Hoy arde el mundo
hay hogueras,
hay incendios sin control y sin medida,
hay rescoldos que no se apagan
y dependiendo del viento...
se azuzan de nuevo o se mueren en la orilla.
Yo a veces pienso que estoy muerto
pues cuando estoy más rendido y doblegado,
de repente salta una chispa
y se prende una mecha que me inunda de vida,
y como ave fénix, resurjo de mis cenizas
y de pronto, tengo alas y vida propia,
y lo que era un paisaje quemado,
ahora es un prado lleno de flores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario