Me encantan los que dicen que ellos tienen que currar porque necesitan la pasta gansa, la pasta de euros y no la otra. Y eso no se dice por obvio y evidente (que también lo es), sino porque es una forma de llamarnos a los demás, cortitos. O que se piensan ¿qué los demás lo hacemos por placer y gusto?...Eso pensaba yo cuando curraba y por eso curraba y porque así lo tenía de claro y era para ganarme un sustento o como también se dice, para ganarme la vida. Tampoco curraba por esa mierda de argumento que se usaba sólo para los curas y médicos, por vocación. Y como si la vocación te diera de comer por si sóla. Y el viejo argumento de la vocación o sea que he nacido queriendo ser médico y porque antes de nacer así estaba decidido, siempre lo usaron para tenerte atado en corto y para explotarte un poco más. Y eso ¿quién se lo cree?. Históricamente nos han utilizado con ese argumento sobre el tema vocacional y porque su consecuencia inmediata era, que como el asunto era vocacional tenías que ser médico las 24 horas del día y los 365 días del año. Ni durmiendo dejabas de ser médico y fuera de tu trabajo y a cualquier hora del día o de la noche, te podían ir a buscar a casa y porque eras médico vocacional y ese era tu deber y porque estaba escrito en tu ADN. La vocación no se paga, ni se compensa con nada y si reclamabas que tenías derecho a descansar, serías calificado como un mal médico. Y el tema en mi caso, sería muy sencillo de explicar. En bachillerato había la opción de escoger letras o ciencias y yo escogí la rama ciencias, porque pensaba que la biología me iba a gustar y tampoco por nada especial y simplemente era porque yo tenía una especial debilidad por los animales. Y ese era mi principal y único argumento. Cuando más tarde y en la Universidad tuve que escoger una carrera en concreto yo había estrechado mi abanico de posibilidades a dos carreras: Biología o Medicina. Y para saber cual iba hacer, eché una moneda al aire y para jugármela a cara o cruz y me tocó cara y cara, era Medicina. Y echando una moneda al aire arreglé el tema de mi vocación.
Y con todo esto trato de demostrar todo lo vocacional que fue el tema de la medicina en mi vida. Recuerdo también, que un día estaba en mi casa cortando un pollo y tendría como unos 10 años y ese día lo corté especialmente bien y entonces mi padre más en broma que otra cosa me dijo: pareces un médico cirujano operando un pollo. Y yo como un atontado que era, me quedé con esa copla de que parecía un médico cirujano. Y esa tontería también influyó en la posible opción de que pudiera hacer medicina. Después y tres años más tarde y poco a poco me fue gustando un poquito más el tema médico y hasta que llegó un momento en que sentí que me gustaba mucho y que disfrutaba con esa carrera. Y en mi entorno de estudiante médico había de todo un poco. Había muchos porque papi o mami o los dos a la vez, eran médicos y estos eran más propicios para creerse la teoría del ADN que llevaban en su sangre y que se la transmitían a sus hijos. Eran los místicos de la medicina, eran los que pensaban que éramos una especie de secta dedicada exclusivamente a la medicina, pero eso era en la teoría y porque en la práctica, eran los primeros en hacer lo que les daba la gana y porque al fin y al cabo, también era niños de papá y de mamá y que a su vez, ganaban un buen montón de pasta y eso los hacía ser también niños ricos, mimados y consentidos y de cara afuera presumían de querer ser médicos. La medicina de por sí siempre fue elitista, aunque hubo épocas excepcionales y por donde nos colamos unos cuantos que procedíamos de la clase media. Hoy en día abren o cierran la mano según les convenga a ellos y queremos más médicos pues abrimos el grifo o menos pues lo cerramos. Como todos, también formamos parte de la ley de la oferta y la demanda y en fin somos tan mercancía como lo son otros.
Pero con lo vocacional haremos un punto y aparte. Y porque en una sociedad de mercado puro y duro, lo vocacional no se paga, ni se compensa con otras medidas que te mejoren un poco la calidad de tu vida. Lo haces y porque es tu deber vocacional tener que hacerlo y que dios te lo pague o que te lo compense, pero nosotros ni de coña vamos a compensarte con algo. Lo vocacional es una forma más de explotación.

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