No te pido que me escribas poemas que hablen de mí
o que hablen de nuestra historia
que ahora ya es parte del pasado
y eso lo pensé muchas veces y hasta me lo dije a mismo...
eres parte del pasado
pero días o meses más tarde volvías a aparecer
y te colabas por alguna rendija de mis sueños
y me despertaba con tu sabor en mi boca.
Y entonces yo pensaba
menuda noche me han regalado mis sueños
nos acariciamos, nos besamos,
hicimos el amor repetidas veces
y con el primer rayo de sol en la cara
nos abrazábamos como si fuera nuestro último abrazo
y porque los dos sabíamos
que lo nuestro pertenecía a un sueño
y que nunca sabíamos si lo volveríamos a tener.
Nadie tiene el control de sus propios sueños
y por eso y de vez en cuando
te metías en mi cama
y me susurrabas al oído
¡ya estoy aquí!.
y a la mañana siguiente
de nuevo me despertaba con tu sabor en mi boca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario