
Tendré que irme a la cama y porque son horas y porque me estoy pasando un huevo y la yema del otro. Son casi las 5 de la mañana y sigo aquí y al pie del cañón. Y porque menudo vicio me he cogido con esto del escribir y para que después te digan, que el escribir no es una droga dura. Y entonces ¿qué es?. Si para dormirme como un bebé me tienen que dar las 6 de la mañana y para después levantarme a las 12 de la mañana y por los pelos. Si he dejado de lado lo de ir al gimnasio y lo de jugar al pàdel y coño y así y poquito a poco y sin que se note mucho, voy restando años o meses de vida y al final de tanto restar me voy a morir a los 70 años y un día o sea, pasado mañana o lo mismo hoy y no llego a mañana. Y se murió porque era un puto adicto a la escritura y mañana, tarde y noche escribiendo y se debió empachar de letras y palabras y eso le produjo una obstrucción intestinal que lo acabó matando. Mañana a las 10 de la mañana y en la Iglesia de nosequé, se realizará su Funeral. Será enterrado a continuación en el Cementerio del pueblo, pero acordaros de que tenga unas maravillosas vistas al mar y así no tendré que levantarme de mi féretro y para echaros una bronca de mil pares de cojones. Primera condición para ser enterrado, nicho con vistas al mar. Segunda condición, que al acabar el Funeral que os toméis unas copas conmigo y porque aunque esté muerto aún no estoy podrido del todo y tomarse unas copas en un cementerio mola muchísimo. La idea es cogerse una buena borrachera y justo antes de que te entierren. Bien colocado dicen que se muere mejor. Lo dicen esos que se mueren durante un rato y después resucitan y ¡oh! milagro, éste ha resucitado. Y entonces le harán la pregunta del millón ¿Y que has visto allí? ¿hay un túnel que une la vida y la muerte? ¿hay luz al final del túnel? ¿hay tráfico de armas? y ¿de drogas y visten todos los muertos igual y follan o no follan o follan como los conejos y a cien polvos por hora?, ¿hay pederastas tipo Trump?. Vamos que te preguntarán las mismas gilipolleces de siempre. Y me faltaba la pregunta más importante ¿si hay vida al otro lado?. Y entonces el vivo que se ha muerto durante un rato y porque ha resucitado, piensa que es mejor callarse y no contar nada de su viaje entre la vida y la muerte y porque menuda brasa o chaparrón le iba a caer encima.Y por esa simple razón casi no hay viajeros declarados como tales viajeros entre la vida y la muerte. Nadie se atreve a contar su lindo viaje de ida y vuelta. Y visto lo visto, no me extraña para nada. Yo, los pocos que conozco, se murieron por un paro cardíaco y resucitaron con las maniobras de resucitación y algunos estuvieron muertos sobre una hora y unos cuantos menos, más de hora y media pero sin llegar nunca a las dos horas. Y unos cuantos meses después te ves a uno de estos resucitados andando tranquilamente por la calle y como si no vinieran de otro mundo y entonces te acercas a él y lo primero que le dices ¿coño, la última vez que te ví, estabas más muerto que vivo? y ahora ¿cuéntame como es el tema en el otro lado, se come y se bebe y hay o no hay alcohol? y ¿van desnudos o vestidos? Y ¿hablan y se dicen cosas entre ellos o son amantes del silencio?. pues y ahora lo digo muy en serio, ninguno de ellos vió la luz al final del túnel, ni se enteró de si hablaban o si eran sordomudos, y si vivían a oscuras y con un taparrabos, o si eran amantes de las celebraciones en bacanal o en cama redonda, o si vivían en sacrosanto matrimonio y o si había algún practicante del poliamor. Y no sigo porque me estoy agotando y eso a los 70 años es demasiado malo para un cuerpo destartalado y viejo, como el mío.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario