A veces me entran ganas de subirme al punto más alto de la tierra y desde allí contemplar como funcionan las hormiguitas laboriosas que somos. Muy bien, estamos un escalón por encima del mono y porque tenemos alma y cerebro, pero también es verdad que hay algunos seres humanos que tiene la misma alma que tiene un mosquito y un cerebro que debe ser anodino, que no funciona y por una severa escasez de actividad neuronal. Le abres el melón y solo sale aire. Aire comprimido dentro de una cabeza hueca. Y vamos a ver, yo no pretendo demostrar que mi cerebro es válido y útil (que lo es), ni que tenga exceso de luces e ideas y menos que me sienta por encima de los demás...pero sí de unos pocos que son los que más presumen y se regodean en su propia vanidad. Yo odio a los listillos que ponen cara de honestidad. En esta vida nada es perfecto, pero seguramente estaréis de acuerdo conmigo en que yo no soporto a los pluscuamperfetos que te miran con desprecio y que te tratan con una superioridad aplastante y humillante. Los creídos que se compadecen de los pobres seres humanos de a pie y porque piensan que están en su derecho de aplastarte con su puto zapato.
Yo no tengo todas las soluciones del mundo en mi mano, pero esto que estoy diciendo tiene una solución más fácil que difícil y cuando estos señores altivos, clasistas y seguramente, machistas y racistas, vean que en el bando contrario y en el que me encuentro, a veces somos mucho más que muchos y que en otras veces, somos pocos pero somos valientes y aguerridos, tendrán que considerar que lo mejor en su caso, es darse la vuelta y vuelvan al de donde partieron y que se suban en un cohete espacial junto al Musk y Trump de los cojones (y alguno más que hay por ahí suelto) y se vayan todos juntos al fin del mundo o mejor dicho, al fin del universo. Y allí que hagan pandi y que se dediquen a darse por el culo. Los seres humanos no somos machos alfa, ni somos los reyes de la manada, ni tampoco queremos dirigentes que se han crecido tanto que no entran dentro de su camisa y que al final siempre se acaban convirtiendo en putos dictadores.

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