CUANDO LA NOCHE NOS ENVUELVE


 Cuando la noche nos envuelve

con sus tentáculos negros

hay alguien allá arriba que enciende la luna

y como si todo estuviera perfectamente sincronizado

en ese espacio que hay entre el día y la noche

espacio muerto, al decir de algunos

espacio neutro, al decir de otros

espacio en tierra de nadie, diría yo

pero es tan corto y tan transitorio

que darle el nombre de espacio

asemeja ser como demasiado grande.

Quizá su nombre más adecuado sería

espacio en tránsito entre el día y la noche.

Cuando nos envuelve la noche

con su bello manto oscuro

mis ojos se iluminan por si sólos

no necesitan nada más que luz de luna

para que se enciendan como dos faros

que delimitan y definen cual es mi territorio

y hasta aquí puedes llegar

y hasta aquí te puedes acercar

o será mejor que por aquí no pases.

Después ya todo depende

y depende de las ganas que tenga de verte,

de amarte o de soñarte

y si tuviera muchas ganas

verías como además de mis ojos se iluminaría mi cara.

No pretendo ser un corazón palpitante

pero a veces creo, que lo soy

o estoy en ese espacio transitorio

que está entre la cordura y el amor.
















Emily Dickinson


 

DEBERÍA, PODRÍA, TENDRÍA QUE...(Pensamiento confuso tipo Confucio)

 

DEBERÍA deciros que sí, que sí que me arrepiento y no es verdad, no me arrepiento de nada o de casi nada (no hay porque ser tan categórico). Y ahora lo repito con más fuerza, no me arrepiento de nada o casi. La rabia de la ira más ruín y más cochina puede a veces conmigo y me hace ser más reivindicativo y ahora mismo me estoy reivindicando y de como soy y de como era y que como voy a ser de aquí hasta mi último suspiro. TENDRÍA que deciros que he metido la pata y es verdad que muchas veces la he metido, pero eso no me lleva a decir que tendría que arrepentirme. Sin embargo si PODRÍA deciros que me arrepiento de no arrepentirme, podría, pero no lo voy a decir, porque en el fondo no me arrepiento de nada o casi de nada. Así soy y así seré.
DEBERÍA, TENDRÍA, PODRÍA hacer tantas cosas y tantas otras dejar de hacerlas, que al final todo se confunde en un mar demasiado revuelto, el podría se mezcla con el debería, y el debería con el tendría y al final ¿para que?, si el final siempre es igual y acaba siendo un lamento, el lamento de arrepentimiento en plena luna llena.
Me arrepiento ¿de qué y para qué?, si me arrepiento es porque ya tengo claro lo que voy hacer, si no ¿de que sirve arrepentirse?, quizá para hacer lo mismo pero con otra persona o personas y en otro lugar y sitio. Es como cuando se dice yo tuve la culpa y eso a que nos lleva, si ese sentimiento de culpa no se acompaña de tener una salida alternativa a ese profundo arrepentimiento. O sea yo tuve la culpa y voy a hacer esto para solucionarlo, si no la culpa o el arrepentimiento no sirven de nada, bueno sí, sirven para hacer una falsa disculpa o como se decía antes, un paripé o falsete.
Ahora mismo debería darme una vuelta y creo que lo voy hacer, empiezo a estar cansado y saturado. O sea me voy a dar una vuelta, primero porque me da la real gana y segundo porque PUEDO, DEBO y TENGO que dármela y por salud mental y por puro instinto de supervivencia. Aquí expreso un deseo y al mismo tiempo doy una solución a mi deseo y es más, hasta explico los porqués de tengo, quiero y debo darme una vuelta. ¡¡Menudo lío me he montado!!. Y me lo he montado yo solito. Otra razón más para darme una vuelta. Creo que la principal razón es desenredar el nudo que tengo dentro de mi cabeza.













CUANDO LA NOCHE NOS ENVUELVE

  Cuando la noche nos envuelve con sus tentáculos negros hay alguien allá arriba que enciende la luna y como si todo estuviera perfectamente...