Analizar lo que le pasó en las elecciones de Andalucía a esa parte que está a la izquierda del PSOE o como también se le llama, izquierda alternativa, no resulta ser una faena fácil. Lo primero a señalar es que somos minoría (me refiero a la izquierda alternativa) y eso es un hecho evidente, pero a mí ese hecho no me preocupa demasiado y porque desde que existe siempre fue minoritaria y creo que lo va a seguir siendo. Lo que si me llama la atención, es que siempre estuvo dividida y eso la hace mucho más minoritaria. Por un lado se presentaba "Por Andalucía" y que era un fruto de la unidad de unos cuantos partidos que se movían en el abanico de la izquierda alternativa pero con un discurso demasiado moralista y demasiado pesado, vamos con el discurso de siempre y vueltas y más vueltas con el pueblo, con el proletariado y que el PP lo privatiza todo y va a hundir a la sanidad y a la enseñanza pública (que como lo dejemos, seguro que lo va hacer), pero ese tipo de lenguaje se hace tan cansino como los propios candidatos que presentaron, tipo burócratas de su partido, tipo de estar tan aburridos que por esa simple razón, se presentaban. Me acuerdo de aquella frase que decía "la imaginación al poder" y eso y por encima de todo, es de lo que escasearon (de imaginación y de la ilusión de comerse la vida y de así poder contagiársela a los demás). Por el otro lado se presentaba "Adelante Andalucía" y que encabezaba una ex dirigente de Podemos que salió de Podemos escaldada por tanta guerrilla interna y en fin, por tanta miseria y malas artes.
Y estos últimos cuatriplicaron sus votos e hicieron una campaña más cercana y como decía uno de sus lemas "con mucha alegría" y con unos candidatos menos burocratizados y más imaginativos. Pero sé de buena tinta, que no se quisieron unir a los primeros y con el falaz argumento, que los primeros dependían de Madrid y en cambio ellos, eran andaluces de pura cepa y auténticos andaluces desde los pies hasta la cabeza. En la izquierda alternativa, nunca pueden faltar el ego de unos y el ombliguismo de otros. Y bueno, estos últimos están todos contentos y porque se han cuadriplicado, pero siguen siendo minoría y por supuesto, lo seguirán siendo y lo digo porque si no aceptan unirse a otros partidos y movimientos con una ideología muy parecida, nunca aprenderán a moverse dentro de un mundo que se mueve por cuatro principios y a partir de ahí, habrá miles de opciones y que todas deben ser tan respetables como las tuyas.
Sí uno no aprende eso, irá por mal camino y tarde o temprano y dentro de sus propias filas, saltará la liebre. Uno acusará al otro, el otro dirá que ha sido otro y cada uno fundará su propia rama política y que acabará construyendo su propio partido. Y esa es la peor enfermedad que tiene la izquierda alternativa. Hay un ego superlativo en los líderes de ésta izquierda y primero se separan por su ego y después buscan sus argumentos. Y lo peor de todo, es que nosotros (los que no somos líderes de nada) en cambio de rebelarnos y decir ¡basta!, pues nos pronunciamos por un líder o por el otro y en ese mismo momento, nos hemos convertido en borregos siguiendo la voz de su amo y señor. Y mientras esto último no cambie, yo de la misa no me creo ni la mitad y por tanto no me fio de los discursos rimbombantes que lo iluminan todo y que poco después, caen como un castillo de naipes.





