Y ahora que aún estoy asimilando
mi nuevo status de jubilado
Hay gente que me pregunta
¿y como va tu vida de jubilado?
y yo digo, ¡bien!
y digo bien por dos motivos:
uno, porque realmente me va bien
y dos, porque hay momentos malos
y si esa pregunta me pilla en uno de ellos
al último que se lo contaría,
sería a tí (soplapollas).
Es más
no se lo contaría a nadie
y porque ya no tengo personas que me puedan entender
me he quedado sin ellas
a veces, por voluntad propia
y porque el paso del tiempo todo lo cambia
y esa persona ya no es lo que era,
ni yo tampoco soy el que era.
Y otras veces,
por decisión de la otra persona
y por las mismas razones.
No sé donde leí el otro día
que si era algo patológico
quedarse con tan pocos amigos a éstas alturas de la vida
y no quise ni leer sus conclusiones
y porque estaba seguro
de que ese autor en concreto
iba a decir un montón de gilipolleces...
pero si os voy a contar mi versión:
me he quedado con muy pocos amigos o amigas
tan pocos que me sobran los dedos de una mano
pero me siento cómodo en esa soledad consentida
pocos pero bien escogidos
pocos pero marcando muy bien los límites
y hasta aquí hacemos y hasta aquí llegamos
y no hay que pedir más cuando no puedes dar más
no tenses demasiado el hilo de nuestra amistad
es demasiado fino, sensible y delicado
y por eso concluyo
que hay que saber cuidarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario