Quiero amor en todos los tiempos.
Quiero amor en el pasado: Del pasado no quiero ni debo hablar. El pasado es el que ha tenido cada uno y eso y por encima de todo, se debe respetar. Tú tienes un pasado y yo he tenido el mío y borrón y cuenta nueva y por tanto, ¡no hay pasado!.
Quiero amor en el presente: tendríamos que centrarnos más en nuestro presente y porque el presente está por encima de los demásy cuidar del verdadero amor que tenemos ahora y mimarnos, querernos, cuidarnos amarnos y respetarnos y eso implica entregarnos a fondo de esa causa. Hay mucho que hacer y entonces, manos a la obra.
Quiero o no quiero amar en el futuro: Lo primero que tengo que decir, es que ya veremos como nos va. El futuro no está del todo en nuestras manos, aunque tiene una parte quue depende de nuestra responsabilidad. La verdad que mi deseo es que pase lo mejor para ambosy de aquella estamos juntos, pues mejor para los dos, pero yo no quiero es que hipotequemos nuestro futuro y condicionados portener la idea de tener que estar juntos para siempre. Ese siempre me molestó mucho y lo de estar juntos hasta la muerte, ya mejor ni os lo cuento. Estaremos juntos hasta donde nos de la gana y si nos da la gana que sea hasta la muerte, pues vale. Pero si nos separamos antes, tampoco debe ni tiene que pasar nada. De todas formas no hay que obsesionarse con lo que nos pueda deparar el futuro. La obsesión es un castigo y una maldición. En tal caso, el miedo nunca debe dominarnos y que nos esclavicemos de él.En definitiva, hay futuro si los dos queremos que haya futuro y por supuesto, si le echamos todas las ganas al tema.
Conclusión: Del pasado paso y en el amor, es muy aconsejable pasar. Del presente, hay que ponerse las pilas, hay que trabajar de sol a sol y al mismo tiempo, disfrutar de ese amor. Del futuro no sé muy bien que decir, por un lado pìenso que no hay que obsesionarse demasiado con el futuro y porque el futuro no es tan nuestro y porque también depende de muchas otras cosas, pero lo que yo quiero decir, es que será mejor ir de partido a partido y repito, no obsesionarse demasiado con este tema. Me acuerdo de algunos amigos que se casaron cuando eran jóvenes y me acuerdo de los rollos que nos metían a los demás, sobre el futuro que los dos iban a tener, que si serían abuelos, que tendrían nietos, que se seguirín queriendo pero mucho más que ahora y pasados 10 o 15 años se divorciaron, se pelearon entre los dos por la custodia de sus hijos, se echaron todos los trastos a la cabeza y dejaron hasta de hablarse entre ellos. Y de todo aquél amor y de todos aquellos discursitos que nos soltaron ¿qué quedó?, ¿qué quedó de todos ellos?. Pues nada quedó. Por tanto más vale centrarse en el amor que uno tiene en ese momento y del futuro mejor que hablemos muy poco.
Paradoja final: Uno puede desear todas cosas del mundo, pero está claro que si falla ese amor del presente, lo demás caerá como fichas del dominó. En definitiva, querer no es poder y para poder hay que querer y no siempre se puede querer. Y eso es lo que me está pasando a mí, no tengo un amor presente y tengo otros amores que fueron pasando. No pasa nada y porque ahora mismo, me preocupan más otras cosas. y en ésta vida cada cosa tiene su momento propicio. Y no hay más que hablar y lo dicho dicho está.

No hay comentarios:
Publicar un comentario