Todo lo que soñamos... lo queremos tener al día siguiente


 Todo lo que soñamos...

lo queremos tener al día siguiente

y así, no se hacen las cosas

y porque las olas han tardado millones de años 

en moldear las rocas

y yo durante años te he besado el cuello

y tu cuello sigue siendo el mismo que antes

y si en algo ha cambiado no ha sido por efecto de mis besos

y mi boca sigue besando con los mismos labios

sólo que más desgastados

pero sí con las mismas ganas de besarte

que antes tenía.

Salvo en nuestros sueños

no hay cambios siderales 

que requieran tener que cambiar de dimensión

y hoy eres materia oscura y mañana serás arena

y si quieres cambiar en algo

se más prudente, 

no te obsesiones tanto conmigo

y pregúntate si la que tienes que cambiar no serás tú

y porque si yo quiero cambiar en algo

me encargaré yo de hacerlo.

O pongamos los dos nuestro granito de arena

y cambiemos cada uno un poquito 

y así, no habrá peleas por si yo puse más que tú

o tú más que yo

claro que para eso

los dos tendríamos que llegar a un acuerdo.

Pero en ésta vida nada es imposible

y se han alcanzado acuerdos en peores situaciones,

por ejemplo, en medio de una guerra

en medio de un fusilamiento

o cuando queda un minuto para que se cumpla una sentencia de muerte...

En fin

que el aprecio lleva su tiempo

que el amor necesita más tiempo

y que hacer el amor es lo que menos tiempo lleva

lo haces

dices me ha gustado mucho

si es verdad que te ha gustado

si no será mejor, no decir nada

y que te parece si quedamos otro día

y seguimos investigando nuestros cuerpos humanos.

Y concluyes:

a mí la anatomía siempre fue una de mis debilidades.













EXPLICARTE A TI, HIJO MÍO


Explicarte a tí, hijo mío,
explicarte el funcionamiento de la vida
sería como contarte una historia interminable,
además, desconozco sus mecanismos más íntimos,
y que es lo que nos impulsa a seguir viviendo,
si será el día a día
si será el sol
o si será la luna
pero hay algo de nosotros, que desconocemos,
que nos aferra a la madre tierra,
hay una especie de simbiosis catártica
entre el hombre y la tierra,
que nos hace ser únicos e impredecibles,
dicen que los rasgos de cada uno están impresos en el ADN
y deben estar grabados a cincel y a martillo,
porque cuando uno se pierde,
siempre aparece el instinto
que te hace subir peldaños,
que te levanta cuando estás más hundido,
que te saca a flote como un submarino,
en fin hijo mío,
somos gigantes con pies de barro,
somos delicadamente delicados,
sensibles y sensibleros,
nos va la lágrima fácil
y creo a muchos le gustan las fotonovelas
de amor facilón y romántico,
yo no te pido que me comprendas,
es más...no puedo,
porque si me he pasado la vida
intentando descifrar mi ciclo vital,
y no lo he conseguido ni remotamente
como te voy a pedir a ti, hijo mío
que me comprendas,
lo que nos diferencia es la experiencia,
y todos mis largos años de vivencias
y eso me da poso y me sedimenta,
pero no me da la clave del porqué de mi existencia.





















¿Y SI VOLÁRAMOS?

 

¿Y si voláramos?
y sí voláramos sin más...
con lo puesto y sin equipaje de más
sin días, sin años, sin espacios y sin medida
y hasta caernos de bruces en la arena de una playa
o hasta que uno dijera: lo dejo
o lo siento: no puedo volar más...
y hasta ahí y justo hasta ahí,
sería nuestro gran y último viaje
nuestro viaje al fin del mundo,
y hoy aquí y mañana, allí
y pasado, en el más allá
y siempre jugando
y siempre riendo,
aunque a veces,
haya que llorar y sufrir,
y creo que tu entiendes lo que quiero decir
y si no lo resumo:
y habrá que reír, llorar, sufrir, jugar, amar
y todo al mismo tiempo
y pasión loca y desenfrenada
y alfombras rojas de amor y sentimientos
y volverse locos de amor
y hasta que nuestras almas,
se duelan por tanto amor,
y que nunca más pueda crecer la mala hierba
bajo nuestros pies.















¿QUÉ ES MÁS IMPORTANTE?


 

En realidad estoy pensando que tanta utopía me está pasando las cuentas...


 En realidad estaba pensando

que tanta utopía me está pasando las cuentas...

La utopía social hace mucho tiempo que me pasó las cuentas

pero aún así y todo, seguí y sigo siendo un ser utópico

y creo que lo seguiré siendo 

hasta que mi cuerpo se convierta en polvo

y así se mueran conmigo todos mis demonios.

Pero lo utopía del día a día,

la del amor

la de las relaciones entre dos

o las que se fueron sucediendo en el espacio tiempo

y ya sé que algunas acabaron muy mal

o simplemente mal

y desde aquellas no volvimos a vernos

ni intercambiamos correos

ni sabemos nada el uno del otro...

pero hubo algunas otras 

en que me sentí orgulloso de como acabaron

y rompimos y nos destrozamos durante un tiempo

pero pasado ese tiempo

por lo menos recuperamos el diálogo y el saber estar

entre dos personas que se habían amado hasta los huesos.

Pero ayer me dí cuenta de que no

y que uno, como yo en éste caso,

no quiere romper del todo ese hilo que nos unió tan fuerte

y pensaba que a la otra persona le pasaba lo mismo

y que fuímos pero ya no somos los de antes

pero mi sorpresa ha sido

es que la otra persona lo que realmente quería

era volver a nuestro pasado,

donde tanto nos amábamos

y donde solo queríamos estar el uno con el otro

y han pasado siglos y siglos

y cuando le digo que la quiero

y porque realmente la sigo queriendo, que no amando

ella se agarra como un palo ardiendo a mis sentimientos

y de alguna manera me pide explicaciones.

Y yo soy tan tonto 

que al final, se las acabo dando

y como si yo le hubiera dado falsas esperanzas.

Y estoy harto de decir lo mismo

se puede querer sin amar

pero no se puede amar sin primero querer

aunque también uno se puede quedar

en el territorio del querer

y tener muy claro que de ahí no vas a ir a más.

Pero al parecer ésta última opción es pura utopía

y de ahí mismo, surjen mis dudas y temores

que me dejan un mal sabor de boca.











DOS TIPOS DE LUZ

 "Hay dos tipos de luz: la luz que te ilumina y la luz que vas dejando tras de tí".