Hasta los 25 años yo viví en mi mundo feliz y eso no quiere decir que todo a mi alrededor fuera feliz y porque tengo muy claro que no fue así. Mi niñez fue de superviviente y porque pude sobrevivir a los curitas pederastas, a mi madre que repartía hostias como panes, a mi hermanos que pasaban de mí dos pueblos, a la familia de mi madre que porque no decirlo claramente, eran todos unos inmensos hijos de puta, sólo un tío mío se pudo salvar de la quema o eso me suponía y porque no portaba la maldad de todas sus hermanas o sea, de mis tías maternas. Ni una se salvaba de la quema del infierno. Una que parecía la más cariñosa y bondadosa, era veneno puro. Iba muchas veces por su casa y porque mi madre me llevaba a visitar a tía Mucha (así se hacía llamar y de su verdadero nombre no tengo ni puta idea). Tenía un hijo único, mi primo Francisco) que además de ser gilipollas era un ser pretencioso de altos vuelos y su obsesión era entrar en el reino de los pijos y claro y por la puerta grande. Pero no entró por la puerta grande y tuvo que entrar por la puerta de atrás y durante un tiempo tuvo que ejercer de chico de los recaditos de los antojos que tenían los pijos. Y así fue escalando y hasta que al final, acabaron por aceptarle aunque nunca lo aceptaron del todo. No tenía el suficiente pedigrí. No procedía de familia rica o de alto abolengo. Para los pijos era un "nini", ni su familia tenía la pasta suficiente, ni su apellido era tan reluciente. Yo lo veía muchas veces más de lo que él se pensaba y porque la cafetería donde se reunían todos los pijos de Vigo me quedaba de paso hacia donde solía quedar yo con mis amigos. Y él no lo sabe, ni lo sabrá nunca y porque hace como más de 50 años que no sabemos el uno del otro.
Pero cuando iba al encuentro de mis amigos, yo siempre me paraba un rato delante de aquella cafetería y para observar y espiar que hacían los pijos y como él se iba desenvolviendo entre ellos. Y por eso sé como fue su evolución y conozco todas sus etapas evolutivas. Y de chicuco de los recados y oye Francisco, ahora vas al estanco y me traes un mechero y tabaco y ya de paso, me compras gomina que se me ha acabado. Y así y poco a poco lo dejaron que fuera uno más. Pero no del todo, es decir yo observaba que se mofaban mucho de él (más que a cualquier otro miembro de los pijos) y concluí que lo tenían como de bufón. Así es de dura la vida, pero el persistía en ser aceptado por la pandi de los pijos. En realidad, era su verdadera obsesión. Su dignidad se iba en esa causa. Y eso ya me demostró muy pronto que de dignidad estaba en menos cero. Pijo y con pasta y aunque cuando se murieron sus padres o sea mis tíos, heredó una casa preciosa y unos cuantos terrenos y como no estudió una carrera universitaria, ni pegaba palo al agua, pues fue manteniendo su apariencia de niño rico a base de ir vendiendo los terrenos heredados. La última vez que lo ví (hace más de 50 años), estaba realmente desesperado y porque veía que se le empezaba acabar la pasta y a lo mejor hasta se veía obligado a tener que vender su hermosa casa. Y hablaba de montar una granja de cerdos en un pequeño terreno que le quedaba. Y ya me gustaría a mí ver a mi primo pijo pisando mierda de cerdo y manchando sus lindos zapatos. Pero no pudo ser y porque primero lo dejé de ver y porque segundo, a los 8 o 9 meses de nuestro último encuentro, me enteré por terceros que tenía novia y estaba deseando casarse con ella. Tenía mucha prisa el pedazo de cabrón y porque la novia era farmaceútica con familia de pasta. Y al poco de acabar su carrera de farmacia, sus papis le montaron una farmacia en el pueblo cercano. Y desde esas, primero se casaron, en segundo lugar arreglaron la hermosa casa de mi primo y allí se fueron los dos a vivir y tercero y lo sé porque me lo dijo alguien fiable, que desde que inaguraron la farmacia, él actuó como si fuera el dueño y al mismo tiempo, como si él también fuera farmaceútico titulado. Vamos que ni puta idea tenía pero él se lo sabía todo y eso concuerda perfectamente, como siempre fue él.

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