SÁBADO

                                     Hoy es Sábado y como Sábado que es del mes de Enero y último de éste mes, pues requiere que le dedique dos homenajes: uno, por ser Sábado en si y otro, por ser el último Sábado de éste mes...pero tampoco tengo muchas cosas que ofrecer y entonces... yo abogo por un homenaje único y sencillo, es decir sin muchas florituras y aspavientos. Y para estos casos tan especiales, para eso está la música y le dedicas al Sábado todo un recital de los Talking Heads (bajado calentito y crujiente de You Tube) y bueno, el homenaje empieza a ser grandioso y el resultado final, será un puto triunfo. Después volveré al silencio, a mi silencio puro y duro y donde el único sonido será de teclas al escribir. A mi me gusta la bulla, pero me gusta la bulla relativa, es decir durante un corto tiempo me gusta el jolglorio y el poner la música a tope, pero al pasar una hora y nunca mejor dicho, estoy pidiendo la hora y todo por cansancio de mis circuitos y agotamiento de mi viejo Cerebro y digo viejo Cerebro porque el Cerebro también envejece y dicen, que también se empobrece. Bueno, lo que de que envejezca mi Cerebro yo soy testigo de ello, pero no estoy de acuerdo en que se empobrezca...porque pienso y doy fe de ello, que nunca estuvo lleno de tantas ideas y algunas brillantes como estrellas y otras, más de andar por casa o más del día a día...pero yo noto que mi fábrica funciona a tope y que está hasta los topes y hasta tengo un mogollón de cosas en espera.

                                  Algún día que otro dudo de todo esto, pero de momento esa debilidad mental o como se le llame, me dura un pequeño instante y enseguida vuelvo al redil de mis pensamientos. Y no es que antes no pensara y claro que pensaba, pero creo que de aquellas mis pensamientos daban vueltas sobre lo mismo y se hacían envolventes y extremadamente repetitivos. Tenían un gran componente de obsesión compulsiva y porque partían del concepto de rendición previa, es decir, yo partía del hecho que no tenía el poder de cambiar las cosas y entre ellas estaba el poder cambiar mi propia vida y cuando por fin, me decidía a dar un paso hacia delante, lo daba con tanta inseguridad que prefería volver al mar de mis incertidumbres y dudas.

                                 Y la verdad es que las cosas no cambian si tú no las cambias y tendrás que dar los pasos necesarios para poder cambiarlas y aunque falles y aunque metas la pata hasta el fondo...pero si tú no te incluyes dentro de ese proyecto de cambio, nada dentro de ti cambiará. Veis lo que me pasa: que llevo media hora a tope de música y empiezo a notar como se van saturando mis entendederas y me están pidiendo: ¡silencio!. Lo dicho, yo soy bastante poco de jolglorio y de bulla y amo el silencio y sus caricias silenciosas.

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