JOAQUÍN SABINA


 

LUIS TOSAR


 

BERTOLT BRECHT


 

¿ES ASÍ O NO ES ASÍ?


Hoy he ganado en luz, pero hablo de luz externa... que no interna y propia. Hablo de la luz que penetra por mi ventana, la que entra por ambos lados de mi escritorio y es que hoy podaron el hermoso árbol que tenía delante de mi casa y se nota y se nota que tengo más luz, pero coño y coño... y toda la vida propia que tenía el dichoso árbol ¿qué va a pasar con ella?, que mira que estaba dichoso y fortalecido por tanta vida que almacenaba entre sus ramas. ¿Qué va a pasar con todos los pajaritos, que eran millares o millones que todos días volaban por mi barrio, piaban como descosidos y a veces, daban demasiado por culo. Ahora no cabrán todos ellos en mi árbol tan podado que parece un muñón y en fin... que se irán a cantar, piar y dar por culo a otro lado del mundo y quizá acaben pasando sus vacaciones de verano en África. Bueno, la vida es así y cuando te sientes asentado en un determinado sitio y con tu orden más o menos ordenado o desordenado, con tus cosas y con tus películas del día a día, resulta que viene tu pareja y te pregunta: ¿nos seguimos queriendo igual que al principio?...¿tú me quieres igual? y entonces, la dichosa pregunta te deja mudo y tonto y porque por dentro ya te estás contestando solo: pues claro que no...claro que no cariño mío y aunque al final y por respeto, el silencio ha sido tu humilde respuesta, pero el daño dentro de tí ya está hecho...pues tú ya sabes que en éste asunto ya no pintas mucho, que el tinglado que hasta ahora tenías montado, de repente y por culpa de la improcedente e impertinente pregunta, se te ha caído todo el tinglado que hasta ahora tenías montado. A veces, una sola pregunta tiene más poder destructivo que todo un compendio de libros que versen sobre el tema y bueno y para que contaros si esa misma pregunta se hace en el momento adecuado en que te sientes demasiado sensible y entonces, te entra una pena que te cagas....
Cuando en realidad esa pregunta nos la debíamos hacer todos lo días y con la llegada del primer rayo de sol en la cara y justo antes de levantarnos y cuando aún estás en pijama...y digo... lo de antes de levantarnos, porque podría pasar una cosa que me pasaba antes y que no me pasa ahora: que si decidieras que no, que carece de sentido mantener esa relación desgastada y sobre todo desgastada por el largo paso del tiempo y me refiero en el caso de que fuera igual de intensa, porque igual igual nunca lo será y por fuerza tiene que ser distinta, pero no menos intensa...pues recogiendo el hilo de nuevo, decía que antes ante un pensamiento de éste tipo quizá y muy probablemente, decidiera seguir en la cama durmiendo. Pero eso era antes, ahora no me quedo en la cama ni a la de tres. Quiero decir, que antes y ante algunos problemas, mi política era adoptar la postura del avestruz.
La vida nos la hacen y nos la crean y también nos la imponen y tendrás que hacer esto y no lo otro y no te salgas de este carril, pero también es verdad que nosotros tenemos una pequeña parte de responsabilidad en y sobre ella y esa parte va a depender de las decisiones que vayamos tomando y es que por el poder que tiene esa pequeña parte se ha cambiado el rumbo de muchas vidas. Yo aquí y en éste terreno, nunca voy a ceder, ni con nadie, ni con nada y yo lo comparo como si fuera mi pequeño y hermoso jardín, que lo amo y lo quiero con toda mi alma y que no se le ocurra a nadie decirme algo con mala intención sobre él. Digamos, que yo acepto las críticas constructivas y bien intencionadas y el que quiera destruir mi película y mi historia que tenga mucho cuidado, pues yo ladro y cuando quiero también muerdo y cuando muerdo arranco trozos de carne y astillo huesos...En fin, que cuando me provocan me convierto en un perro de presa. Todo esto que he dicho, resulta ser demasiado exagerado, pero no puedo hacer otra cosa y porque mi vida es exageradamente bonita y la defenderé con uñas y dientes. Yo siempre pensé que el que me quiera será por algo, por mi forma de ser y de estar por la vida y el que no me quiera ya sabe donde está la puerta. ¿Es así o no es así?.

















El último encuentro. Sándor Márai.


 

Miguel Hernández | Nanas de la cebolla


 "La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.

Escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla,

hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre

mi niño estaba.

Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre,

escarchada de azúcar

cebolla y hambre.

Una mujer morena

resuelta en lunas

se derrama hilo a hilo

sobre la cuna.

Ríete niño

que te traigo la luna

cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

cárcel me arranca.

Boca que vuela,

corazón que en tus labios

relampaguea.

Es tu risa la espada

más victoriosa,

vencedor de las flores

y las alondras.

Rival del sol.

Porvenir de mis huesos

y de mi amor.

Desperté de ser niño:

nunca despiertes.

Triste llevo la boca:

ríete siempre.

Siempre en la cuna

defendiendo la risa

pluma por pluma.

Al octavo mes ríes

con cinco azahares.

Con cinco diminutas

ferocidades.

Con cinco dientes

como cinco jazmines

adolescentes.

Frontera de los besos

serán mañana,

cuando en la dentadura

sientas un arma.

Sientas un fuego

correr dientes abajo

buscando el centro.

Vuela niño en la doble

luna del pecho:

él, triste de cebolla,

tú satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa

ni lo que ocurre."













Pero que sería del amor si uno no se equivocara.


 Son las dos de la mañana

de un día de primavera

de su inicio y porque la noche aún es fría y húmeda

y el sol, salvo al mediodía, es tibio y suave

y después de dos semanas de vendavales y temporales

estamos entrando en fase de calma

y por eso mis pensamientos están calmados

mientras mis sentimientos siguen revueltos

¡qué difícil es calmar a los sentimientos!.

Ayer por la noche y mientras dormía

me visitaron los mejores recuerdos que tenía de tí

no se presentaron, porque ya nos conocíamos

y donde hay confianza se puede entrar sin permiso,

nos sentamos alrededor de una mesa

y proyetamos sobre la pared de enfrente

nuestras viejas fotografías:

tú y tu risa encantadora

tú y tus grandes ojos color miel

 brillantes y siempre llenos de fuego

siempre con esa chispa que encendía mi vida

y como se podría expresar la forma en que me mirabas

me comías con tu mirar

me esculpías con tus manos de seda

me elevabas del suelo y yo flotaba

me acariciabas en silencio y yo flotaba más.

Y yo entonces te quería tanto

y éramos tan verdes e inocentes

que yo no sabía que aquello

era un amor joven y verdadero.

Después y por cuestión de estudios

nos tuvimos que separar durante un tiempo

y un día de fin de semana, creo que era sábado,

te fuí a visitar y a estar contigo dos días

y al principio te ví rara y extraña

pero pensé que sería la distancia

la que me hacía ver así las cosas

pero al pasar una cuantas horas más

mi inquietud iba en aumento

y porque no te veía tan enamorada como lo estabas antes

y te sentía nerviosa e inquieta y a demasiada distancia

y hasta que llegó un momento

donde la sinceridad te explotó por dentro

y entonces me dijiste

que estabas con otro tío

y yo me quedé congelado en aquél momento

y no hubo reproches ni malas palabras

y sólo hubo un dolor insondable que no tenía nombre.

A la mañana siguiente me levanté temprano

y mi viaje de vuelta

fue una eterna sucesión de fotografías

de cuando te conocí

de cuando nos besamos por primera vez

de como nos reíamos juntos

de como soñábamos con ser de otros mundos

de como paseábamos de la mano por la arena mojada

de como nos decíamos

¡el futuro será nuestro!.

Y cuando el tren se paraba en cada estación

la realidad volvía conmigo

y de cada vez, sentía que la bofetada era más fuerte

y a pocos kilómetros de Vigo

empecé a sollozar como un niño pequeño.

Y lloré hasta el infinito

y hasta que me atrapó un pensamiento y me dije

¡esto nunca más me va a pasar!.

Y ahí me equivoqué de nuevo

y porque me pasó otras veces.

Pero que sería del amor

si uno no se equivocara.
















DOS TIPOS DE LUZ

 "Hay dos tipos de luz: la luz que te ilumina y la luz que vas dejando tras de tí".