Usted y yo
padecemos ciertas “curiosas anomalías”:
Nos jugamos el tipo por las palabras.
Confesamos la sed y el hambre,
el azul y los deseos.
Usted y yo (anómalos inconformistas),
somos presa fácil del amor y de la lucha ciega.
Ahora estoy de regreso. Llevé lo que la ola, para romperse, lleva -sal, espuma y estruendo-, y toqué con mis manos una criatura viva; el sil...
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