A veces lo que parece que es, no es
y por mucho que te empeñes
no lo será más adelante
y ese momento en que te das cuenta de ello
te sientes agradecido
y por saber como realmente era esa persona
una bajada de telón tan rápida y eficaz
cotiza muy alto en tu bolsa de valores.
Te ahorras muchos viajes de ida y vuelta
un buen montón de ilusiones
y de llamadas telefónicas
muchas conversaciones que hablarían del pasado
y haciendo recuento de pequeños detalles
y ¿te acuerdas de aquél día cuando hicimos esto o lo otro?
o de cuando nos fuímos de acampada a aquél hermoso faro
y para ver pasar los barcos de vela antiguos
y no sabíamos que era más bonito
si los barcos de vela
o el sitio donde estábamos.
Después vendría una hermosa resaca
y dándote el sol en plena cara
pero en fin,
a las dos horas abrías un ojo
y arrastrabas tu cuerpo hasta la sombra de un pino
y allí, seguías durmiendo a pierna suelta.
¿Te acuerdas de ese día?
¿te acuerdas de esa noche?
¿te acuerdas que éramos amigos
y que ahora, no lo somos?.




