere tener un cierto tono físico, además del mental, claro. De mi tono mental, no me quejaba, pero el plano físico me pesaba como una losa de granito sobre mis espaldas. Y eso que me obligaba a ir al gimnasio y jugar al pádel, que para mí era mucho más agradecido jugar al pádel que ir al gimnasio y varias veces a la semana y para mantener un buen tono muslcular. Y estoy convencido que gracias al pádel y a la gimnasia pude aguantar hasta que me jubilé. Cuando por fin me jubilé, ya llevaba cuatro meses de baja por una ciática incurable y que a lo mejor hubiera prorrogado la baja laboral si me hubieran aplicado el mismo tratamiento que usa el Julito Iglesias y porque estoy seguro que a base de besos "negros" en el ano, se me hubiera curado la ciática y de paso muchas cosas más.

Pero volviendo al principio del tema por el que había empezado éste escrito. Y entonces ví las fotos de la despedida de jubilación de mi compañera y me fijé en dos cosas. Una, había menos de 20 personas en esa fiesta y eso me pareció demasiado pobre y quizás algo triste y después de más de 30 años de trabajo en ésta empresa pública, me reafirmo en esa sensación de una despedida que me resultó ser demasiado pobre. Y segunda cosa, la cara de ella era demasiado neutra, poco expresiva, demasiado calmada, poco emotiva y un tanto inexpresiva y creo que por dentro y tal y como me pasó a mí, deseando que se acabara esa fiesta que en principio estaba dedicada a tí. Al fin y al cabo, la mayoría de los asistentes que allí estaban, al día siguiente volverían a su trabajo y bueno sí, el primer día te echarían de menos, pero a la semana siguiente, casi nadie te echaría de menos. Y así es la vida de dura y porque socialmente si ya no eres activo laboralmente, dicen que te vas volviendo transparente. Y es verdad, que eso pasa y poco a poco nos vamos convirtiendo en seres invisibles y nadie nos ve, ni nadie nos mira y si uno de ellos tropieza con un viejo jubilado, va y te dice ¡Joder viejo! pónte en un lugar donde no molestes a los que estamos currando. 











 

Y SIEMPRE CUIDARNOS


Cuidarse, cuidarme, cuidarte,
cuidarnos
siempre con mimo, con ganas, con celo,
con esmero, con delicado cuidado,
como la flor que dura un día,
como la lluvia fina de la mañana,
como tus ojos cuando se iluminaban
como los míos cuando te miraban,
como el botón entreabierto de tu camisa,
como el hueco de tu espalda
donde yo me escondía,
como la vida, como la misma vida,
como el primer día de aquél invierno,
como el primer beso que nos dimos,
como mis sueños, como los tuyos,
como esa nube en la que flotábamos,
y a pesar de que todo se acaba
yo brindo porque nos sigamos cuidando.
Y cuidarse y cuidarme y cuidarte
y siempre y siempre ¡¡¡cuidarnos!!!.















ENTREVISTA A ANGELA DAVIS.


Angela Davis: " Veo al fascismo infectar el Gobierno de Estados Unidos, pero estoy convencida de que es temporal”
La activista afroamericana visita Colombia y habla con EL PAÍS sobre su amistad y respaldo a la vicepresidenta Francia Márquez, la creciente solidaridad al pueblo palestino y la necesidad de crear esperanza en un mundo impotente
Angela Davis, la icónica activista afroamericana nacida en Alabama hace 81 años, ha dedicado toda su vida a los movimientos sociales, al punto que dice que una de sus cosas favoritas ha sido verlos mutar. “Yo me siento tan agradecida de poder vivir una vida larga, porque he podido ver que las luchas han sido largas”, dice ante un público de mujeres afrocolombianas en la ciudad de Cali. ¿Las Panteras Negras de las que formó parte hablaban de las mujeres trans? Imposible, dice Davis entre risas, quien ahora defiende que el símbolo del feminismo pueda ser una mujer negra trans. El movimiento muta, se expande, y Davis no le tiene miedo a cuestionar el pasado. “También entiendo por qué en los sesenta o setenta pedíamos la liberación para el hombre negro, pero problematizamos luego que dos tercios de las panteras negras éramos mujeres, y no hablábamos de nosotras”, añade.
Davis está en esta capital del pacífico colombiano porque fue invitada, por la fundación Open Society, a encontrarse con otro ícono del activismo afro: la vicepresidenta Francia Márquez, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y Niña Afrodescendiente. La política colombiana aprovechó la inauguración del evento, y la presencia de quien ha sido su aliada y mentora, para romper su silencio contra la discriminación que ha vivido en el Gobierno de Gustavo Petro. “No estoy aquí para quedarme callada. No voy a fingir que no duele, que no cansa, que no desgasta. Tengo ganas de gritar”, dijo. Davis, marxista anticolonial, es un símbolo de la izquierda que respalda a Márquez en el momento más difícil de su mandato. “Me considero una más en el movimiento que ella creó”, dice en una entrevista con EL PAÍS.
Pregunta. Usted ha dicho en ocasiones que la población afro en Estados Unidos tiene una mirada muy ensimismada de lo que pasa solo dentro de su país. ¿Por qué considera valioso venir a Cali a celebrar el día de las mujeres negras con mujeres afrocolombianas?
Respuesta. Gracias por ir al grano inmediatamente sobre lo céntricos que somos en términos de ideologías, y yo, de hecho, diría que mis aprendizajes más importantes siempre han emanado de mirar a muchos países, muchas personas y muchas luchas. Desde hace muchos años he seguido las luchas afrocolombianas, pero no había tenido un conocimiento tan cercano hasta ahora sobre las luchas por la democracia acá. Y la lucha por la igualdad racial está en el centro de la lucha de la democracia. Me gustaría que nos identificáramos como americanos en forma amplia, no América como Estados Unidos, porque yo me identifico más con las luchas y las victorias de acá en Colombia que lo que ocurre en mi país. En Estados Unidos no tenemos mucho que celebrar por estos días. Acá, a pesar de los problemas que tiene el Gobierno actual, sigue existiendo una vitalidad, una sensación de que ha habido un cambio. Yo siento que Colombia es mi país, esta es mi gente.
P. Francia Márquez la considera a usted una mentora, y usted dijo el viernes en un discurso que ella le ha influenciado mucho. ¿En qué sentido?
R. La conozco desde que ella era muy joven y siempre me ha impresionado su espíritu, la forma en la que conecta con la gente y con la tierra. La conocí en 2010. Ella, en ese momento, se enfrentaba a unos problemas enormes, y nos decía que estaba intentando evitar un desplazamiento en su territorio ancestral. Ella y su movimiento se enfrentaron al Gobierno y a corporaciones multinacionales, y siendo ella una mujer tan joven, casi una niña, a mí me sorprendió mucho su compromiso. Yo me considero una más en el movimiento que Francia Márquez creó.
P. Márquez pronunció el viernes un discurso en el que rompió su silencio frente a la discriminación que vive dentro del Gobierno de Gustavo Petro, en donde la llaman traidora, y añadió que la usaron en 2022 para ganar elecciones y luego la hicieron a un lado. ¿Le hace eco a lo que han vivido otras líderes?
R. Estas luchas internas iban a darse: moverse de un movimiento social radical, que exige un cambio, a un puesto en el Gobierno, que debe determinar cuál espacio le da a las fuerzas de cambio, es difícil. Diría que lo que le ocurre ha pasado en otros casos, pero también que Francia Márquez está en un territorio nuevo, y a mí me impresiona su capacidad de ver claramente lo que está pasando. Ve que no es el hecho de tener uno de los puestos más importantes en el Gobierno lo que le da poder. Ella aún quiere facilitar, estando en el Gobierno, que el movimiento que ella inspiró se mueva, y al mismo tiempo a ella le toca moverse en caravanas de carros blindados. Creo que ella entiende que hay una disonancia ahí, en esos símbolos, y que su talento viene del movimiento con el que luchó. Ella no olvida que viene de abajo. A mí me conmovió mucho su discurso y lamento mucho que la estén acusando falsamente.
P. Usted le ha dedicado décadas al activismo antirracista y estamos viviendo un momento en que se habla de que el supremacismo blanco en el Gobierno de Trump quiere destruir todo lo logrado en esa lucha. ¿Cómo lo vive usted?
R. Con los años, yo he entendido que las luchas nunca son lineales: siempre das dos pasos adelante, cuatro hacia atrás, cinco hacia adelante, seis hacia atrás. Lo que yo hago en esos vaivenes es mantener mi sentido de estar en el lado correcto de la historia, que no quiere decir que siempre tengamos certezas sobre el mundo que queremos. Aunque veo el fascismo y el autoritarismo infectando al Gobierno de Estados Unidos, estoy convencida de que es temporal, así desgraciadamente esté generando mucho dolor. Ese dolor, esa opresión, en particular por apoyar el genocidio de Israel contra el pueblo palestino. Pero también creo que los palestinos nos han dado un sentido al poder de la esperanza. El movimiento de solidaridad con ellos ha aumentado en todo el mundo, porque ellos no se rinden, incluso con Gaza destruida, incluso con hambre, incluso con todo eso... no desisten, siguen con la esperanza de vivir un mundo mejor, uno sin explotación. No quiero minimizar los peligros que vivimos, pero sigo pensando que incluso en Estados Unidos siguen del lado de la libertad, y que esto es temporal. Donald Trump no va a determinar el futuro de los jóvenes en Estados Unidos y el mundo.
P. Se dice que hubo muchos movimientos que se organizaron contra Trump en 2016, mientras que en 2025 la pregunta es en dónde se escondió esa resistencia. ¿Coincide en que ha sido más difícil la organización en este segundo periodo de Trump?
R. Sí, hay momentos bajos. Hay momentos más públicos con protestas, y eso es parte de un movimiento social, pero eso no es un movimiento social per se. Hay momentos en los que debemos intentar internalizar lo que hemos aprendido al haber participado en esos movimientos. Hay momentos de silencio en los que puede parecer que nada está ocurriendo, pero eso es parte del proceso: el reconocer la necesidad para erradicar el racismo estructural, reconocer la conexión entre el racismo y el sionismo, reconocer las luchas que están pasando en América Latina. No me gusta ser miope, pero yo estoy convencida de que incluso en Estados Unidos la mayoría de las personas no apoyan a Trump, así haya sido elegido. Fue elegido porque la gente no vio una alternativa en el Partido Demócrata.
P. ¿Usted concuerda con el análisis que dice que los demócratas perdieron las presidenciales por no tener un enfoque de clase social?
R. Absolutamente. El partido demócrata perdió una elección que era para ellos, precisamente porque no tocaron el tema de la explotación laboral, las políticas de clase. Ellos no dijeron ni una sola vez el término ‘clase trabajadora’, siempre decían ‘la clase media’. Los sindicatos, bueno, no hay muchos sindicatos progresistas en Estados Unidos, y los demócratas buscaron solo a los conservadores, no buscaron la energía radical para identificarse con la clase trabajadora. Para mí estas últimas elecciones de los demócratas fueron como un final. Ahora veo a nuevos partidos políticos hacer cosas interesantes, como los demócratas socialistas: mira lo que está pasando en Nueva York con Zohran Mamdani, para mí eso es señal de lo que viene, de la siguiente página, esa para mí es la verdad de Estados Unidos. No quiero ser miope al daño que Donald Trump hace, pero él no representa el futuro, él no es el futuro.
P. Usted es un ícono del activismo y este es un momento en la historia que se siente muy oscuro y muchos se sienten impotentes, por lo que pasa en Gaza, con Trump, o con otros temas como el cambio climático. ¿La gente la busca para saber qué hacer? ¿Dónde encontrar esperanza?
R. La esperanza no se busca, se crea, se genera. Debemos reconocer que la esperanza está en el corazón de nuestras luchas por la libertad, y es nuestra responsabilidad crear esa esperanza. Eso se hace, por ejemplo, enfocándose en el legado de personas como [la activista brasileña asesinada] Marielle Franco, o en la misma Francia Márquez. Me gusta citar a la activista Mariame Kaba en este tema: “La esperanza es una disciplina”. Sin esperanza no podemos continuar, así que es nuestra responsabilidad crear esperanza. Lo hacemos con nuestros análisis, pero también con arte, músicas, estéticas que nos permitan imaginar nuevos mundos. Y aprendemos a vivir esos mundos imaginados al tiempo que luchamos en este que estamos.

IDEA VILARIÑO


 Estos días
los otros
los de nubes tristísimas e inmóviles
olor a madreselvas
algún trueno a lo lejos.
Estos días
los otros
los de aire sonriente y lejanías
con un pájaro rojo en un alambre.
Estos días
los otros
este amor desgarrado por el mundo
esta diaria constante despedida.


LA MAFIA


 "Esta foto se llama The Mob. (La Mafia ) Fue tomada en 1961 en Nueva Jersey por Walter Chandoha. Era un fotógrafo profesional de gatos.

¿SOMOS NÚMEROS?

                                                Y que pasa si un día te despiertas y te das cuenta que todas tus fortalezas se han convertid...