SIEMPRE ME PASA LO MISMO

 

Yo soy un ser extraordinariamente pasional

y por eso entre otras cosas, me equivoco tantas veces.

Es como si tuviera un vómito que me sale de dentro

nace entre las capas más ácidas de mi estómago

pasa corriendo por el esófago 

pero arañando sus paredes con sus garras

y sale por mi boca con todo el estrépito de un vómito bilioso

le llaman, vómito en escopetazo

y porque de tu boca sale como un disparo

y por tanto, sería mejor que nadie se pusiera a tiro

y porque ya sabe lo que le puede pasar.

Soy demasiado apasionado y peco de imprudente

y a veces acierto con lo que digo

y otras veces

meto la pata hasta la ingle

y cuando vas de eso

y ese es tu estilo

lo dicho queda dicho

y no hay vuelta atrás.

La otra persona te lee o te escucha

y sabe de lo que le hablas

pero dada tu forma de decir las cosas

cierra oídos y tímpanos

y piensa, eso mismo se lo puedes decir a otro

y a mí no me escupes las cosas a la cara de ésta forma

pero tú ¿quién te has creído que eres?.

El don de la paciencia

nunca fue mi mejor virtud

las prisas siempre fueron por delante de mí

y yo detrás de ellas

y entonces disparo

hago daño

me arrepiento del daño producido

pero ya es tarde

el daño suele ser irreparable e irrecuperable.

Meses más tarde

intento explicar el porqué de mis hechos

pero como voy a explicar algo que ni yo mismo entiendo

no le voy hablar del vómito verde y bilioso

que sale a veces por mi boca

y que suele joder la relación con esa persona.

Siempre me ha pasado lo mismo,

y me sigue pasando ahora

y entonces

siempre me seguirá pasando.

Estoy predestinado a que eso me pase

y además voy a ir más lejos

y creo que en la otra vida me seguirá pasando.


Y claro que hay un demonio dentro de mí


 Y claro que hay un demonio dentro de mí

igual que hay un ángel, un arcángel

un obispo, un ministro, un director de orquesta

un adicto o dos o tres dentro de mi mismo, 

un poeta cautivo y reprimido,

un valiente, un cobarde, un tío con miedo

un buscador de pepitas de oro

que nunca tuvo una en su mano, 

un astronauta dentro de su casa

un coleccionista de causas perdidas

un cantante frustrado, un navegante sin barco

un pescador en aguas revueltas

un filósofo que no llegó muy lejos

un buen y mal amante

un tío invisible y que de vez en cuando se hace el interesante

a veces creído y otras veces, descreído

en algunas otras, pasa de todo

y simplemente cierra compuertas

y se mete a vivir en su cueva

y piensa que...

que los demás sigan con su vida.



















YO VOTARÍA A UN SOÑADOR QUE SOLO SUEÑE

 

Bueno, pues a éstas alturas del día tengo que decir que el día no estuvo tan mal, que pudo ser mejor porque siempre puede ser mejor, pero que vamos, que en general no puedo quejarme. Día precioso primaveral y donde flota ese olor a fresca y amorosa primavera y es que siento los latidos del amor, aunque me falte la presencia de una persona físicamente presente o que esté a larga distancia, pero primero está el sentir y después está la forma o el cuerpo o lo que sostiene a ese entramado de sentimientos y ya veremos que dimensiones toma, bueno si las toma y porque todo puede ser un pedo lanzado al aire, al aire primaveral de este hermoso mes de Mayo. Vamos, que tampoco me preocupa y porque cuando vas sobrado de sentimientos puede ser que acabes envolviéndote en ellos y entonces, puede que acabes pasando de lo demás o por lo menos, que no te importe tanto.
Bueno, demos un tiempo de espera, un tiempo muerto, un tiempo que flote con el viento y hasta donde éste me lleve. Las cosas no ocurren porque tú lo quieras, ocurren porque tienen que ocurrir, ahora sino estás preparado para que así ocurran, dejarás pasar esa oportunidad. Una más entre miles de oportunidades que has tenido a lo largo de tu vida. Quiero decir, que las cosas ocurren al azar, pero como tú y yo no somos seres amorfos, depende de nosotros mismos que esas cosas puedan evolucionar. Es una forma de decir, que somos seres activos y que participamos y que opinamos y que sobre todo, decidimos y puede que alguno quiera añadir: que también votamos y porque en España y año 2.023, nos vuelve a tocar el tener que votar.
Yo sinceramente votaría a un SOÑADOR QUE SOLO SUEÑE, que su mente y su alma están totalmente ocupadas por un puto y grandioso sueño y creo que no hay ningún partido que en su programa político, tenga a un SUEÑO como fin en sí mismo. Todos pecan de hiperrealismo, algunos son de derechas derechona, otros de derecha revenida tipo PSOE (hablo del PSOE de esos años y cuando tenían de jefes a Alfonso Guerra y al Felipito González) y otros que ahora van de auténticos izquierdosos, hablo de Izquierda Unida y de Podemos...claro que su programa es una serie de peticiones y exigencias que tampoco están mal y pueden estar muy bien, pero le falta ese aire mágico de ensueño, esa mano suave que tiene la imaginación, esa poesía que tiene el amor y esa melodía que tiene la ilusión utópica e inalcanzable. No sé, que haya un poco de quimeras, un poco de idealismo mágico, un poco de que soñemos con otra sociedad más tierna y más utópica, un poco de ideas mágicas. Yo votaría a un SOÑADOR QUE SOLO SUEÑE, pero viendo lo que hay, me veo obligado a seguir soñando y por favor...¡qué nadie me despierte!.













ÁNGEL GONZALEZ

 

Leo poemas al azar,

leo casi sin pensar en lo que leo.

Cuando me encuentro un verso

triste,

siento en el alma como una

caricia.

No es que me alivie la tristeza

ajena;

es que me siento menos solo.














LOS OJOS


Acabo de ver mis ojos reflejados en el espejo de mi baño y noto su agradecimiento y por eso se iluminan nada más verme. Los ojos lo dicen todo, los ojos hablan, ríen, dudan, lloran, piensan, se contraen o se expanden, los ojos son los que mejor muestran la vida que ha tenido uno. Hay fotos colgadas en la pared de la retina. Me acuerdo de aquella canción que decía: "No mires a los ojos de la gente, hacen daño y siempre mienten..." y yo pienso que hasta hubo un tiempo y ya muy lejano en que creí en esa letra, mejor dicho en su mensaje descarado, de que no te fíes de nadie. En cambio ahora pienso lo contrario, los ojos no mienten, los ojos no saben mentir y lo que realmente mienten son los gestos y sobre todo mienten las palabras, los falsos halagos y la mentira encubierta de verdad.
Si alguien te está mintiendo con sus palabras, lo mejor es mirarle directamente a los ojos y así sabrás si realmente te está mintiendo. Cuantas veces hemos visto (me refiero en películas) que en situaciones de que hay una duda por el medio, se le pide a la otra persona que te mire a los ojos, y lo hace para descifrar lo inexcruptable y lo inexcruptable está escrito en la pared del fondo de sus ojos y también participan sus pupilas, el movimiento de los párpados o parpadeo, en la mirada huidiza que se desvía de un lado al otro y si uno llegará o pudiera llegar, al fondo de los ojos del otro, vería que lo que piensa está escrito y grabado en la Retina. La Retina retiene tus mejores fotos y momentos, pero cuidado, porque los malos también van en el mismo lote.
Mirar fijamente suele poner nervioso al contrario, ¡hombre! y a veces es lógico, pues si lo haces demasiado fuerte y muy fijamente, el otro tiene la sensación de taladro o sea que el poder de tu mirada está llegando hasta el fondo de su cogote. Porque de la pupila has pasado a la retina y de la retina al cerebro a través del nervio óptico. Pero no hace falta llegar tan lejos y se puede mirar fijamente sin taladrar y para ello hay que fijarse suavemente en los detalles antes mencionados: sus pupilas, su parpadeo y con eso suele llegar, sin tener que llegar a penetrarle su cerebro. Y eso se consigue mirando fijamente a ratos o sea concediendo descansos, para que el otro se alivie y también intercalando miradas dulces con miradas penetrantes y así cuando el otro o la otra, tiene sus ojos relajados ¡zas! le metes tu mirada penetrante y después le pones otra vez la mirada dulce y así poco a poco vas leyendo sus pensamientos y ya sean buenos y ya sean malos.
Los ojos lo dicen todo, pero lo que no se puede arreglar es que la gente mienta. Mentían, mienten y seguirán mintiendo, aunque no todos, por suerte. Yo aquí sólo recalco el poder que tienen nuestros ojos, el poder mirar más allá de las palabras, de los gestos, de las expresiones mimetizadas o robotizadas y de las miradas huidizas que persiguen pájaros y ese poder inmenso lo podemos utilizar cada vez que tenemos otros ojos delante.























Antoine de Saint-Exupéry, "El Principito"


 "Por supuesto que me harás daño. Por supuesto que nos haremos daño el uno al otro. Pero esa es la condición misma de la existencia. Para llegar a ser primavera, significa aceptar el riesgo del invierno. Para convertirte en presencia tienes que aceptar el riesgo de la ausencia".


ERNEST HEMINGWAY


 

¡NO NOS DEJAN SALIR DE ÉL!. (Tiempos de Pandemia)



Por supuesto...
yo no soy el de hace 2 meses
ésta pandemia ha pasado factura a algunos,
a mí en concreto...
me ha sentado de bien como mil pares de cojones,
y soy mejor
y soy mucho mejor que hace 2 meses,
he visto el vértigo de la muerte en muchos ojos
he sentido pánico en rostros agónicos,
pero también he sentido solidaridad entre humanos,
digamos que para mí,
el ser humano ha ganado otro punto,
además éstas situaciones radicales
te ayudan a saber quién está contigo
y quién está en tu contra,
para mí los días de cuarentena fueron fructíferos,
yo me he visto más sólo que nunca
pero me sentí sólido, asentado,
consolidado y fortalecido,
mis ganas de vivir nunca dejaron de existir,
mi entusiasmo vital nunca decayó
y sino fuera por todas las muertes que hubo
y por el hambre que pasaremos,
yo pediría seguir viviendo en cuarentena para el resto de mis días,
pero claro... llega el realismo del día a día
y te da una patada en la nuca y otra en plena la boca,
no se puede vivir sin producir, te dicen
y menos sin consumir
porque el consumo hace aumentar la producción
y la producción estimula el consumo
y vivimos dentro de ese círculo vicioso
que se llama, oferta y demanda
y no sabemos salir de él
o mejor dicho,
¡no nos dejan salir de él!























SATÉLITES. Marcelo Daniel Díaz.

Para el ojo del astrónomo
somos pequeñas gotas que caen en la tierra
desde un cielo ladeado en sus extremos.
Y para el ojo de los seres queridos
brillan los paneles de los satélites.
No sé explicarlo: es un candado de luz
ahogando la materia oscura.

ELVIRA SASTRE


 

LUIS SEPÚLVEDA Dedicatoria del libro “La sombra de lo que fuimos “.


 

Fotografía de Joanna Chaumontoise


 ''La mirada de la amapola"

Una fotografía macro de una flor de amapola.

PEDRO SALINAS