DE MOMENTO, NO

 

De momento no,
de momento recopilo y acumulo
todo lo que veo y siento.
De momento soy una esponja
que no distingue entre lo bueno y lo malo,
y por eso hay veces en que me hago selectivo
y absorbo la esencia de tu savia
y me quedo con el extraño poder de tus caricias
y que algunos llamamos, placer.
De momento, soy un experimento
en período de prueba,
y soy un trozo de carne con más alma que cuerpo,
un ser confuso y aturdido,
un alma perdida en una fosa común,
un buscador de oro en tierra de nadie,
un idealista que se ha quedado sin ideas,
un interrogante que busca donde asentarse,
un ser que duda hasta donde está el mar muerto,
y por eso, de momento no,
de momento sigo sintiendo
y prometo
nunca olvidar el poder de mis sentimientos.













DETALLES


Hoy es martes o eso creo y día 14 (hace 8 años lo era y ahora también lo es) y esto es una coincidencia que a veces se da en el tiempo y mes de Mayo y mira que lo venía venir, hace unos meses veía que el mes de Mayo estaba lejano y ahora estamos a mediados de ese mismo mes y cuando llegue el Verano ya estaremos en el Otoño y esa rueda se marea por si sola y hasta hay veces, te quita las ganas de comer y de dormir. Y los años, que decir de los años, hace nada estábamos en 1980 y ahora estamos en 2.013 y en otro suspiro estamos en el año 2.026, que es ahora el año presente. Esto lo digo yo y me apoyan todos los viejos del mundo. Así que tengo mis apoyos, mis expertos apoyos, mi comité de expertos que saben más de la vida que todos vosotros juntos. A mí esa sucesión infernal de días y noches y de noches y de días me vuelve loco, y no tanto por su velocidad, si no porque esa sucesión tan rápida no me da tiempo a retener la sustancia que tiene cada día. Porque cada día tiene su punto, esa pizca de sal que le da el sabor adecuado y hace que cada día sea distinto, increíblemente diferente y que lo hace, único.
Y eso es lo que más duele, el no poder retener los detalles, cuando los detalles son la sal de la vida. A veces repasamos viejas fotografías y nos sorprendemos que en ellas siempre encontramos algo nuevo, un detalle que se te había escapado, ese vestido tan bonito, esa corbata mal anudada, esa rama del árbol y que era de un ciruelo japonés y era el árbol por el que siempre trepaba y como fuera un mono. Además estaba al lado del pozo de toda la vida. Y cuando las ciruelas se pasaban de maduras se llenaba de nubes de avispas en busca de su delicioso néctar. Todos esos recuerdos se agolpan unos sobre otros y van saliendo poco a poco y en cada visual de la misma foto.
Los detalles lo hacen casi todo. Por pequeños detalles queremos a una persona. Por un minúsculo detalle te haces amigo. Por otro detalle dejas de tenerlo. Por dejar de tener detalles... ya ni le hablas. Por un detalle, te viene un bello recuerdo y por un detalle dentro de ese bello recuerdo, te vienen otro montón de recuerdos que a la vez, tienen otro montón de detalles que de cada vez, serán más minúsculos. Y así, tirando del hilo es como desenrollas la madeja de los recuerdos.
"Si miras hacia atrás son recuerdos, si miras hacia delante, son sueños" y tanto los recuerdos como los sueños, se componen de pequeños detalles y cada detalle es un día que pasa y por eso en el fondo me da tanta rabia que pasen los días y se vayan deshilachando en el olvido del paso de los días, tantos y tantos pequeños y diminutos detalles.



















LA SOLEDAD ERA ESTO (Juan José Millás)

«La soledad es una amputación no visible, pero tan eficaz como si te arrancaran la vista y el oído y así, aislada de todas las sensaciones exteriores, de todos los puntos de referencia, y sólo con el tacto y la memoria, tuvieras que reconstruir el mundo, el mundo que has de habitar y que te habita».

HACE UN AÑO QUE MURIÓ PEPE MÚGICA (Y como se le echa de menos)


 El tal Marwan decía esto sobre la muerte de Pepe Múgica hace un año (13 de mayo del 2.025):

Se nos ha ido el más grande todos. El único estadista que encarnaba la defensa absoluta de los derechos humanos y el amor a la vida y a las cosas pequeñas y buenas. En un mundo inmerso en la producción desaforada y el individualismo depredador de los mercados, él encarnaba exactamente lo contrario, la conexión con uno mismo y con los otros, los espacios compartidos, el amor por el prójimo, la paz, las cosas hermosas. Pepe es y será siempre un faro, un referente absoluto para todos los que soñamos con un mundo más bello y más justo. Que viva su luz por siempre en el corazón y en el recuerdo de todos nosotros. Te amo, Pepe. Buen viaje, compañero.

LOS VERANOS DE MI INFANCIA

 

Hoy por la mañana cayeron cuatro gotas de lluvia y el resto del día, ha ganado claramente el sol y por goleada. Sol suave, cariñoso y amable y que me hace recordar a los veranos de mi infancia y porque la excepción en aquellos tiempos, eran las altas temperaturas que de cada vez con más frecuencia, se dan en mi tierra gallega. Mis veranos siempre fueron frescos, agradables, sonrientes y porque siempre estuvieron llenos de risas y de momentos agradables e inolvidables. Los veranos de mi infancia siempre fueron felices y si tuviera que elegir en que época de mi vida fuí más feliz, diría y sin pensarlo, los veranos de mi infancia y de una pequeña parte de mi pubertad. Después ya no lo fueron tanto y porque entré en ese bucle de la rebeldía hacia todo lo que me oliera a burgués. Y veranear era de burgueses acomodados. Y yo quería ser más o ser de otra forma más revolucionaria y rompedora y el modo veranear no entraba dentro de mis esquemas mentales. Por tanto y de repente y a los 14 o 15 años, dejé de veranear y porque simplemente ya no disfrutaba del veraneo. 

Disfrutaba leyendo libros de todo tipo, hablando a todas horas de todo, pensando que tenía mucho que aportar al mundo, soñando en otro nuevo mundo y en todo lo que yo podía hacer por conseguirlo. De repente la playa dejó de gustarme y tumbarte al sol era una pérdida de tiempo y el bañarte era una gilipollez y el amar era el único lujo que me permitía hacer y al ser el único, pues figuraros como amaba. Amaba tanto y con tanta pasión, que llegué a pensar que sin amor no llegaría muy lejos. De aquellas tuve mi primera novia y de la que estaba enamorado hasta las cejas y ella también lo estaba de mí, pero éramos unos simples chavales con toda la vida por delante y todo eso indicaba que teníamos todo por aprender y por saber.

Yo me enganché rápidamente a mi revolución pendiente y a ese tema, le dedicaba las 24 horas del día. Mis padres se empezaron a mosquear conmigo y porque desparecía en medio de la noche para ir a hacer pintadas o tirar panfletos y entraba y salía de casa de forma continuada y casi ni hablaba con ellos y porque yo estaba en mi mundo y pensando que yo podía poner mi granito de arena para que se arreglara y eso me hacía sentir como un pavo real. Aunque siendo sincero del todo, antes de que todo esto sucediera tampoco hablaba mucho con ellos. En mi casa de aquellas imperaba el silencio y porque con mi madre más valía estar en silencio y porque si no me podía caer la del pulpo y mi padre ya llevaba varios años fuera del mapa, el pobre se sentía derrotado y vencido y la depresión se empezaba a asomar dentro de su cabeza y también por eso, prefería estar en silencio. Yo creo que por eso el silencio nunca me resultó molesto, ni me puso nervioso y porque estaba entrenado por vivir rodeado del silencio, aunque fuera un silencio espeso y tenso como era éste.

Después pasó lo que tenía que pasar y cada vez estaba más ocupado en mis cosas y la tensión con mi madre crecía a cada momento y aquello se convirtió en una guerra abierta que se acabó haciendo insoportable. Y un día, decidí irme de casa y me fuí a vivir a casa de un compañero de lucha (camarada, se decía de aquellas) pero claro tenía que pagar a medias la casa, la comida y demás mierdas y sin pensármelo dos veces me fuí a currar a un Astillero y creo recordar que duré tres meses y porque era un trabajo demasiado duro para un chaval de la clase media. Y me busqué otro curro en otra fábrica, ésta era una fábrica de gaseosas que en principio no había que levantar tanto peso, pero era un curre tan extraordinariamente aburrido y porque se curraba en cadena y siempre haciendo lo mismo y había que colocar las botellas adecuadamente y para después fueran rellenadas por gaseosa. Eras esclavo de la puta máquina y ella te marcaba el ritmo y si tú no lo seguías, venía el jefe y te echaba una bronca que no veas y además, te amenazaba con bajarte el sueldo a final de mes. Acababa a las 6 de la tarde y a las 7 tenía clases de Bachillerato nocturno y hasta las 10 de la noche. Cenaba y a dormir, que al día siguiente entraba a currar a las 6 de la mañana. Y esta no era la vida con la que tanto había soñado y en medio de ésta penosa experiencia, fue cuando decidí que yo quería seguir estudiando. Pero esa es otra historia que otro día os contaré.














DE MOMENTO, NO

  De momento no, de momento recopilo y acumulo todo lo que veo y siento. De momento soy una esponja que no distingue entre lo bueno y lo mal...