No soy mujer entumecida
ni soy caballo desbocado.
No soy hombre de pelo en pecho
pero si me dirijo a ti y que te quede claro
es porque te quiero
o porque te he querido en otros tiempos.
No soy sanguinario,
aunque a veces lo parezca.
Soy ese que anda a tu lado
ese que a veces te habla
y otras veces te escucha
y que en algunas no habla ni escucha
y solo busca el silencio de la noche más oscura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario