DECIR EN CUATRO PALABRAS


Decir en cuatro palabras
lo que se podría decir en dieciséis,
esa es mi meta.
Es una de mis metas.
Escribir poco
y decir mucho...
Pero es de suponer
que todos sin excepción,
somos igual de primarios
y queremos resumir nuestra vida
en cuatro líneas, en dos metas
y un sólo objetivo:
vivir...
para después morir vacío de odio y rabia.












QUE SABEN ELLOS...¡QUE YO NO SEPA!

 

Que saben los seres normales de lo irreal y mágico,
que saben del cerezo en flor,
o del agua de lluvia perforando las rocas.
Que saben de lágrimas negras,
o de la neblina densa de una mañana.
Que saben del mar en calma,
o del silencio de la noche más oscura.
¿Qué saben ellos?...
Qué saben ellos...¡qué yo no sepa!.














Eduardo Galeano.


 "Hace unos trescientos mil años, la mujer y el hombre se dijeron las primeras palabras, y creyeron que podían entenderse.

Y en eso estamos, todavía: queriendo ser dos, muertos de miedo, muertos de frío, buscando palabras..."

PRAZA DA QUINTANA


Me encanta esta foto. Un tiovivo en medio del granito de la "Praza da Quintana" (Santiago de Compostela). En ésta ciudad estudié y pasé de 9 a 10 años y desxpués estuve un millón de veces en esta preciosa plaza compostelana. Creo recordar que dada vez que fuí a Santiago nunca falle a la cita con mi querida praza. Si agudizáis mucho la vista, me veréis sentado al fondo a la derecha sobre un escalón de piedra (es broma, pero podía ser cierto y porque en esa zona me senté tantas veces que en mi honor podían poner una estatua, por supuesto de piedra de granito). Y eso que le tengo tírria a las estatuas y por eso no las soporto. A la izquierda está la Catedral de Santiago, siempre hermosa, bella y alucinante. En los buenos días de sol otoñal y primaveral, las escaleras que véis al fondo se llenaban de estudiantes bulliciosos (entre ellos, yo), nos poníamos a charlar como lagartos al sol que más calienta (que en Santiago no calentaba todos los días), mientras iba transcurriendo la tarde o la mañana a ritmo suave y lento y sin que importara mucho que pasara el tiempo y porque si estabas y te encontrabas bien y a gusto, lo que importa es que el tiempo no pase.
La acústica de ésta plaza era cuando menos que acojonante y un buen concierto en directo en ella, resonaba a música divina y celestial. Cuantas conversaciones, risas, abrazos, besos, retendrán éstas ancestrales piedras de abigarrado granito. Y vuelvo a mirar ésta foto y no me pongo a llorar de nostalgia y a la vez de alegría....porque después me tendría que secar las lágrimas con los dedos. Y eso no me apetece. Prefiero sorber los mocos...y alucinar con la foto.

AMANECER

La mañana humeante.
El sol buscando intersticios
entre las sombras de la noche.
La bruma adherida a la tierra.
La mujer mirando al suelo
quizás se pregunte:
¿Qué sentido tiene la vida?.
Mientras se cruzan cables sin criterio y sin juicio aparente.
Hablamos de un amanecer
al que le cuesta mover sus dedos
y esbozar una sonrisa.

¿FRONTERA?


 

PEDRO SALINAS