Usted y yo
padecemos ciertas “curiosas anomalías”.
Apostamos el tipo a las palabras.
Confesamos la sed y el hambre,
el azul y los deseos.
Usted y yo (anómalos inconformistas),
somos presa fácil del amor y la ceguera.
Cuando uno duda está muy bien que dude hay que dudar de todo de lo que viene, de lo que se va, de lo que permanece y de lo que pasa a larg...
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