EL CEREBRO


El Cerebro es rugoso y enmarañado, porque la vida es rugosa, difícil y enmarañada, el Cerebro en fin, se adapta a lo que hay a su alrededor. El Cerebro está lleno de detalles que no pueden ver nuestros ojos ni los ajenos y por eso la vida es una suma infinita de detalles insignificantes y no una suma de grandes hechos imponentes. De hecho, si tú vas y me regalas una flor, yo te daría un beso, en consecuencia y ya puestos y no sigo..., porque al final, acabaríamos retozando en la cama. Y ese pensamiento me resulta demasiado doloroso. No sé, prefiero pensar en que el agua está muy fría y así bajo mi temperatura corporal, ¡que está que arde!.

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