"Hay dos tipos de luz:
la luz que te ilumina
y la luz que vas dejando tras de tí".
"La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.
Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre."
Son las dos de la mañana
de un día de primavera
de su inicio y porque la noche aún es fría y húmeda
y el sol, salvo al mediodía, es tibio y suave
y después de dos semanas de vendavales y temporales
estamos entrando en fase de calma
y por eso mis pensamientos están calmados
mientras mis sentimientos siguen revueltos
¡qué difícil es calmar a los sentimientos!.
Ayer por la noche y mientras dormía
me visitaron los mejores recuerdos que tenía de tí
no se presentaron, porque ya nos conocíamos
y donde hay confianza se puede entrar sin permiso,
nos sentamos alrededor de una mesa
y proyetamos sobre la pared de enfrente
nuestras viejas fotografías:
tú y tu risa encantadora
tú y tus grandes ojos color miel
brillantes y siempre llenos de fuego
siempre con esa chispa que encendía mi vida
y como se podría expresar la forma en que me mirabas
me comías con tu mirar
me esculpías con tus manos de seda
me elevabas del suelo y yo flotaba
me acariciabas en silencio y yo flotaba más.
Y yo entonces te quería tanto
y éramos tan verdes e inocentes
que yo no sabía que aquello
era un amor joven y verdadero.
Después y por cuestión de estudios
nos tuvimos que separar durante un tiempo
y un día de fin de semana, creo que era sábado,
te fuí a visitar y a estar contigo dos días
y al principio te ví rara y extraña
pero pensé que sería la distancia
la que me hacía ver así las cosas
pero al pasar una cuantas horas más
mi inquietud iba en aumento
y porque no te veía tan enamorada como lo estabas antes
y te sentía nerviosa e inquieta y a demasiada distancia
y hasta que llegó un momento
donde la sinceridad te explotó por dentro
y entonces me dijiste
que estabas con otro tío
y yo me quedé congelado en aquél momento
y no hubo reproches ni malas palabras
y sólo hubo un dolor insondable que no tenía nombre.
A la mañana siguiente me levanté temprano
y mi viaje de vuelta
fue una eterna sucesión de fotografías
de cuando te conocí
de cuando nos besamos por primera vez
de como nos reíamos juntos
de como soñábamos con ser de otros mundos
de como paseábamos de la mano por la arena mojada
de como nos decíamos
¡el futuro será nuestro!.
Y cuando el tren se paraba en cada estación
la realidad volvía conmigo
y de cada vez, sentía que la bofetada era más fuerte
y a pocos kilómetros de Vigo
empecé a sollozar como un niño pequeño.
Y lloré hasta el infinito
y hasta que me atrapó un pensamiento y me dije
¡esto nunca más me va a pasar!.
Y ahí me equivoqué de nuevo
y porque me pasó otras veces.
Pero que sería del amor
si uno no se equivocara.
Y ahora que aún estoy asimilando
mi nuevo status de jubilado
Hay gente que me pregunta
¿y como va tu vida de jubilado?
y yo digo, ¡bien!
y digo bien por dos motivos:
uno, porque realmente me va bien
y dos, porque hay momentos malos
y si esa pregunta me pilla en uno de ellos
al último que se lo contaría,
sería a tí (soplapollas).
Es más
no se lo contaría a nadie
y porque ya no tengo personas que me puedan entender
me he quedado sin ellas
a veces, por voluntad propia
y porque el paso del tiempo todo lo cambia
y esa persona ya no es lo que era,
ni yo tampoco soy el que era.
Y otras veces,
por decisión de la otra persona
y por las mismas razones.
No sé donde leí el otro día
que si era algo patológico
quedarse con tan pocos amigos a éstas alturas de la vida
y no quise ni leer sus conclusiones
y porque estaba seguro
de que ese autor en concreto
iba a decir un montón de gilipolleces...
pero si os voy a contar mi versión:
me he quedado con muy pocos amigos o amigas
tan pocos que me sobran los dedos de una mano
pero me siento cómodo en esa soledad consentida
pocos pero bien escogidos
pocos pero marcando muy bien los límites
y hasta aquí hacemos y hasta aquí llegamos
y no hay que pedir más cuando no puedes dar más
no tenses demasiado el hilo de nuestra amistad
es demasiado fino, sensible y delicado
y por eso concluyo
que hay que saber cuidarlo.
A veces me pregunto
¿qué sera de toda esa gente que apreciaba?
y digo que apreciaba
porque tampoco los amaba.
No eran amigos íntimos
pero cuando los veías te alegrabas un huevo de verlos
pero si no los veías tampoco pasaba nada
y si de vez en cuando te entraba morriña por alguno
le escribías o le llamabas por teléfono.
Pues de algunos sé algo
pero de muchos otros no sé nada
y de estos últimos
juego a suponer como les ha ido
y meses o años después me enteré por alguien
lo que realmente les ocurrió en su puta vida.
Y tampoco he ido tan desacertado
algunos se han quedado congelados en el mismo sitio
y el que se queda en el mismo sitio
suele conservar las mismas costumbres.
Pero claro, siempre hay excepciones
y hay algunos que han dado un giro espectacular a su vida
y si siguen disfrutando de ese giro, me alegro por ellos
y si no, que vuelvan al pueblo donde han nacido
y que desde allí vuelvan a empezar de nuevo.
De algunos no sé nada de nada
ni tengo pistas que seguir
no son parte de ninguna red social
no tengo amigos comunes a los que preguntar
el internet no me proporciona datos
y creo que en éste momento
los tengo que declarar como desaparecidos en ésta vida
y en la otra, primero tendremos que saber en que consiste
si habrá mar, si habrá árboles,
si habrá platillos volantes,
si habrá coches, móviles y aviones
y si tendremos cuatro piernas y dos cabezas.
Y a estos que no localizo por ningún sitio
les tengo un poco de envidia
siempre quise ser un tío ilocalizable
y vivir lo más apartado del mundo.
Pero creo que en mi caso
es pura utopía.
Ahora ya no estoy para guerras y batallas sanguinarias,
ahora soy más pez globo que serpiente malvada y venenosa,
tengo escamas plateadas y relucientes
digiero las cosas
gracias a mis agallas
y poseo unas hermosas branquias
y por ellas respiro,
y sino me gusta lo que veo,
sé que puedo nadar hacia otros mares
y allí, quedarme en paz conmigo mismo.