AQUELLA PEQUEÑA HISTORIA QUE HUBO ENTRE LOS DOS.


 Mi querida ex amiga G..... Y han pasado 10 años desde aquella rara y extraña aventura que duró apenas dos años y que se desarrolló a trompicones y a pequeños ratos y porque por el medio hubo meses y meses de desencuentros. 10 años del ala y para que después se diga que no pasa el tiempo así de rápido. Y como sé que no me vas a contestar y como me da igual que me contestes o no y porque aquella historia se fue contigo y tú para mí fuíste y desde aquél momento, declarada como desaparecida, pues lo que te quiero decir, es que no espero nada por tu parte. En estos 10 años no sé si te escribí una o dos veces (una, seguro) y en ninguna de ellas recibí una contestación por tu parte y te aclaro que tampoco la espero ahora. Puedo intuir lo que vas hacer a larga distancia, pero como los dos estamos cerca el uno del otro, pero que a pesar de eso seguimos sin vernos, te digo y te asevero, que tampoco espero que me contestes. Espero cero de tí. Y porque aquella llama que se había encendido de repente, se fue apagando abruptamente y ahora está totalmente apagada. Por tanto yo no te escribo para recuperar nada ni para que juntos recordemos aquellos no tan viejos tiempos, pero no sé que me pasó hoy, que de repente me acordé de tí y me dije, voy a escribirle unas cuantas palabras y para yo y digo yo, para recordar que fuímos algo y no para recordártelo a tí. Lo primero que te tendría que decir, es que espero que todo te vaya bonito y éste es un deseo verdadero y sincero y porque no te deseo ningún mal. Digamos que hace como unos 8 años que estoy limpio de pecado y mi rabia ha desaparecido y mis deseos de venganza también. La pregunta del millón sería y ¿porque tenía ganas de vengarme? y la verdad es que no lo sé. Pero a veces se tienen ganas de algo y no le encuentras el porqué ni el como, aunque el como fue el desarrollo de aquella historia, yo sí la recuerdo perfectamente. Pero ahora no me interesa hurgar en esa herida y porque en éste preciso momento y después de que hayan pasado más de 10 años, me resulta demasiado estúpido querer volver a una historia fantasma. Y por eso mismo paso del tema. Y la verdad es que si paso de ese tema en concreto, eso viene a demostrar que no hay nada más que salvar. Ya te dije anteriormente, que todo lo nuestro te lo habías llevado tú. Y te vuelvo a repetir, que también la rabia se fue contigo. Del odio no diré nada y que yo nunca te he odiado. Y ahora me siento libre de pecado y por eso puedo recordarte tranquilamente y sin tener ningún tipo de resquemor y sufrimiento.

Tú pasaste por mi vida pero pasaste de tal manera que apenas me has dejado un sentimiento agradable. Y te veo y todo me sabe a derrota. Y te siento y noto el vacío de la noche. Y te amo y entonces me digo, si yo ya no te amo. Fuímos flor de un día o de un mes y un día apareciste ante mí y esparciendo todo tu encanto de mujer serpiente. Y yo tonto de mí, me enamoré de tí y tú de mí y enseguida liquidamos todo ese amor que los dos sentíamos. Pero aquella historia era demasiada complicada y porque fueron influyendo otros factores añadidos y por mi parte una de ellas, fue que me había divorciado hace poco tiempo y que una vez que el divorcio se había consumado y firmado, pensaba que no habría más vuelta de hoja. Pero no, la hubo y eso precisamente no nos favoreció. Pero por tu lado había otra historia y era que tú seguías casada y decías que enamorada o que aún querías a tu pareja. Y esto nos ayudó todavía más a que la carcoma se fuera comiendo nuestra relación. Además tu eras partidaria de no decirle nada a tu pareja y yo en cambio pensaba lo contrario y porque me sentía demasiado incómodo teniendo que engañar a alguien. Y además no me gusta engañar a nadie. Creo que los dos nunca estuvimos cómodos y porque nunca antes habíamos estado y ni de lejos, en una situación parecida a ésta. Y poco a poco y a nuestro alrededor todo se fue encabronando y ahí los malos rollos se fueron asomando. Y llegó un punto donde presión externa iba aumentando exponencialmente y aquello se fue convirtiendo en algo demasiado crudo y demasiado doloroso. Pero claro y debido que tú aún seguías casada y que tu maromo ya sabía lo que pasaba, pues pasó que todo esto te exigió una respuesta y era yo o tu maromo. Pero al mismo tiempo, yo no estaba por esa labor y porque tenía muy claro que recientemente yo había salido de una larga relación y que entre mis deseos no estaba contemplado volver a tener otra relación y porque no me apetecía y porque tenía la sensación de a lo largo de mi vida, había ido de relación en relación y tiro porque me toca. Y no es sólo una sensación y es una realidad palpable. Y entonces yo estaba en plan de descansar de todo tipo de relaciones estables. Ni loco quería ni oír ni saber de una relación nueva.

Y todo esto que te estoy contando se fue complicando y de tal manera que todo se empezó a mover a la velocidad del vértigo. Me acuerdo que la penúltima vez que estuvimos juntos, que nos pilló tu maromo hablando, simplemente hablando y el tema fue que nos fuímos a una hermosa playa y para hablar de lo que íbamos hacer o de que simplemente no íbamos hacer y en esto te llamó el maromo por el móvil y al colgar el móvil, comenzaste a ponerte pálida y con cara de descompuesta y me contaste que nos había pillado hablando y yo que empezaba estar hasta los cojones te dije y ¿porque no me das un beso? y tú me contestaste, ¿joder estás loco o qué? y con cara de no muy buenos amigos. Y yo para mis adentros pensé que sí, que sí que estaba loco, pero no era por el hecho de pedirte un beso en aquella situación, si no porque en ese mismo instante me dí cuenta en que fregado me había metido. Y que necesidad tenía yo de meterme en esos berenjenales de telenovela. Y allí y en esa playa y en ese instante, había decidido que aquella historia se había acabado definitivamente y cuando nos vimos por última vez yo seguía con esa misma idea y por eso cuando me preguntaste ¿que quería hacer yo?, pues te dije que te quería, pero y siempre hay un pero por el medio, pero que yo no estaba dispuesto a meterme en una nueva relación y porque no contemplaba ni de lejos esa posibilidad. Yo quería una relación libre y que ya iríamos viendo más adelante como se podría concretar. Creo que nos dimos un simple beso y con cara de tristeza nos despedimos. Y ya ves hasta donde hemos llegado. Ni una palabra en 8 años, ni un mensaje y ni un correo y toda esta pequeña historia con el paso del tiempo, se convirtió en cenizas y un día  se alzó el viento de Tramontana y esparció las cenizas por el mar Mediterráneo. Y entonces se acabó y definitivamente, aquella pequeña historia que hubo entre los dos.




















No hay comentarios:

Publicar un comentario

Es triste comprobar

 Es triste comprobar como me gana la noche me domina, me esclaviza me dice, hoy no te preocupes que te irás pronto a la cama y dan las 2 de ...