ELENA POE


 

Joan Manuel Serrat, Tiempo de lluvias


 "Sin saber cómo
de gris la casa se vistió
como el plomo
el día amaneció.
Es tiempo de lluvias,
tiempo de amarse a media voz,
de oír de nuevo el tic-tac del reloj.
Es tiempo de lluvia,
de vivir de beso en beso
entre paredes de yeso
y dejar los días correr,
sin mañana y sin ayer
porque no se acaba
ni mi amor, ni mi amada".


ÉSTE ES EL NIVEL EN QUE ESTAMOS. Javirroyo.


 

IÑAKI GABILONDO


 

ES SIMPLEMENTE...¡ES!

 

Mi obsesión es...
es encontrar respuestas al porqué de mi existencia,
es arañar los porqués que voy encontrando,
es sumergirme en el como ocurrió todo,
es ver la parte de atrás de las cosas,
es iluminar la cara oculta de la luna
pero sin que nadie lo sepa
y para que no se convierta en el Everest
es saber porque tiene que atardecer
tan tarde o tan temprano
y no en éste justo momento
y sobre todo, es conocer...
es conocer...
es conocer de que material estamos hechos...
es darte la mano sin ver donde estás,
es que tú también me la des
y pase lo que pase,
es tender puentes entre tú y yo,
es construir historias de papel y tinta,
es dar a cambio ¿de qué?,
¿de qué?, me vuelvo a preguntar
es soñar a ser una torre de ajedrez,
es simplemente..., ¡es!
























TIEMPOS AQUELLOS, NO TAN LEJANOS


 Y no había escrito nada en mi vida. Bueno algo, si ese algo se puede considerar cuatro poemas sueltos. Y hace de 13 a 14 años, me enfundé el mono de trabajo y me puse a la faena y como si fuera un escritor al alza. O como si me alimentara con ello. Y van alrededor de 13 años y no he sacado ni un euro, pero tengo que aclarar una cosa y que vaya por delante de todo lo demás, tampoco lo pretendía ni lo pretendo ahora. Y eso que me divorcié hace 13 años y como lógicamente hubo separación de bienes y como los dos teníamos un buen sueldo (los dos somos médicos), pues pasó que 7 años antes (es decir hace 20 años), yo me empeñé en comprar una casa preciosa (que es en la que ahora mismo estoy viviendo) y claro con 50 años del ala que de aquellas tenía, las cuotas que tenía que pagar eran muy elevadas, pero que con dos buenos sueldos, más o menos la cosa se iba arreglando. Pero el divorcio nos puso a cada uno en su sitio y la parte que a mí me tocó, fue ésta misma casa pero con la misma hipoteca y ahora, sólo había un sueldo y ese era el mío. Además, yo como siempre fuí un puto desastre en el tema económico, arrastraba pufos de préstamos personales y de tarjetas, que nunca daba por zanjadas y porque sus intereses eran tan desorbitados que lo que pasaba era que cada vez pagabas más y el préstamo o la tarjeta siempre iban en aumento y nunca a la baja. Por tanto, sí que pasé una época dura y en el que la nómina me la ingresaban un día y al día siguiente ya estaba en números rojos. Sólo un puto día, me duraba la nómina en positivo. Más tarde hubo que añadirle la crisis económica del 2.008 y todas sus consecuencias catastróficas. Menos horas de trabajo, menos guardias médicas y por tanto, menos ingresos. Época dura, muy dura, pero menos mal que yo de aquellas estaba echo un jabato y casi nada me hacía temblar. 

Buscaba los resquicios por donde mejor podía y para ganarme el pan de cada día. Hasta tuve que currar en un hospitalillo privado y haciendo 7 noches al mes y me pagaban un sueldo de mierda y encima por currar en dos sitios a la vez, Hacienda me crujía y me la metía doblada y todo lo que gané en la clínica privada lo tuve que pagar después en impuestos y cuando digo todo, es que fue todo. Total que al final de año, me dí cuenta que había trabajado gratis y ese pensamiento casi me hunde del todo. Y yo que ya de antes (desde 30 años antes), no soportaba trabajar en la medicina privada y porque mi experiencia de trabajo en una de ellas, había sido bestialmente mala y me quedó grabada la idea de que aquello era peor que ser torturado, pues pasó eso y 30 años después me tuve que volver a tragar el mismo sapo. Claro que éste último hospitalillo de mierda no fue tan denigrante como fue el primero. Pero había pautas comunes, se facturaban las gasas y una por una, los esparadrapos, los algodones, las vendas, las tiritas y hasta un chorrito de alcohol o betadine y si tú no te acordabas de hacerlo, pues te lo recordaba la enfermera o la auxiliar que estaban demasiado bien alecionadas y lo estaban tanto, que después se lo chivaban al gerente de aquél hospitalucho de mierda (Éste médico no había facturado esto y lo otro). Aparte de intentar exprimir a los guiris hasta la médula y por ejemplo por una simple gastroenteritis donde lo único que se podía hacer, era que el paciente ingiriera mucho líquido, aparte de hacer dieta, pues aquí se le ingresaba de 12 a 24 horas y con el pretexto de que había que ponerle un suero por vena (que por supuesto no hacía falta para nada). Por 12 horas ingresado/a, la clínica cobraba un día por ingreso hospitalario.

Yo, en ninguno de esos chanchullos participaba y por eso me fuí ganando fama de que no cooperaba como médico a los ingresos de aquella estafa programada. Y claro, hubo un montón de avisos, correos, amenazas y que si no cambiaba mi forma de trabajar, tendrían que prescindir de mí. Y sin llegar al año, me acabé hiendo y a la vez, que me iban echando. Y que contento me fuí de allí, se me alegró la cara de nuevo, se me calmó el pulso y hasta pensé que dejaría de fumar definitivamente. Y eso hice y dejé de currar en aquella mierda de sitio y también dejé de fumar y hasta ahora. Y a todas éstas empezó a pasar la crisis económica y en mi trabajo de urgencias y emergencias médicas (061) pude hacer más guardias y mejor pagadas y sin que nadie intentara pisotear mi dignidad como médico y como persona.














RAFAEL NARBONA. POR QUÉ MÉXICO SE ESCRIBE CON EQUIS


Ramón María del Valle-Inclán contaba que viajó a México porque se escribía con equis, pero Isabel Díaz Ayuso se empeña en utilizar la jota. La RAE recomienda utilizar la equis, pues considera que es más correcto, ya que pone de manifiesto que México fue creado por el pueblo mexica o azteca. Sin embargo, Díaz Ayuso considera que México no fue fundado por el pueblo mexica, sino por Hernán Cortés. Nacho Cano, admirador de la lideresa y autor del indigesto musical Malinche, suscribe esa interpretación y celebra que los colonizadores fueran españoles y no ingleses. Si los pérfidos hijos de Albión hubieran ocupado Tenochtitlán, capital del imperio azteca, habrían degollado a todos sus habitantes. En cambio, Hernán Cortés y sus aliados indígenas, mucho más compasivos, solo exterminaron a 240.000 nativos, sin hacer distinción entre hombres, mujeres y niños.
Ayuso y Nacho Cano reivindican la figura de Hernán Cortés como precursor de la Hispanidad. Al parecer, Cortés comprendió que el “descubrimiento de las Indias Occidentales” constituía uno de los momentos más gloriosos de la humanidad. Gracias al genio de España, un continente sumido en la barbarie y el paganismo pasó a formar parte de un Imperio cristiano donde no se ponía el sol. No creo que Ayuso haya leído a Ramiro de Maeztu, pero sí lo ha hecho la corte de políticos, plumíferos y pseudohistoriadores que elaboran su discurso y han convertido la provocación en una imagen de marca. Publicada en 1934, la Defensa de la Hispanidad de Maeztu describía la colonización española de América como una misión civilizadora. Los españoles habían creado una comunidad con una sola lengua y un solo credo. La fe católica había sido el elemento que había disuelto las diferencias étnicas, aglutinando a hombres y mujeres alrededor de la Cruz, símbolo de grandeza y abnegación. Maeztu opinaba que América y España se habían distanciado por culpa de la democracia y el liberalismo, pero esperaba que volvieran a estrechar lazos bajo la bandera de la Tradición.
Los ideólogos de Ayuso han modernizado su discurso, pero sin alterar el mensaje. España no debe sentirse mal por la conquista. En realidad, no destruyó nada. Al revés, fundó universidades e iglesias, sacando de su atraso a pueblos bárbaros y primitivos. El hecho de que perdieran la vida el 90% de los nativos solo es un incidente menor. Es cierto que la mayoría de las muertes se produjeron por culpa de enfermedades infecciosas como la viruela o el sarampión, pero se calcula que varios millones perecieron a consecuencia de las masacres, el trabajo forzoso en las minas y el régimen de servidumbre en las encomiendas. La población de lo que hoy es México central se redujo en poco más de un siglo de veinticinco millones a poco más de un millón. Hernán Cortés fue uno de los artífices de esta gran obra.
Entre sus grandes aportaciones, hay algunos eventos particularmente destacables. En 1519 ordenó una matanza preventiva en Cholula que acarreó el asesinato de 5.000 civiles, incluyendo mujeres, ancianos y niños. En 1525, torturó con aceite hirviendo a Cuauhtémoc, el último tlatoani mexica, para que revelara la ubicación del tesoro real y, tiempo después, ordenó que lo ahorcaran con el pretexto de una supuesta conspiración, lo cual provocó la indignación de varios capitanes españoles, pues sabían que era una acusación injusta. Se sospecha que Cortés estranguló a su esposa, Catalina Juárez, tras una disputa conyugal, y es sobradamente conocido que esclavizó a miles de prisioneros de guerra marcándoles la mejilla con un hierro candente. A la luz de esta trayectoria, está claro que su principal preocupación era cristianizar y civilizar a unos salvajes.
Ayuso, una mujer con un bagaje cultural muy limitado, quizás desconoce algunos aspectos de la biografía de Hernán Cortés, pero si profundizara en ella, no modificaría su punto de vista, pues nunca le ha interesado la verdad. Al igual que otros líderes populistas, considera que la objetividad histórica es secundaria. Su prioridad es imponer su visión ideológica, aunque eso implique mentir, distorsionar o engañar. Ayuso insiste en escribir México con jota porque alguien le ha dicho que es una forma de subordinar la identidad mexicana a la colonización española. No le interesan las cuestiones filológicas, pero no le vendría mal saber que el topónimo “México” procede del náhuatl, el idioma de los aztecas. Significa “lugar en el ombligo de la Luna”. El sonido de la equis sería /sh/, un sonido que existía en el castellano antiguo y que se conocía como sonido fricativo prepalatal sordo. Alfonso X de Castilla, que fijó el canon del castellano en el siglo XII, estableció que el sonido /sh/ debía escribirse con equis y los colonizadores españoles del siglo XVI aplicaron esa norma a los sonidos del náhuatl, acordando que la tierra conquista debería llamarse Mexico (sin tilde). Sin embargo, el sonido fricativo prepalatal sordo /sh/ desapareció del castellano en el XVII. En su lugar, comenzó a utilizarse el sonido fricativo velar sordo, que corresponde a la jota y la ge.
En 1815, la RAE estableció en su Ortografía de la Lengua Castellana que todas las palabras que se escribían con equis y que se pronunciaban con /j/ debían ahora escribirse con jota, y no con equis. Esa decisión surgió en el contexto de lucha por la independencia y la equis, asociada a muchas palabras de origen prehispánico, se transformó enseguida en símbolo de liberación frente a la dominación española. A lo largo del siglo XIX se fundaron Academias de la Lengua en los países que iban logrando la independencia y ninguna admitió la posibilidad de escribir México con jota. Hasta 1992, la RAE no aceptó México como un término correcto y hubo que esperar a 2001 para que recomendara esa forma como la más adecuada.
Al igual que la tumba de Alejandro Magno, el expediente académico de Díaz Ayuso se halla en un lugar desconocido y nada indica que vaya a salir a la luz. Hasta que se resuelva este enigma arqueológico, aconsejaría a la presidenta de la Comunidad de Madrid que estudiara un poco y aprendiera que es más acertado utilizar el sonido fricativo prepalatal sordo en vez del sonido fricativo velar sordo cuando se habla de México. Quizás ya se lo haya soplado alguien y, en ese caso, su insistencia en escribir “Méjico” tal vez deba interpretarse como la manifestación de un ambicioso e inconfesable sueño: volver a conquistar América del Sur. Prefiero no saberlo. Sea como sea, el viaje de Ayuso a México nos ha puesto a todos en ridículo, pues muchos mexicanos pensarán con razón que España es un país de borregos, donde “solo se premia -como dijo Valle-Inclán- el robar y el ser sinvergüenza”. Nos queda el consuelo de saber que en la superpotencia situada al norte de México, esa que robó el 55% de su territorio, también se recompensa la imbecilidad y la vileza.

LA ESCALA DE MOHS (Gata Cattana)

Todo el mundo se vende. Al final...,todo el mundo. Yo me vendí por tres milímetros de iris azul tanzanita en cada ojo, lo que hace un total ...