PERFECTO Y A LA VEZ IMPERFECTO

 

No hay nada más perfecto

que todas mis imperfecciones

que son perfectas para un tío imperfecto, 

como yo siempre lo he sido.

 Es decir, soy un tío imperfecto que

me encuentro perfectamente adaptado a mi medio.

Todo es perfecto en un mundo imperfecto

la duda, es perfecta para llegar a la verdad

sin dudas no habría mentiras y verdades

lo nuestro sería una burda mentira de una tarde de verano

y eso que estábamos bajo un frondoso pinar que regalaba 

piñones

a quién se atreviese a trepar por su viejo y grueso tronco

viejo y sabroso manjar el de los piñones

y vieja sombra agradecida la de aquél añejo pinar

y sobre todo bajo aquél sol infernal      

que nos ponía como locos enfurecidos en busca de un oasis 

en un desierto inexistente.

Con el sol de cara

yo hice las peores atrocidades de mi vida  

y sin saber si el que venía de frente o por mi espalda 

venía en son de paz

o si venía a matarme en nombre de la maldad de uno 

cualquiera   

y yo en cambio de preguntarle a que venía

me tiraba a su cuello y se lo cortaba de cuajo.

Aún hoy en día

sigo afilando mis antiguos cuchillos      

lo hago porque siempre lo hice

y por si acaso alguien me recuerda malamente

y piensa que la solución está en degollarme 

y para darle de comer a los tiburones 

que en mis sueños siempre me persiguen por la mente. 

Y el tío va y se piensa que me está haciendo un favor.

Y la solución no es esa 

y lo digo yo, que soy el que se juega el cuello 

y la solución está en descifrar el jeroglífico que tengo 

dentro de mi cabeza, 

no sé empecé por lo perfecto e imperfecto, 

seguí contigo y los pinos 

y que alguien me venía a degollar por parte de otro alguien 

que era más malo que el hambre 

y sigo sin poder resolver como acaba mi jeroglífico 

y no sé si acabaré muerto y asesinado 

o me salvaré en el último instante 

y the end y éste cuento por hoy se da por acabado.















 


Una Rata disfrazada de Perro

 

Hoy leí una noticia que me llamó la atención. Rezaba algo así como que en China se vendía carne cordero y en realidad era carne de rata. No sé pero el tamaño en éste caso si que importa, no veo claro a una rata del tamaño de un cordero, pero China es China y a lo mejor tiene criaderos de ratas y a base de hormonas y de productos transgénicos que le trastocan los genes, dieron con la super-rata, con la rata de las ratas. A lo mejor allí en cambio de pasear con los perros, llevan a las ratas de paseo y las domaron convenientemente y a lo mejor ya están humanizadas y mean y cagan por las aceras y para tú de vez en cuando pises alguna y entonces seas tú el que te cagues en todos los muertos de sus dueños. Por aquí con el tema de las cagadas de perro han intentado de todo, que si multas, que si van a instalar cámaras que espiarán a los perros y de paso a nosotros, que si van a descubrir el adn de cada cagada, pero para ello y previamente, tienen que tener todos los adns de los perros (cosa que no van a tener nunca o por lo menos durante un largo tiempo) y mucho bla, bla, blá y al final seguimos como estábamos. Hay que decirlo todo, hay dueños que recogen metódicamente las cagadas de sus perros y van con un bote de spray de agua con lejía y para echarlo donde se ha meado su perro. Pero creo que no llegan ni a ser la mitad. El otro 50 % sigue disfrutando de que su perro cague en medio de una acera y con el pensamiento de que venga otra persona y que su zapato se manche de mierda y si es hasta el tobillo, mejor.
A mí me encantan los perros y porque son unos animales que disfruto con ellos. Pero yo ahora, vivo en un pequeño pueblo que tiene sus calles y aceras y no soporto la idea de tener que pisar mierdas de perro y porque le de la real gana de que eso ocurra, a algunos dueños de perro que son impresentables. Y por eso yo, me aplico el mismo cuento y nunca voy hacer lo que hacen éste pedazo de cabrones, pero tampoco haría lo que hacen los otros, es decir no iría recogiendo cagadas de mi perro y echando chorros de agua y lejía por donde el vaya meando. Y en conclusión, yo tendría perro si viviera en el campo y donde mi perro tuviera la libertad de cagar y mear donde le diera la gana, pero con una excepción, nunca dentro de mi casa.
Todo esto me lo puedo suponer porque allí en China es un mundo muy distinto al nuestro (al occidental), pero no cabe en mi cabeza tener al lado una rata del tamaño de un perro o de un cordero. Yo desde luego no me fiaría mucho, a pesar de que estén domadas, su gen guerrero lo llevan encima y cualquier noche en que estás durmiendo a pierna suelta, se les dispara ese gen agresivo y te dan un bocado que te cagas y se comen un pie o una mano o el colgajo que llevamos los hombres entre las piernas. Me cuesta ver los duros a pesetas y puede ser que sea muy incrédulo, pero es que no me lo creo. Pero los chinos son avezados como serpientes que se saben buscar la vida en cualquier esquina del mundo y no sería tan raro que este asunto fuera cierto, igual que cuando se inventaron la pólvora y nadie se lo creía, mientras tanto se fueron cargando con suma facilidad a todos los incrédulos que salían a su paso.
Entonces tengamos cuidado con las ratas, yo desde que leí ésta noticia, les miro de otra manera, les miro con miedo sumiso y con infinito respecto, pues quién me dice que lo que hacen en China con las ratas, no se pueda propagar como la peste porcina. Entonces ya sabéis cuando veáis a una rata, lo primero que tenéis que hacer es besarle el culo (tal y como dijo el Trump hace poco), vamos para ir haciéndoles la pelota y ese sitio es muy bueno para ablandarlas y para que acepten tu cariño. O acaso, ¡no creéis en el próximo advenimiento de las ratas!, yo si creo y por eso les beso el culo y les tengo un altar preparado para rendirles culto y jurar mi sumisión eterna. ¡¡Vivan las Ratas!!, reza un cartel que tengo puesto en el portal de mi santa casa. Prefiero a las ratas de alcantarilla o de las cloacas, que a todas esa ratas que se disfrazan de humanos y propagan el odio y la xenofobia...

ESE PRECIOSO SECRETO

 

El destino estaba escrito
en esas páginas en blanco
que reclamaban tinta desde hace mucho tiempo.
Allí el destino corría de tu mano,
y en aquél verano de azul y niebla,
nos despertamos sobre la arena húmeda de la madrugada,
abrimos los ojos y nos miramos,
hicimos el amor hasta el desmayo,
hablamos de nuestra luna llena,
soñamos el mismo sueño
que hablaba de aquella noche de verano,
mientras nos seguimos acariciando tanto que nos hicimos traslúcidos,
y aquella noche,
el suave viento del norte
nos envolvió en una crisálida,
fuimos durante ese tiempo,
un sueño colgado del espacio
a nuestro alrededor flotaban nubes de verano
y miles de estrellas fugaces
corrían por nuestras venas
y éramos tanto
y tan especiales y tan grandes...
que el universo nos resultaba pequeño.
Pero como todo sueño, siempre tiene un final
y al cabo de un tiempo
nuestro globo se acabó pinchando
y tuvimos que aterrizar como mejor pudimos.
Y a partir de ahí
nos vimos de vez en cuando
en algún encuentro casual
y durante unos segundos nada de alrededor nos importaba
estaba escrito en nuestros ojos
que ese precioso secreto siempre sería nuestro.












HAY MOMENTOS Y MOMENTOS

 

Estoy convencido que el demonio viene a verme todas las noches y debe ser cuando duermo plácidamente a pierna suelta, pues pasa que por la mañana me despierto enfurecido, como si estuviera endemoniado y porque por mi boca salen babas llenas de saliva enrabietada, aparte de que crecen unos hermosos cuernos muy ramificados y me pregunta es: los cuernos me salen porque me crecen porque sí o será porque me los ponen y el problema está en saber ¿quién coño me los pone?, pues de tanta tía que tengo a mi alrededor, que me revolotean como lindas mariposas alrededor de mi cabeza (qué más quisiera yo), así en principio me es imposible adivinar cual es la causante de mis ramificados cuernos y además en el fondo tengo que decir ¿qué a mi que me importa?, si esos cuernos me quedan que ni pintados. Después voy presumiendo de ellos y les digo a todos: ¡mirad a un hombre cornudo que además presume de serlo!. Y eso descoloca a todos, los deja perplejos y a la vez que piensan: ¡éste no es hombre como debe ser, éste es un ser blandengue que no tiene pelotas! y en mis tiempos vuelve a pensar, lo lapidaríamos en la plaza del pueblo. Esto, antes lo pensaban muchos pero no lo decían y ahora en cambio, lo piensan y lo dicen y forman parte de la ultraderecha. Quién me iba a decir a mí, que retrocederíamos más de 50 años en el tiempo. Esto no entraba ni en mis peores presagios. Y es un ejemplo más, que la vida no es una línea recta y tiene paradas, desviaciones y retrocesos y de nuevo, tendrás que volver a empezar. Y eso a mis 70 años, sólo cansa con pensarlo. Yo creo y lo digo sinceramente, que yo y otras personas que pensamos parecido, nos mereceríamos más, que hemos dado mucho más de lo que al final nos han dado, pero como ésta vida las cosas no se consiguen por un concurso de méritos, nos tenemos que sentir satisfechos o por lo menos en parte, con lo conseguido y lo de dar las gracias, ya depende de cada uno.

Yo, doy las gracias por haber vivido y por haber sentido como he sentido y por vivir momentos alucinantes y esos grandes e inmensos momentos ya quisiera uno poder repetirlos con igual intensidad o más que antes. Mi esperanza llega tan lejos, que incluso cuando esté a un minuto de la muerte, seguiré en tiempo de espera y porque en un segundo se puede querer todo lo que no has podido querer en tu vida. Y también y ojalá pudiera reunir en un segundo todos esos momentos donde pudiste ser feliz y que por diversas circunstancias no lo fuiste y porque no te dejaron o porque yo estaba demasiado confuso y espeso. He hecho cosas mal y muy mal, pero todas han sido parte de mi aprendizaje o eso pienso ahora o mejor dicho, eso es lo que quiero pensar. Y me lo digo a mí mismo y para sosegarme y no venirme tan arriba y porque algunas cosas las hice mal, pero mal del todo y siendo plenamente consciente de lo que hacía y de esas veces no puedo sacar otra conclusión que no fuera, que en esas veces he sido un cabrón redomado sin escrúpulos. Hay cosas que uno ha hecho, que no tienen perdón, que no hay atenuantes posibles y de tipo: es que yo estaba fatal en esos momentos o tenía el ánimo por los suelos o no sabía muy bien lo que hacía. Hay cosas que son imperdonables y ya sea en ésta vida o en la próxima o mismo si ocurren en la Patagonia o en Polonia.













EL PEZ GRANDE Y EL PEZ CHICO

Yo me acuerdo de la lluvia
y debe ser porque en donde vivo,
no llueve ni en los días festivos,
aunque cuando lo hace
lo hace a conciencia y con todas sus ganas
además y sobre todo,
a mí no me llueve por dentro
y desde hace mucho tiempo.
Mi pozo de lágrimas está seco
y mi plasma es más sólido que líquido
y sin lluvia yo no humedezco mis pensamientos,
eso que imploro
y bailo la danza de la lluvia todos los días
es más, es lo primero que hago de buena mañana,
me marco un tango en pelotas imaginario
en el muelle de mi pueblo
y para que así vengan tiempos húmedos y mojados.
Ahora mismo estoy escuchando a los Doors,
en otros tiempos fueron las reyes del ácido,
yo veo el desembarco de soldados en una playa de Vietnam
con los uniformes militares mojados
y puestos hasta las cejas de lo que fuera que se tomaran...
eso fue una película entre bélica y alucinatoria,
que se llamaba "Apocalypse now"
que fue película de culto y que lo sigue siendo
y ya el colmo de todas las escenas
es cuando en medio de aquél puto desembarco
a un general yanqui le da por decir,
que es hora de hacer surf.
Pero toda esa locura colonialista tuvo sus consecuencias
tres millones de cuerpos de vietnamitas muertos
(he dicho 3.000.000...que se dice pronto)
los yanquis ni siquiera llegaron a los 60.000
(58.000 en concreto)
y fue una guerra para demostrar al mundo quién era el amo,
sólo que el amo no contaba con salir trasquilado
y pies en polvorosa y pies para que os quiero,
claro que después nos tocó tragar y sufrir
con todos esos traumas de veteranos de guerra
por supuesto...yanquis,
y es de suponer que los vietnamitas
no sufrieron esos traumas,
(porque creo, que nadie se lo preguntó)
pero así es ésta puta vida que nos vendieron,
donde el pez grande se come al chico,
sólo que ésta vez,
el pez chico le comió los huevos al grande.

MI ALMA...

                                                           De mí...no esperar mucho más no mucho más de lo que hast...