Hay cosas que te sorprenden
primero, por que no cuentas con ellas
segundo, porque te aparecen de repente
tercero, porque a mí me gusta el factor sorpresa
y porque si no me gustara
las sorpresas desaparecerían de la faz de la tierra
y una vida sin sorpresas sería demasiado tediosa y aburrida
no habría sustos
no habría gritos
ni habría risas nerviosas y contagiosas.
Sorpresas, sorpresas...
y dáme una de esas sorpresas
apareces en la puerta de mi casa
y no hace falta que llames
la puerta está siempre abierta
lleva 20 años abierta
y esperando a que llegue una sorpresa
y entra y sube al primer piso
te diriges a mano izquierda
y abres la puerta de la sala
y al fondo hay una mesa con un ordenador
y que no sé como aún sigue vivo
y en esa mesa estoy yo sentado
y por supuesto, estaré escribiendo cualquier tontería
dí mi nombre en tono medio
que se oiga pero que no altere el medio ambiente
y yo me giraré para verte a la cara
primero te miraré a los ojos
y porque tus ojos lo son todo para mí
grandes, hermosos
expresivos y sinceros
tú, no puedes mentirme con esos ojos
y yo, tampoco con los míos
mantenemos la mirada
y para comprobar que somos nosotros
damos dos pasos cada uno
y nos damos el abrazo perfecto.
Y así y cuando quieras
dáme otra sorpresa como ésta.

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