YO NUNCA FUI SOLDADO DE NADA

 

Confundo el agua con la sal,
me pierdo entre dos ideas utópicas,
tengo dudas y muchas,
tengo mantras que son como fantasmas,
tengo costumbres que ahora mismo prefiero no comentar,
tengo miedos matinales y pánicos viscerales, 
me confunde el sol
y con el viento desatado escalo hasta mi tejado,
me paso el día navegando con las dudas
y por las noches me arranco todos mis interrogantes
y ahí declaro que:
que yo nunca fui soldado de nada,
ni de dios ni de ningún ejército terrenal
y a mucha honra,
nunca porté una bandera patriótica,
nunca desfilé como un borrego
y va siendo hora de que alguien más reclame
¡un mundo sin ejércitos y sin fronteras!.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.