En el nombre de Dios
arrodillaos y mostrad vuestra rendición,
y no esperéis clemencia,
pues el perdón será para otros,
vosotros sentiréis el sabor amargo de la derrota
y la inmensa mediocridad del dominador,
del impío y despótico dominador,
del que se crece humillando,
del que se envilece maltratando,
de ese ser violento, lleno de odio y cubierto de ira,
y que disfruta de la tortura y de la amenaza diaria,
y no esperéis otra cosa del que se siente dominador
y se nota dueño de otros seres
y es que en su ADN viene escrito:
yo soy superior a todos y ¡por la gracia de Dios!.
arrodillaos y mostrad vuestra rendición,
y no esperéis clemencia,
pues el perdón será para otros,
vosotros sentiréis el sabor amargo de la derrota
y la inmensa mediocridad del dominador,
del impío y despótico dominador,
del que se crece humillando,
del que se envilece maltratando,
de ese ser violento, lleno de odio y cubierto de ira,
y que disfruta de la tortura y de la amenaza diaria,
y no esperéis otra cosa del que se siente dominador
y se nota dueño de otros seres
y es que en su ADN viene escrito:
yo soy superior a todos y ¡por la gracia de Dios!.
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