Y dado que ahora el tiempo es oro
y que cada minuto que pase es como una tragicomedia
y que de momento ese inmenso dolor que uno presupone que
tiene que estar ahí
no presenta signos de su existencia
ni siquiera presenta molestias viscerales
a no ser que se considere que el dolor lo lleva uno dentro
y envuelto en varias capas superpuestas
y que lo hacen crecer como un dolor sordo y sórdido
y que no sabes de que pie cojea
pero sabes perfectamente que ahí está
y que un día se presentará sin más preámbulo
y te dirá o me acoges y me rompes
o ya sabes de lo que voy
y dicho todo esto,
pondrá manos a la faena
y entonces y solo entonces
tendrás esa tortura asegurada
y ésta vez será un para siempre
o hasta que la muerte nos separe.
A éstas alturas de la vida
no hay ideas a medias
ni sentimientos que no se mojen
y el dolor no es la excepción a la regla
y si y también puede haber amor en el horizonte
pero si me dan a elegir
y me obligan a tener que escoger entre una opción y la otra
prefiero que se anule todo el dolor posible y por si acaso
también el imposible
y si me he quedado sin amor
y porque todo no se puede tener
pido vivir sin dolor
y al amor lo dejo como algo pausible y posible
aunque yo sé y por propia intuición
que el amor es más imposible que el mismo dolor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario