TIEMPOS AQUELLOS, NO TAN LEJANOS


 Y no había escrito nada en mi vida. Bueno algo, si ese algo se puede considerar cuatro poemas sueltos. Y hace de 13 a 14 años, me enfundé el mono de trabajo y me puse a la faena y como si fuera un escritor al alza. O como si me alimentara con ello. Y van alrededor de 13 años y no he sacado ni un euro, pero tengo que aclarar una cosa y que vaya por delante de todo lo demás, tampoco lo pretendía ni lo pretendo ahora. Y eso que me divorcié hace 13 años y como lógicamente hubo separación de bienes y como los dos teníamos un buen sueldo (los dos somos médicos), pues pasó que 7 años antes (es decir hace 20 años), yo me empeñé en comprar una casa preciosa (que es en la que ahora mismo estoy viviendo) y claro con 50 años del ala que de aquellas tenía, las cuotas que tenía que pagar eran muy elevadas, pero que con dos buenos sueldos, más o menos la cosa se iba arreglando. Pero el divorcio nos puso a cada uno en su sitio y la parte que a mí me tocó, fue ésta misma casa pero con la misma hipoteca y ahora, sólo había un sueldo y ese era el mío. Además, yo como siempre fuí un puto desastre en el tema económico, arrastraba pufos de préstamos personales y de tarjetas, que nunca daba por zanjadas y porque sus intereses eran tan desorbitados que lo que pasaba era que cada vez pagabas más y el préstamo o la tarjeta siempre iban en aumento y nunca a la baja. Por tanto, sí que pasé una época dura y en el que la nómina me la ingresaban un día y al día siguiente ya estaba en números rojos. Sólo un puto día, me duraba la nómina en positivo. Más tarde hubo que añadirle la crisis económica del 2.008 y todas sus consecuencias catastróficas. Menos horas de trabajo, menos guardias médicas y por tanto, menos ingresos. Época dura, muy dura, pero menos mal que yo de aquellas estaba echo un jabato y casi nada me hacía temblar. 

Buscaba los resquicios por donde mejor podía y para ganarme el pan de cada día. Hasta tuve que currar en un hospitalillo privado y haciendo 7 noches al mes y me pagaban un sueldo de mierda y encima por currar en dos sitios a la vez, Hacienda me crujía y me la metía doblada y todo lo que gané en la clínica privada lo tuve que pagar después en impuestos y cuando digo todo, es que fue todo. Total que al final de año, me dí cuenta que había trabajado gratis y ese pensamiento casi me hunde del todo. Y yo que ya de antes (desde 30 años antes), no soportaba trabajar en la medicina privada y porque mi experiencia de trabajo en una de ellas, había sido bestialmente mala y me quedó grabada la idea de que aquello era peor que ser torturado, pues pasó eso y 30 años después me tuve que volver a tragar el mismo sapo. Claro que éste último hospitalillo de mierda no fue tan denigrante como fue el primero. Pero había pautas comunes, se facturaban las gasas y una por una, los esparadrapos, los algodones, las vendas, las tiritas y hasta un chorrito de alcohol o betadine y si tú no te acordabas de hacerlo, pues te lo recordaba la enfermera o la auxiliar que estaban demasiado bien alecionadas y lo estaban tanto, que después se lo chivaban al gerente de aquél hospitalucho de mierda (Éste médico no había facturado esto y lo otro). Aparte de intentar exprimir a los guiris hasta la médula y por ejemplo por una simple gastroenteritis donde lo único que se podía hacer, era que el paciente ingiriera mucho líquido, aparte de hacer dieta, pues aquí se le ingresaba de 12 a 24 horas y con el pretexto de que había que ponerle un suero por vena (que por supuesto no hacía falta para nada). Por 12 horas ingresado/a, la clínica cobraba un día por ingreso hospitalario.

Yo, en ninguno de esos chanchullos participaba y por eso me fuí ganando fama de que no cooperaba como médico a los ingresos de aquella estafa programada. Y claro, hubo un montón de avisos, correos, amenazas y que si no cambiaba mi forma de trabajar, tendrían que prescindir de mí. Y sin llegar al año, me acabé hiendo y a la vez, que me iban echando. Y que contento me fuí de allí, se me alegró la cara de nuevo, se me calmó el pulso y hasta pensé que dejaría de fumar definitivamente. Y eso hice y dejé de currar en aquella mierda de sitio y también dejé de fumar y hasta ahora. Y a todas éstas empezó a pasar la crisis económica y en mi trabajo de urgencias y emergencias médicas (061) pude hacer más guardias y mejor pagadas y sin que nadie intentara pisotear mi dignidad como médico y como persona.














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