Nunca fuí de quedarme anclado en el pasado
pero aunque lo intenté con todas mis fuerzas
el pasado siempre vuelve a mí
a veces me trae buenas noticias
y en cambio en otras me destroza.
Y a mí no me gusta volver a revolcarme en el barro
de una pocilga
y porque si de aquellas
no fuí valiente y me refugié en mi propia cobardía
¿que puedo hacer hoy en día para que actuara de otra forma?.
Pues nada o casi nada
y puedo reconocer que estuve equivocado
que debí llevar la verdad por delante
y haber sido todo lo honrado y sincero que uno podía ser.
Pero de aquellas no lo fuí
y la mentira tiene sus propias consecuencias
y más tarde y pasados unos meses o años
la verdad se presenta ante tí y te dice
¡no me jodas que aún no sé lo has dicho!
y tú no sabes donde meterte
y balbuceas disculpas
que si no hubo el momento propicio
que si no quisiste hacerle daño
que...que...que...
que si eres un monte de mierda cobarde
que si prefieres ir por la vida dando el pego
que cuando le digas, ¡yo te quiero de verdad!
¿quién te va a creer?
y porque partimos de un punto falso
que fue creciendo dentro de mi conciencia
y ese es...
que el que miente una vez
mentirá millones de veces más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario