"De vez en cuando
hay que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades".
"De vez en cuando
hay que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades".
Que en éste mi último viaje
no necesito que nadie me acompañe
prefiero hacer sólo éste último tramo,
y no tristemente sólo
porque estoy sólo pero contento
y que al andar por las calles de mi pueblo
que nadie piense, pobre viejo
o que lo piense pero que no me lo diga
y porque prefiero el silencio a la pena compasiva.
Me gustaría pasear mi orgullo conmigo
y ser invisible a ojos de los que me juzgan
como un pobre abuelo que no tiene donde caerse muerto
de momento conservo gran parte de mis habilidades
y leo, escribo y sueño
y observo, anoto y pienso
y también, quiero y amo todo lo que puedo.
Y lógicamente
estoy más limitado en lo físico
pero la química de los sentimientos
me funciona perfectamente
y mientras esto último funcione
lo demás, me importa menos.
Al final
¿que sabemos nosotros de nosotros mismos?
y va uno y te dice
te miras en el espejo y ya sabes lo que hay
pero el espejo te da una imagen inversa
y mueves los ojos y el espejo los mueve contigo
pero el ojo izquierdo es el derecho
y mueves tu mano y tu ves la palma
y en el espejo en cambio
ves el dorso de tu mano
es como un puto espejismo delante de un espejo
y no hace falta ni desplazarse a un desierto.
Pero esa alucinación la hacemos tan repetidamente
que la hemos integrado y normalizado
y el que está al otro lado del espejo
es un gemelo que tienes por ahí
sí por ahí, por esos mundos paralelos
que funcionan por otras dimensiones
y el espejo detecta cuando te acercas
y emite señales a través de esos mundos
y en un abrir y cerrar de ojos
tienes a tu gemelo delante de tí.
Y yo te puedo asegurar
que el que está al otro lado del espejo
¡no eres tú!