POZO SIN FONDO

 

Esto de sentirse por una parte como un alma perdida y por otra parte, como un alma que se sube fácilmente a una parra o a una atalaya, pues parece un poco esquizofrénico. De momento me voy salvando y porque nadie me ha puesto ese sello diagnóstico. Espero no me lo pongan nunca. En esto del estado normal o patalógico de la mente, nunca me clasificaron claramente y siempre mezclaban un poquito de todo y un poco esquizofrénico pero no tanto, una pizca de depresivo pero sin pasarse al lado oscuro y por fin, un poco de adicto a todo. Lo de adicto es lo único que reconozco como algo objetivo y porque lo he sido en cantidad y un poco aún lo soy ahora. Ahora lo soy pero menos y por supuesto, mucho menos que antes. Yo era de los que pensaba que podía con todo y por eso mezclaba diversas drogas y muchas veces bañadas en toneladas de alcohol y yo pensaba que mi cuerpo podía con todo y que nuca me iba a pasar nada. Y claro y después y con el paso de los años, mi cuerpo no pudo con todo. Aunque tengo que reconocer, que pudo con bastante. He tenido suerte en esto. A lo mejor fue mi cabeza la que no aguantó más. Pero aquí realmente se vuelven a mezclar las cosas y con un nexo en común y esa era, la drogadicción. Estaba contento, pues drogaína para mi cuerpo y para así celebrar que estaba contento. Estaba deprimido, pues un mezcladillo de alcohol y pastillas de diversas categorías. Estaba ansioso, pues alcohol y tranquilizantes. Estaba eufórico y pasado de raya, pues más alcohol y más tranquilizantes a mansalva. Dormir, beber, embutirme de tranquilizantes, volver a beber y para dormir, unos cuantos tranquilizantes más. Durante unos cuantos años mi vida fue eso (4 o 5 años), por la mañana andaba zombi perdido y por los tranquilizantes que en la noche anterior me había tomado. Comía pero sin demasiado interés por la comida. La tarde era demasiado larga y la tenía dividida en tres etapas, la primera sería la que iba desde después de comer y hasta las 6 de la tarde. De 6 de la tarde a 8 era la etapa intermedia y era la parte más amorfa y anodina de la tarde y la parte final de la tarde era de 8 a 10 de la noche. Después empezaba la noche con su tela marinera. Y la noche era la rehostia bendita y porque empezaba poquito a poco a ponerme ciego de todo y con todo. a continuación había una pequeña etapa donde todo se disparaba a un extremo que cuando menos rozaba lo peligroso. Y más o menos a una hora  después,  que más o menos andaba sobre las 12 de la noche, me sentía en la cima del mundo mundial Me convertía en un cohete espacial y especial y ese momento el mundo me quedaba pequeño.

Después y un poco más tarde y alrededor de la 1 de la mañana, empezaba a bajarme el pedo que llevaba encima y en una hora o dos horas el pedo me iba bajando poquito a poco, pero claro, yo no quería que me bajara y entonces me emborrachaba más y más. Y pasaban dos horas o tres y por tanto me situaba sobre 3 o 4 de la mañana y ahí sí que me estaba quedando sin gasolina o me quedaba directamente seco y tirado en el puto suelo. Y todo bajaba al mismo tiempo, el pedo, la borrachera, el equilibrio, la euforia desmedida y desfasada y hasta  perdía la voz y el don de la palabra. En ese mismo momento, pensaba en mi cama y lo bien que estaría dentro de ella. Pero yo era demasiado cabezón como para rendirme ahora y me levantaba dando tumbos y de vez en cuando perdiendo hasta el equilibrio y entonces, de nuevo aparecía en el suelo. La verdad, es que me daba más pena que gloria, pero yo seguía aunque ya no sabía lo que perseguía y porque seguía en pie, bueno más o menos en pie. Supongo que lo me mantenía en pie, era conseguir llegar al punto de perder el conocimiento y para caer en la cama y casi en estado de coma y hasta el día siguiente. Pero pasaba que no caía tan fácilmente de la burra y entonces empezaba mi última etapa, la etapa de zombi todo ciego y todo puesto y hasta las cejas y ya de ésta casi no os puedo contar nada y porque el ciego era tan bestial, que ahora no tengo datos recogidos dentro de mi disco duro.

A la mañana siguiente no había etapas y porque toda ella era nublada, jaquecosa, de sabor ácido y amargo, dolor de estómago y acompañado de unas naúseas inmensas y asquerosas y todo esto se acompañaba de unas grandes ganas de vomitar. Desde luego y después de haberme tomado todo ese tipo de drogas  y de beber hasta el agua de los floreros, muchas ganas de levantarme, no tenía. La mañana transcurría durmiendo, tomando pastillas para el dolor de cabeza, me volvía a dormir y para despertarme pidiendo un antiácido para mi pobre estómago. La tarde de ese día, era totalmente anodina y carente de sustancia. Era una purga y era una maldita purga. Y esto no podía hacerlo todos los días y porque si no, ya estaría muerto y muy muerto. Estas animaladas estaban reservadas para el maldito fin de semana y unas veces era el viernes y otras veces era el sábado y el domingo era el día de sufrir la puta resaca y de arrepentirme que otra vez de haber vuelto a caer en ese pozo sin fondo y sin final. Y menos mal que ésta pequeña etapa de mi vida, sólo duró 4 0 5 años. Y ahora haciendo balance general, pienso que tengo 70 años o casi y tengo que restar los 5 años de ésta etapa y el resultado final es que he vivido 65 años y muy bien vivdos y muybien aprovechados y eso compensa todas mis malas y peores movidas. Fueron 5 años de auténtica pesadilla, pero que 65 años he vivido.













No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESPERANZA E ILUSIÓN

  Y mira que me dieron la tabarra con el puto tema de mi infancia. Me la dieron, me la exigieron, me presionaron de forma que no me darían e...