El problema está
en querer ser pero sin serlo del todo
en parecer que soy lo que antes fuí
y que ahora y por lo que sea, no soy.
Yo no busco ser perdonado por nadie
porque a éstas alturas de mi vida
no necesito el perdón de nadie
y porque asumo mis hechos
y me como todo lo bueno y lo malo
que hice y dejé de hacer
y en fin
que me responsabilizo de la toma de mis decisiones
y fueran las que fueran.
O se me acepta tal como soy
o no se me acepta
y no puedo recurrir al viejo argumento
de que a mi edad nadie me va a cambiar
y porque a lo largo de mi vida
siempre planteé la misma premisa:
o me aceptas como soy
o cojo otra dirección.
Y como en toda regla
siempre hubo excepciones
y esas pocas veces
acabé tan desarbolado
que aún ahora y a éstas alturas
no sé como pude salir de aquél matadero de almas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario