Ven a bailar ¡cariño!
me dice alguien que me quiere
pero que a la vez no me conoce de mucho
porque si me conociera
tendría que saber que la palabra cariño
altera el poco raciocinio que me queda indemne
y si aún encima me quiere sacar a bailar
me levanto y me voy
y hasta podría jurar que no volvería estar con esa persona.
A no ser que se disculpe previamente
y me pida perdón por llamarme cariño
y lo de bailar,
pienso que no hay que sacar las cosas de quicio
que no es para tanto
y que con decir, no quiero ni me gusta bailar
tendría que ser suficiente
pero que te quede una cosa muy clara
nunca más me fuerces a bailar contigo
porque si lo hacía de mala gana a los 14 años
pues como te podría contar de la mejor manera
las ganas de bailar que tengo a mis 70 años recién cumplidos
yo no bailo ni sentado, ni acostado
mi baile es el que llevo dentro
pero para bailarlo no hace falta moverme
mis tripas se mueven sólas
y hacen su propia fiesta
y tienen su propia música.
Ven a bailar cariño
me dice alguien que me quiere
pero que a la vez no me conoce de mucho
porque si me conociera
tendría que saber que la palabra cariño
altera el poco raciocinio que me queda
y si aún encima me quiere sacar a bailar
me levanto y me voy
y hasta podría jurar que no volvería estar con esa persona.
A no ser que se disculpe previamente
y me pida perdón por llamarme cariño
y lo de bailar,
pienso que no hay que sacar las cosas de quicio
que no es para tanto
y que con decir, no quiero ni me gusta bailar
tendría que ser suficiente
pero que te quede una cosa muy clara
nunca más me fuerces a bailar contigo
porque si lo hacía de mala gana a los 14 años
pues como te podría contar de la mejor manera
las ganas de bailar que tengo a los 70 años recién cumplidos
yo no bailo ni sentado, ni acostado
mi baile es el que llevo dentro
pero para bailarlo no hace falta moverse
mis tripas se mueven sólas
y hacen su propia fiesta
y tienen su propia música.

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