No sé, hay es Sábado y no sé muy bien qué hacer. Claro que es un Sábado un tanto atípico y porque mañana tengo Guardia y me siento atado de Pies y Manos y de Cuello para arriba y de Cuello para abajo. Si no ibais a ver (y porque yo os lo digo)lo que es salir de marcha y de fiesta rachada y por supuesto, hasta el puto amanecer. Bueno, puto amanecer lo era en mis tiempos jóvenes y porque cuando asomaban los primeros rayos solares del amanecer, yo ya estaba más ciego que un Piojo y claro, a esa hora ya era de día y siempre había algún instante o momento donde me ponía a pensar de como me verían los demás (vergüenza ajena, se llama o más bien, vergüenza propia) y esa visión de mi desde fuera, era una visión cuando menos que patética...y al final y siempre me pasaba, que me daba pena a mi mismo. Claro que eso lo hacía cuando me daban de pleno los rayos solares, porque mientras era un objeto (que no un deseo) oscuro de la noche (con dos ojos, dos patas y con muy poco sentidiño), no pasaba eso. Ahí, era el Rey o era el Rey dentro de un reino lleno de zombis puestos y colocados hasta las Cejas y ahí, saltaba, bailaba y cantaba y daba vueltas y más vueltas y claro, al final, perdía un poco el sentidiño y el equilibrio, también.
Pero yo resucitaba, siempre resucitaba aunque bastante diezmado por tanta batalla sin ver al enemigo. Pero lo importante, es que ahí estaba, ahí estaba todo borracho y todo puesto, porque no todo era alcohol, era más bien todo lo que caía en mis manos (y en las de otros) y como en ese tema no tenía muchos prejuicios, caía de todo y más y mucho más y sobre todo, mucho más de lo que contaba...porque de alguna manera lo que yo no podía aceptar, es que yo fuera tan drogadicto y tan politoxicómano y tan descontrolado. Oía droga y me crecían las orejas...oía Farlopa y me empezaba a caer el moquillo...oía Heroína y me escapaba con ella y al rincón más oscuro...oía Canuto y aunque no me gustara, yo le metía una profunda calada y hasta casi caer de culo. En resumen, era drogadicto de todo lo que caía y de todo lo se podía conseguir.
Bueno, no siempre fue así y porque si no ahora no seguiría vivo y fue una etapa de mi vida pero también fueron años, que no décadas. Y ¡joder! no llegaba a entender porque mucha gente (o alguna) se alejaba de mi o porque se acercaba y después de comprobar mi estado patético y casi catatónico, lógicamente cogía distancia y se perdía de mi y de mis circunstancias especiales. Lo dicho, hay mundos y mundos y hay muchos mundos que son totalmente contradictorios y que no tienen nada que ver el uno con el otro, aunque al calor de la noche y del alcohol, a veces se entrecruzaban los dos mundos...Bueno y como dice esa frase de consuelo: ¡nunca es tarde para reconocer la verdad!. Pero eso sí, toda ésta mierda forma parte de mi por eso, también reivindico esa etapa de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario