Que difícil es mantener la calma
cuando el barco se mueve tanto
te pueden las ganas de vomitar
al mismo tiempo empieza el baile
el inmenso mareo de tus vuelos circulares
el sube y baja del barco
el fuerte olor a vómito
el sonido de las arcadas
las caras pálidas
el mal sabor de boca
las caídas al suelo
y allí se quedan pegados
al asqueroso suelo
y como si hubiera un imán que no los suelta.
Es un acto colectivo
en el que no tienen que mirar a la Meca
ni nadie se pone a repartir hostias
pero que si uno supiera que esto iba a ser así,
pediría el divorcio antes de entrar en el barco.
Yo vivo en una pequeña y hermosa isla
y yo de esto sé mucho.
No soy un especialista...pero casi.
Me falta hacer un Master.

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