No me alcéis por encima de nadie
y porqué no y porque no me gusta
ni nunca me gustó.
Si yo a lo largo de mi vida
elegí ser clandestino
y dar un golpe para poder comer
y volver a mi escondite
y enamorarme en silencio
y desenamorarme ante una nueva derrota
y sin alzar la voz
ni emitir un quejido
y sentirme un ser mudo envuelto en mi propio dolor
y resucitar de nuevo de mis cenizas
y eso lo hice tantas veces
que no recuerdo como lo hice en cada fecha
y mi única certeza
es que el silencio siempre estuvo conmigo
y en las buenas y en las malas
y en las que empezaron bien
y acabaron siendo terriblemente malas
pero insisto que todo esto
se desenvolvió en el silencio más absoluto
aunque mis voces interiores
estaban desesperadas por salir de mi propia prisión
y susurraban y algunas alzaban su voz
y se entremezclaban
risas con palabras de amor
y gritos con suspiros de desesperación
y miedos con alucinaciones sensoriales
y todo eso se paseaba por mis pensamientos
y a veces sé que estuve al borde de la locura
y que en otras pensé...
que eran los demás los que estaban locos.

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