Las dos de la tarde
y yo sigo en donde estaba
en mis trece y en el mismo punto de salida
y siempre salgo dispuesto a comerme el mundo
no dejo pasar ni una ocasión
voy con la escopeta cargada
y esperando que alguien me mire a la cara
y me muestre respeto o se cague en mis muertos.
Yo estoy acostumbrado a hacer guardias
guardias largas como un día sin pan
y al mínimo atisbo de que algo falla
me lanzo al vacío y reparo mis apesumbradas penas.
Yo nací mirando el mar
fue lo primero que ví
y por eso mis ojos se hicieron azules
aunque a veces son verdes
y verde era mi valle
y mirar en verde tiene sus ventajas
y verde era el color de mis sueños
y azul era el mar y el cielo
y entre un color y el otro
ando yo por mi vida
y con esa soltura que tanto me caracteriza
y de vez en cuando me paro
y observo y siento que soy verde
y seré más azul a medida que me acerco a ese mar
que llevo tan dentro de mis entrañas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario