Y me vuelvo a caer desde mí mismo
al vacío,
a la nada.
Qué pirueta!
¿Desciendo o vuelo?
No lo sé.
Recibo
el golpe de rigor, y me incorporo.
Me toco para ver si hubo gran daño,
mas no me encuentro.
Mi cuerpo, ¿dónde está?
Me duele sólo el alma.
Nada grave.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Tan importante es aparecer como darse por desaparecido. Tan importante es difuminarse en el aire fresco de la mañana, que levantarte de madr...
-
Y esto que os digo ahora, ha pasado muchas veces a lo largo de la historia y por tanto, no puede ser achacable a una simple casualidad. Y e...

No hay comentarios:
Publicar un comentario