Usted y yo
padecemos ciertas “curiosas anomalías”:
Nos jugamos el tipo por las palabras.
Confesamos la sed y el hambre,
el azul y los deseos.
Usted y yo (anómalos inconformistas),
somos presa fácil del amor y de la lucha ciega.
Yo escogí éste oficio, digo...el de ser médico, el de escribir... vino después, mucho después, fue tanto después... que no me acuerdo del ti...
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