En realidad no somos tan valientes
ni tan atrevidos ni tan inteligentes
como pregonamos
y como decimos que somos
y porque en todo esto siempre hay un punto de exageración
y hay una defensa previniendo un posible ataque
te cubres tras una nube de virtudes
algunas reales y normales
y otras excesivamente maquilladas e hiperexageradas
allí te amurallas y te haces fuerte
y a partir de ahí toca un tiempo de espera.
Y ¿vendrán o no vendrán a por tí?
te preguntas con aire de señor interesante
que se preocupa por el medio ambiente
y más tarde o más temprano
claro que vendrán a por tí,
oirás el sonido de las trompetas de Jericó
y en lo alto de una loma
aparecerá el ejército enemigo.
Irán a por tí
y buscarán cualquier resquecio
cualquier fisura o cualquier grieta
por donde puedan colarse
y para poder llegar hasta tí.
Y ahora mismo estaba pensando
que si volviera a nacer
sería el mismo que fuí o casi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario