"Obsesión de vivir", José Sbarra


 ¿En qué infierno acabaremos los equivocados, los que no fuimos genios, los que no fuimos dioses, los que sobrevivimos de prestado, que conocimos la luz y nos detuvimos a jugar con las sombras?

¿Qué será de los vencidos ilesos?

¿Qué será de los que lloramos a escondidas?

¿Habrá piedad para los que escuchamos a todos y no entendimos a nadie; para los que la soledad no nos dio un jaque de muerte ni el amor nos dio un golpe de vida?"


Cuando uno se va


 Cuando uno se va

no se va con todo, ni del todo

siempre queda un pequeño objeto que se perdió en el tiempo

o siempre quedan cosas que recordar

al fin y al cabo estamos hechos de recuerdos anteriores

un poco, de aquellos veranos eternos

de sol, playa, arena mojada, olor a pinos

y conversaciones sobre nuestras pasiones e ilusiones

otro poco, de tardes sin saber que hacer

y porque nos vencía el aburrimiento

y eso indicaba que nos sobraba tiempo

y porque de aquellas, no lo necesitábamos

y simplemente lo dejábamos correr.

El tiempo empezó a importarnos

cuando empezamos a oír el tic tac del reloj del descuento

y a partir de ahí, un año más, era un año menos

y el ansia por hacer algo importante iba en aumento

y años después y ante el espejo te preguntabas

¿hice algo importante?

¿hice algo que marcara un antes y un después en mi vida?

y salvo casarme locamente enamorado

y el hecho de tener tres hijos

no tengo muchas más historias por contar.

El trabajo me fue bien

mejor dicho, me fue muy bien.

Mantuve la relación con unos cuantos amigos

que poco a poco se fueron difuminando

y que ahora estoy bajo mínimos

y tengo la certeza de que yo participé activamente 

en ese alejamiento. 

Pero en la vida

no todo son aciertos

y cometemos muchas (a veces demasiadas) equivocaciones

y yo no voy de santo

ni de que todo lo he hecho muy bien

y que los demás son los culpables. 

Yo también entono "el mea culpa"

y pido perdón a las personas que quería

o que todavía quiero

y por no dar el nivel que correspondía

también a las personas que quise un solo día

y porque al día siguiente me fui sin despedirme

y porque el amor de un día...es un amor de un día. Y punto.













EDUARDO GALEANO. "Los Nadies"


 

"AQUÍ NO HA PASADO NADA"

Claro...ahora todo dios se echa las manos a la cabeza. No puede ser lo que están haciendo con nuestros viejos y viejas en esa especie de residencias de exterminio que se llaman geriátricos. Se subastan los viejos de las residencias públicas al mejor postor o dicho de otra forma, al empresario que pague mejor y cuando lo público se pone en manos de lo privado y sobre todo en sanitarios, pues siempre tiene el mismo resultado: por fuera todo presenta una pinta que te cagas, todo está limpio y reluciente, pero solo lo está para la galería o sea, para el familiar que entra a visitar a su padre o madre. Esos geriátricos son gestionados por verdaderos buitres sin escrúpulos que funcionan como funcionan ahora en tiempos de confinamiento. Es decir, tienen una zona limpia, reluciente y muy cuidada, para que la veo o la observe el visitante o familiar, que se supone que es el responsable del abuelito o abuelita residente o por lo menos es el que decide donde se va a quedar el viejo y después tiene una zona sucia no, super sucia y asquerosa y ahí se mueve un poco de todo: comidas que si no son vomitivas cerca están de serlo, la limpieza deficiente de casi todo. Al cuidado sanitario del geriátrico siempre tendrán a un médico responsable cuyo nombre figura en un cartel a la entrada del centro, pero que en realidad sólo aparece por allí, una o dos veces por semana y 15 minutos cada día, por tanto se ahorran toda una pasta gansa en servicios sanitarios mínimos e imprescindibles . Enfermeros, tienen uno por el día y para cada 50 pacientes. Por la noche vendrá la sombra del enfermero.
Una parcela en medio de la nada y en el medio un gran o mediano edificio repleto de habitaciones tipo colmena y como si fueran niños pequeños que no se enteran de nada, los meten de dos en dos en cada habitación y sin conocer de nada al otro inquilino. Por un momento poneros a pensar en ello ¿qué pasaría si ahora a ti y a mi nos metieran en la misma habitación?. Pues muy sencillo, yo me cagaría en ti y en tu estampa y tú sobre mí ejercerías todo el poder de tu diarrea maloliente y todo para que se vaya el otro. Hay gente muy buena trabajando en los geriátricos, pero también hay un buen montón de gente quemada y por estar mal pagada y sobreexplotada y al final ¿quién lo paga?...pues el puto viejo o vieja. El ambiente de un geriátrico es bochornoso, viejos en mogollón, amontonados en sus sillas de ruedas y con cara de que coño han hecho para haber acabado allí y merecerse el ser castigado en éste geriátrico de mierda.
Allí todos son auxiliares y celadores y todos a trajinar como locos y de día y de noche y porque dice otra ley del capitalismo...que si tú quieres sacar los mayores beneficios posibles, pues entre otras cosas tendrás que ahorrar en personal. Todo esto se basa en lo mismo, en estrujar al viejo o vieja de turno y antes o al mismo tiempo, al enfermero, auxiliar, cocinero, pinche, servicio de limpieza y si me apuráis hasta el mismo jardinero. Como decirlo de otra forma: pagar mal y poco, trabajar a destajo, pulir las zonas que van a ser visitadas, tacañear al máximo en material de limpieza, adornar la entrada y otros puntos estratégicos y todo el resto es poner mucha cara y decir, que si en algo destaca su gestión (sobre todo, privada y a veces pública), es por el esmerado cuidado con el que se atiende a sus inquilinos. Además, hasta les ponemos a su servicio un psicólogo que atiende a personas de la tercera edad, viene una vez al mes y en sólo cinco minutos, es capaz de ver si algún residente tiene algún síntoma de cualquier enfermedad mental que sea más típica a estas edades. Y todo va del mismo palo, todo es una puta estafa que huele a podrido...pero como son viejos y ya no pintan nada...pues todos pasamos un tupido velo sobre éste escenario y nos ponemos de perfil. Bueno pues prosigamos con nuestra política de "aquí no ha pasado nada" y nada, que siga el coronavirus cargándose viejos....pues coño, faltan plazas en esos mataderos de viejos y porque en realidad tampoco sabemos muy bien que hacer con ellos. Lo vemos, lo sabemos y no nos indignamos porque esos pobres viejos y viejas no se quejan y porque hasta ellos están convencidos de que son estorbos o despojos humanos. Mirar si nos preocupa el tema, han pasado 5 años desde que la Ayuso con su famoso protocolo nazi se cargó a 7.291 viejos y aquí no ha pasado nada. Y sin ir tan lejos, el funcionamiento de todos los geriátricos de España sigue siendo el mismo y en nada ha cambiado. Y entonces, ¿somos cómplices o no lo somos?.

EDUARDO GALEANO


 De los topos, aprendimos a hacer túneles.
De los castores, aprendimos a hacer diques.
De los pájaros, aprendimos a hacer casas.
De las arañas, aprendimos a tejer.
Del tronco que rodaba cuesta abajo, aprendimos la rueda.
Del tronco que flotaba a la deriva,
aprendimos la nave.
Del viento, aprendimos la vela.
¿Quién nos habrá enseñado las malas mañas?
¿De quién aprendimos a atormentar al prójimo y a humillar al mundo?.

DIGO YO...

En el recuerdo
nos quedarán las tardes del mes de abril
tardes largas confinadas entre los muros de mi casa
que por muros no será,
tienen 120 años y están más derechos que yo,
claro que su grosor es de muralla medieval fortificada,
y cuántas veces me habré preguntado,
¿cuánto sabrán éstas paredes?
han pasado familias y de distinta estirpe y condición,
han pasado sus dueños originales
han pasado guiris queriendo hacer
un hotelillo de poca monta,
un guesthouse
(un hotelillo familiar entre lo cutre y lo siguiente)
y ahora, su único habitante soy yo,
y por éste confinamiento que estamos sufriendo,
tengo a dos de mis hijos conmigo
e igualmente la casa sigue siendo grande e inmensa,
parezco un conde decadente y solitario en medio de su castillo,
pero bueno y como dice el otro,
así me entretengo
y tengo para subir y bajar escaleras muchas veces
y cambiar de decorado otro montón de veces,
nunca sobra nada cuando todo te gusta,
"mi casa" como decía ET mientras señalaba el cielo,
y yo digo "mi casa" sin señalar a nadie,
porque estoy en ella
y en tal caso señalo igualmente al cielo,
pero porque me gusta su vestido azul de hoy
y después me encantó su traje de noche,
con sus estrellas brillantes y rutilantes
con su Luna alucinante.
Y entre millones de individuos
que pululan por el universo
aquí estoy yo y metido en mi casa,
enterrado vivo bajo estos poderosos muros,
y hoy está tan hermoso el día,
que me estremezco con su luz nítida e intensa,
sol limpio y casi sin partículas de polen en el ambiente
claridad bestial y de que casi hace daño,
luminosidad en su grado máximo,
colores más vivos que nunca,
la calle tranquila y sosegada,
el gato del vecino maúlla en el silencio de la tarde,
las voces se hacen mudas,
no hay coches,
no hay motos,
no hay ruído de máquinas infernales,
y sino fuera por tantos muertos que ha habido,
yo me preguntaría
si esto no está en el paraíso
digo yo... que está muy cerca.

MI PRIMER AMOR, QUE NO FUE MI PRIMER GRAN AMOR.

  Mi primer amor que no fue mi primer gran amor y es que entre hablar de amor y hablar de gran amor es como estar jugando en dos divisiones ...