EL ODIO
Mi última locura
es un secreto no muy bien guardado
porque soy un tío demasiado confiado
y tiendo a pensar que todo dios es buena persona
claro que eso me dura un segundo
porque nada más salir a la calle
o si veo un telediario
me doy cuenta que el mundo es muy perverso
y que el ser humano no es tan humano
y que el odio supera cada vez más al amor.
Hay sitios, lugares y países
donde se fomenta el odio
y el odio nos lleva a la violencia
y ya sea machista, racista o belicista.
El odio está por todas partes
a veces es evidente
y porque te miran con todo su desprecio
y en otras, el odio se esconde bajo frases como...
somos patriotas por encima de todo
que aquí no los queremos
que nos quitan puestos de trabajo
que no respetan nuestras costumbres y tradiciones
y que vuelvan al país de donde salieron
y si allí, se mueren de hambre
pues... ¡que se jodan!.
El odio es totalmente incompatible con lo humano.
DÍA 14 DE ENCIERRO (Tiempos de Pandemia)
EL DÍA DE HOY
Ojalá me pudiera remodelar
y empezar de cero y hacerme un hombre nuevo.
Pero me temo que no, que así no es,
que hay que apechugar con lo hecho
y con lo que dejaste de hacer,
que lo bueno ha tenido un alto precio
y que lo malo es como un inagotable préstamo hipotecario...
Por tanto,
recogeré velas en los temporales,
tomaré precauciones excepcionales en los peores días,
y remaré con todo mi entusiasmo
y hacia todas las dimensiones y direcciones.
Cogeré atajos y senderos
aseguraré con todo mi empeño el equipaje de mi mochila,
y miraré hacia delante y a la lejanía
(hacia atrás ya he mirado demasiado).
Acabaré haciendo vuelos rasantes
y hasta rozar con mis dedos la escarcha de la mañana
o el rocío de la noche.
Es muy importante tener
un punto de mira y una causa por la que luchar.
Y dicho esto
Frida Kahlo. "TE DEJO LIBRE"
NOSTALGIA
"Corazón de Ulises", Javier Reverte
"Hay días, o instantes de tu vida, que guardas en tu memoria, e incluso en tus sentidos, como si no se alejasen en el tiempo, como si se hubieran detenido en el espacio y habitasen siempre junto a ti. El primer beso en los labios de tu novia, aquel poema que abrió una herida de luz en tu alma, el nacimiento de un hijo, la muerte de tus padres o ese momento en que viste por vez primera el mar, asomando como un pecho vigoroso y azul al otro lado de una loma…; que cada cual escoja los suyos. Entre los míos está un atardecer, hace unos quince años, en que me senté junto a mis dos hijos, por entonces todavía unos niños, en el espigón del puerto de Garrucha, un pueblo de Almería donde pasábamos largos veranos bajo uno de los cielos más luminosos de la Tierra. El sol ya se había ocultado y un lunón con cara de gato rojo comenzaba a asomar tras la línea del mar. Un airoso velero salía en esa hora de la bocana del puerto, ponía rumbo al sur, en dirección tal vez a la invisible y remota África, y dejaba tras de sí una estela plateada sobre las aguas oscuras. La brisa marina nos traía una carnosa caricia de sal..."
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...
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Usted y yo padecemos ciertas “curiosas anomalías”: Nos jugamos el tipo por las palabras. Confesamos la sed y el hambre, el azul y los...






