¿Que coño estoy haciendo aquí?


 ¿Que coño estoy haciendo aquí?

me pregunto cada mañana al despertar

y si con 70 años recién cumplidos

no sé cual es la respuesta

los días o meses o años

que me quedan por vivir

tengo bastante difícil

saber cual es la respuesta correcta.

Aunque lo de correcta o incorrecta

me da exactamente igual

y porque de mi respuesta no depende el mundo

ni nadie me va a examinar y puntuar.

Hace mucho tiempo

que me he quitado esa presión de encima

la de sentime aprobado o aceptado por los demás

y si alguien no me quiere, que me lo diga

y si alguien antes me quería

y ahora ha dejado de quererme

y por el motivo que sea

que lo diga igualmente

y así no perdemos tiempo

en saber porque me has dejado de querer.

Ya no hay tiempo

para resolver imposibles 

que no nos llevarán a ninguna parte

y por eso la gran pregunta será:

¿me quieres o no me quieres?.
















"Palabras para Julia". José Agustín Goytisolo.


 <<Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre solo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.>>


Y es que sin decisiones...¡no hay futuro!.

 

En mi caso

y en el de muchos casos más

que sean parecidos al mío

hasta los 70 años aún conservamos rasgos humanos

y a partir de los 70

se nos empieza a encoger todo

nuestra piel se hace pergamino

nuestro propio cuerpo

te hace mirar hacia el suelo

tropezamos con más cosas

agacharnos es una tortura inhumana

nos queremos de diferente manera

nos fijamos en cosas que antes ni le dábamos importancia

nos preocupa más nuestro propio equilibrio

desde el físico, hasta el emocional

y exigimos mucho más de las personas que nos rodean.

Pedimos más calma y tiento

y porque todo lo que se decide con prisa

se atropella y tiene un alto porcentaje de equivocación.

Yo con 70 años pido

más cariño, más comprensión,

más tacto,

más precaución antes de decir que sí o que no

pero eso no lleva

a que uno se abandone en la toma de decisiones.

La toma de decisiones

es un asunto sagrado para mí

y cuando aplazo alguna demasiado tiempo

me entra una desazón que me reconcome por dentro

y entonces es cuando me digo

no habrá un mañana si antes no decido.

Y es que sin decisiones...¡no hay futuro!.

De hecho, 

yo ahora tomo más decisiones que nunca

aunque también se podía decir

que he dejado otros espacios liberados

pues ya no tomo decisiones médicas

y es más, nunca más las voy a tomar

y porque mi jubilación es universal

y eso engloba a la propia medicina

y a todo lo que la rodea.

Quiero decir que en otra vida he sido médico

y que en la de ahora

en la que ahora mismo estoy viviendo

la medicina es tiempo pasado

y el tiempo pasado ya no mueve molinos.













YO...


 YO...EN PAPEL CARTÓN Y CON MI CAMISA DE LETRAS (Son recortes de algunos de mis escritos).

Yo de viajar sé poco...

 

Yo de viajar sé poco...

sé más de andar escondido en alguna cueva,

de hacer poco ruído y deslizarme por las sombras,

de escribir mucho cada día,

de hablar en susurros y a base de gestos,

de soñar despierto y de soñar dormido.

Sé mucho de risas y de penas

y de lloros bajo la almohada.

He sido astronauta sin moverme del sitio

he sido guerrillero en la sierra de Gredos

también he sido parco de palabras

y un ferviente adorador del silencio de los monasterios.

He estado en muchos sitios a la vez,

he viajado poco o muy poco,

pero mi mente y mi alma

han estado en todas partes

y cada sitio me ha dejado su huella.

En fin,

he viajado muy poco

y de ello no me quejo

porque al final

he estado en cada esquina del mundo.

Hadar Morag, cineasta israelí


 "Cuando mi abuela llegó aquí, después del Holocausto, la agencia judía le prometió una casa. No tenía nada, toda su familia fue exterminada. Esperó mucho tiempo en una tienda de campaña, en una situación extremadamente precaria. Luego se la llevaron a Ajami, en Jaffa, en una hermosa casa de playa. Vio que sobre la mesa todavía estaban los platos de los árabes que vivían allí y que habían sido expulsados.
Así que volvió a la agencia y dijo, llévame de vuelta a la tienda, nunca le haré a nadie lo que me hicieron a mí. Este es mi legado, pero no todo el mundo hizo esa elección. ¿Cómo podríamos habernos convertido en lo que nos oponíamos? Esa es la gran pregunta."

QUIERO HACER CONTIGO TODO LO QUE LA POESÍA AÚN NO HA ESCRITO (Elvira Sastre)

Cualquiera diría al verte que los catastrofistas fallaron: no era el fin del mundo lo que venía, eras tú. Te veo venir por el pasillo como q...