¿TE ACUERDAS?


 A veces lo que parece que es, no es

y por mucho que te empeñes

no lo será más adelante

y ese momento en que te das cuenta de ello

 te sientes agradecido

y por saber como realmente era esa persona

una bajada de telón tan rápida y eficaz

cotiza muy alto en tu bolsa de valores.

Te ahorras muchos viajes de ida y vuelta

un buen montón de ilusiones

y de llamadas telefónicas

muchas conversaciones que hablarían del pasado

y haciendo recuento de pequeños detalles

y ¿te acuerdas de aquél día cuando hicimos esto o lo otro?

o de cuando nos fuímos de acampada a aquél hermoso faro

y para ver pasar los barcos de vela antiguos 

y no sabíamos que era más bonito

si los barcos de vela

o el sitio donde estábamos.

Después vendría una hermosa resaca

y dándote el sol en plena cara

pero en fin, 

a las dos horas abrías un ojo

y arrastrabas tu cuerpo hasta la sombra de un pino

y allí, seguías durmiendo a pierna suelta.

¿Te acuerdas de ese día?

¿te acuerdas de esa noche?

¿te acuerdas que éramos amigos

y que ahora, no lo somos?.













LOUISE GLÜCK

"En el metro con mi librito
como para protegerme
de este mismo mundo:
no estás sola
decía el poema
en el túnel oscuro".

PESADILLA


Ésta noche me desperté sudando en medio de una maldita pesadilla y ahora, como pasa muchas veces, ya no me acuerdo de ella, no sé desgranarla porque no puedo acordarme de nada y simplemente sé que la tuve y porque me dejó muy mal sabor de boca. Es verdad que a veces uno encuentra un pequeño hilo deshilachado, que si tiras de él y en su momento adecuado, llegas a saber por lo menos de que iba la pesadilla. Pero en otras, como es el caso, ni hilo deshilachado ni hostias benditas, en blanco nuclear me he quedado. Al final, lo único que te queda es ese repito, mal sabor de boca extraño, ese deje amargo que ha dejado una mala pesadilla. Y cada vez que te llega ese sabor, vuelves a intentar descifrar cual fue tu pesadilla. Sin darte cuenta, el día ya lo tienes marcado por esa pesadilla: el sabor amargo, las vueltas que le das para intentar acordarte de algo y lo incómodo que te hace sentir que mientras hablas de algo estás pensando en tu pesadilla de mierda.
Me he lavado la boca dos veces por lo menos y nada el sabor vuelve y regurgita de nuevo, por lo que deduzco que es más profundo de lo que yo pienso, acaso ¿vendrá de las más oscuras profundidades?. A lo mejor la pesadilla no ha quedado guardada en la memoria reciente y por eso no me acuerdo de ella, pero sí que ha quedado en alguna parte desconocida, pues la sensación es que la tengo dentro de mí y estar está ahí, pues de vez en cuando me manda mensajes a través de ese sabor raro entre metálico y ácido o a través de esos pensamientos espesos que siempre se mueven entre la niebla que uno tiene por dentro. A veces he intentado comunicarme con ella y ya que conscientemente veo que no puedo, y así me sumerjo en su terreno, y me dejo llevar a un plano subconsciente o sea al terreno de los sueños que se han quedado en el limbo. Cierro los ojos y hasta me acuesto completamente a oscuras, a ver si éstas condiciones favorecen la comunicación. Intento alcanzar ese estado de semiinconsciencia que hay entre el sueño y el estar despierto y por si encuentro alguna fisura por donde poder colarme y nada de nada, no logro alcanzar a mi pesadilla, en tal caso me monto otros semisueños nuevos. Y si me quedo en estado letárgico o sea dormido, pues los sueños que voy teniendo no tienen nada que ver con la pesadilla que estoy persiguiendo. Y esto último lo sé, porque cada pesadilla tiene su propio sabor y es que cada una de ellas, tiene un poco más de sal o de agua o de óxido o de pintura. Es decir, que cada pesadilla deja su propia huella.

Entonces concluyo, mi pesadilla debe ser autista, pues no encuentro la forma de comunicarme con ella, ni por los sueños, ni por la meditación profunda, ni por el dichoso tema del sabor, olor o tacto. Al final lo único que se queda es ese sabor de boca metálico y esos destellos que emite de vez en cuando la pesadilla y así va pasando el día, vamos como un día más, pero con el peso de haber tenido una maldita pesadilla y que nunca sabrás de que coño iba.













¿QUÉ DÍA ES?


 

LO QUE HOY...

 "Lo que hoy parece una tempestad en tu vida

mañana será un aguacero con un poco de viento".











¿TE ACUERDAS?

 A veces lo que parece que es, no es y por mucho que te empeñes no lo será más adelante y ese momento en que te das cuenta de ello  te sient...