A veces me crezco tanto
o tanto me vengo arriba
que me siento el hombre más poderoso de la Tierra
y ese día
siento que tengo el poder del rayo
y señalo con mi dedo a alguien
y lo fulmino con un suspiro
y en la acera queda un excremento humeante
que más adelante será pisado por alguien
que ahora mismo no conozco.
Así es la vida
disparas y desaparece de tu vida
y no hace falta que corra la sangre
y ni hace falta pedir disculpas
porque ahora está muerto
y además, está declarado como desaparecido.
Y a un muerto y a un desaparecido
no se le pueden pedir disculpas.

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