EL DÍA DE HOY


 Ojalá me pudiera remodelar

y empezar de cero y hacerme un hombre nuevo.

Pero me temo que no, que así no es,

que hay que apechugar con lo hecho

y con lo que dejaste de hacer,

que lo bueno ha tenido un alto precio

y que lo malo es como un inagotable préstamo hipotecario...

Por tanto,

recogeré velas en los temporales,

tomaré precauciones excepcionales en los peores días,

y remaré con todo mi entusiasmo

y hacia todas las dimensiones y direcciones.

Cogeré atajos y senderos

aseguraré con todo mi empeño el equipaje de mi mochila,

y miraré hacia delante y a la lejanía

(hacia atrás ya he mirado demasiado).

Acabaré haciendo vuelos rasantes

y hasta rozar con mis dedos la escarcha de la mañana

o el rocío de la noche.

Es muy importante tener

un punto de mira y una causa por la que luchar.

Y dicho esto

doy por concluído el día de hoy.

O acaso ¿hay otra forma de terminarlo mejor?.













Frida Kahlo. "TE DEJO LIBRE"


 Te dejo libre,
Libre de mí
Libre de mi carácter tan cambiante
Libre de mis ganas locas por amarte
Libre de mi afán de cuidarte como a nadie
Te dejo libre
Libre de mi gran amor protector
Libre de mí por completo
Pero te ruego que no vuelvas,
Cuando te des cuenta
Que nadie podrá amarte como yo.
No vuelvas por favor.

NOSTALGIA


El hecho de estar habitados por la nostalgia
demuestra
que el poso que han dejado los sentimientos
son nuestra fuerza motriz
para volver atrás.
Casi siempre volvemos al sitio donde nacimos
y donde algunos fuímos felices
y aunque fuera a ratos o a meses o a años.
Allí, volvemos a jugar al escondite
o a ver quién llega primero a tocar un muro
y recuperamos el sabor que nos dejó
nuestro primer beso.
Después y poco a poco
nos vamos diluyendo hasta el día de hoy.
Y entonces es cuando
nos damos cuenta
que nos hicimos viejos
y que somos sombras de lo que éramos.
Pero a veces
las sombras son mejores
que las personas.




















"Corazón de Ulises", Javier Reverte


 "Hay días, o instantes de tu vida, que guardas en tu memoria, e incluso en tus sentidos, como si no se alejasen en el tiempo, como si se hubieran detenido en el espacio y habitasen siempre junto a ti. El primer beso en los labios de tu novia, aquel poema que abrió una herida de luz en tu alma, el nacimiento de un hijo, la muerte de tus padres o ese momento en que viste por vez primera el mar, asomando como un pecho vigoroso y azul al otro lado de una loma…; que cada cual escoja los suyos. Entre los míos está un atardecer, hace unos quince años, en que me senté junto a mis dos hijos, por entonces todavía unos niños, en el espigón del puerto de Garrucha, un pueblo de Almería donde pasábamos largos veranos bajo uno de los cielos más luminosos de la Tierra. El sol ya se había ocultado y un lunón con cara de gato rojo comenzaba a asomar tras la línea del mar. Un airoso velero salía en esa hora de la bocana del puerto, ponía rumbo al sur, en dirección tal vez a la invisible y remota África, y dejaba tras de sí una estela plateada sobre las aguas oscuras. La brisa marina nos traía una carnosa caricia de sal..."


EL DÍA DE HOY

  Ojalá me pudiera remodelar y empezar de cero y hacerme un hombre nuevo. Pero me temo que no, que así no es, que hay que apechugar con lo h...