MIS DEDOS


Creo más en mis dedos que en mis ideas
y cuando ellos se mueven sobre el teclado
entonces sé...
que pienso y que a la vez siento.
Son dedos premonitorios
ellos se anticipan y van por delante
de mis pensamientos,
al moverlos ya se han movido antes
y en otro tiempo y en otro espacio
que hasta ahora no he tenido el placer de conocer.
Al sentirlos indican que han estado
y lo que yo percibo, siento y escribo
es la sombra de lo que eran.














Un fragmento de "Las otras puertas" de Abelardo Castillo


"Sí, sí, a vos te digo.
Vos todavía estás a tiempo; tirate al vicio de vivir. Escucha... El empleado, el trabajador de oficina, taller o fabrica, no es otra cosa, que una imitación adulterada, un plagio de una sombra.
Todos estos que ves acá son sombras.
Fijate qué caras de nada tienen. Y no es que siempre hayan sido así.
Se volvieron idiotas, tontos esclavizados de tanto cumplir un horario, de atender el teléfono, de mal morir laburando.
Y dentro de veinte años serás jefe de sección... pero estarás miope, desgastado, cansado e insatisfecho, y de tanto vivir torcido, te vendrá una hernia de disco a la altura de la quinta o sexta vértebra.
Haceme caso, si no, dentro de veinte años, después de haber viajado diecinueve mil veces en colectivos repletos, a razón de cuatro colectivos por día, vas a odiar a la humanidad, te lo juro. Yo sé lo que te digo: andate como los indios jíbaros, disecá cráneos, hacete anarquista, enamorate como un cretino. Qué sé yo!!.
Pero no sigás acá..."

"En el borde" de Piedad Bonnett.


 Lo terrible es el borde, no el abismo.
En el borde
hay un ángel de luz del lado izquierdo,
un largo río oscuro del derecho
y un estruendo de trenes que abandonan los rieles
y van hacia el silencio.
Todo
cuanto tiembla en el borde es nacimiento.
Y solo desde el borde se ve la luz primera
el blanco-blanco
que nos crece en el pecho.
Nunca somos más hombres
que cuando el borde quema nuestras plantas desnudas.
Nunca estamos más solos.
Nunca somos más huérfanos.


MIS DEDOS

Creo más en mis dedos que en mis ideas y cuando ellos se mueven sobre el teclado entonces sé... que pienso y que a la vez siento. Son dedos ...