Hace casi un año que me he jubilado
y como ha pasado el tiempo
el tiempo pasa a la velocidad del viento
y a veces, vuela más que el viento huracanado
y yo he intentado retenerlo, pararlo,
dar marcha atrás y para volver a empezar de nuevo
pero mis intentos han sido vanos.
¡Joder! casi un año ha pasado, casi ná...
Y pienso en ello
y ahora me doy cuenta
que ya llevaba cuatro años jubilado
que después de pasar la puta pandemia
me había rendido por dentro
aunque por fuera diera la cara
y es de suponer que gracias a mi experiencia laboral
pude aguantar mi papel como médico.
La Pandemia fue mi último esfuerzo como médico
y en consecuencia mi último logro profesional
y porque cuando al covid se le vió su final
yo me dije a mismo
has cumplido y nunca te rendiste
y por ello, te felicito.
Yo tenía donde escudarme
tenía motivos suficientes para no currar en esa época tan
siniestra,
cuando empezó el Covid yo andaba sobre los 64 años
mis enfermedades debidas a mi vejez habían florecido
(antes no las padecía)
y esos eran legalmente motivos suficientes
para darme de baja todo el tiempo de pandemia
y lo pensé y lo pensé muchas veces
pero yo me dije a mi mismo
si cuando eres más necesario te vas a poner de baja
no sé...me ví como demasiado cobarde
y muy lejos de lo que en toda mi vida
pretendí llegar a ser
y siempre quise ser
un ser que ha muerto dignamente
y no viviendo como un cobarde
que por sus remordimientos es incapaz de dormir.

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