COINCIDENCIAS Y OTRAS PEQUEÑAS HISTORIAS (Segunda parte)


Pues le puse ganas a la casa, pero poco a poco me fuí dando cuenta que yo era el único que le ponía ganas al tema. Le ponía ilusión, tenía iniciativas, pensaba en posibles proyectos para mejorar nuestra vida casera. Hasta me dije, aquí nos falta un perro y sin pensármelo dos veces, me compre uno. Pero ni con el perro mejoró la cosa. Estaba claro que faltaba la sustancia que mueve la vida, el amor. Cada vez más lejos el uno del otro y aquella especie de supervivencia previamente pactada, se convirtió en una puta tortura cotidiana. Ya no se hablaba de nada o si se hablaba era de muy mala gana. Dejó de haber planes de fines de semana juntos o paseos por la tarde con el perro y porque aquél pozo estaba demasiado seco como para que algo sano fluyera por él. En resumen, caos y destrucción y eso nos llevó inevitablemente a la mutua destrucción. Era como tener el enemigo dentro de tu casa y porque los dos convivíamos pero siendo de cada vez más enemigos el uno del otro. Teníamos amigos comunes y éramos un grupo de amigos de los que salíamos por las noches en los fines de semana y cuando uno de los dos estaba pasado de límite era un verdadero peligro para el otro y si a la vez los dos estábamos pasados, el tema era demasiado peligroso para cualquiera de los dos o para los dos.En estos casos era mejor no saber nada del otro y que cada uno volviera a casa como mejor pudiera. Al día siguiente no se hablaba nada de la noche anterior y porque era lo mejor para no hacernos más daño. Tapar y olvidar y si no eras capaz de hacerlo a pelo, pues para eso estaban las drogas y que por aquella esquina del mundo circulaban en abundancia.

Ella, al cabo de unos meses se acabó hiendo pero sin irse del todo y porque como también pagaba su parte de la casa, de vez en cuando se presentaba en un fin de semana y aquello para mí era terrorífico y porque de alguna manera yo no me sentía con fuerzas como para vivir solo y su sola presencia alteraba mi desiquilibrado equilibrio. Yo en teoría quería volver con ella, pero volver ¿a qué? me preguntaba al día siguiente, si ya no había nada, si ya no quedaba nada, si todo lo poco que hablábamos eran unos malos rollos que te cagas. Si había más ira que otra cosa. Si uno le echaba la culpa al otro y el otro al uno y el único futuro que podía tener este tema, era el mandárnos mutuamente a la mierda. Yo lo sabía, yo lo entendía y solo faltaba dar ese definitivo paso. Pasé dos meses hundido en el lodo, dos meses infernales, pero por fin al cabo de ellos, mejoré un poco de mis penas y me fuí con un amigo a los Carnavales de Cádiz y como ya había mejorado bastante pues era lo mejor que podía hacer. Rápidamente me olvidé de ella y en una semana parecía que habían pasado años y que todo formaba parte de una antigua pesadilla. En Cádiz sufrí aquellos Carnavales (no me gustan los Carnavales), pero me sirvieron para curar mis heridas definitivamente. Además en el penúltimo día me quedé enganchado a otra mujer y me quedé tan prendado de ella que más tarde me enamoré como un piojo. Pero esa será otra historia que contaré otro día. De Cádiz me quedé enamorado de su espléndida y luminosa luz, de sus inmensas y hermosas playas, de sus marismas y de la mujer de la que me había enamorado.

Y volviendo al Blog "Glup 2.0", el autor también habló y repetidas veces de las marismas de Cádiz y como mostraban una belleza tan especial que solo unos pocos hemos sido capaces de apreciar. Entre otras cosas me unen con él, esos dos rincones, la playa de Langosteira en Fisterra y las maravillosas Marismas de Cádiz, San Fernando y Chiclana.


















COINCIDENCIAS Y OTRAS PEQUEÑAS HISTORIAS (Primera parte)

  

Claro que yo no sólo leo noticias que salen por las redes sociales, también lo hago por el periódico impreso y sea local o general, así como de revistas solo leo el "Pais semanal" que ya no es el de antes o el que era y por eso lo leo, pero al fin y al cabo, lo leo aunque menos que antes, también tengo confecionada una lista de mis Blogs preferidos y que de vez en cuando repaso y ahora (para mí) gran problema es que llevo unos dos o tres años sin leer un libro entero y por ejemplo leo poemarios parcialmente, pero eso sí, muchos y muy variados y he dejado completamente de lado, mi pasión por los novelas tipo novela negra. Creo que lo último que leí de novela negra fue "La trilogía de Baztán" de Dolores Redondo y desde esas he cerrado esa puerta...pero no del todo, porque volveré a meterme en ese tipo de lectura y porque con ella disfruto como un jabato. Y entre mis Blogs favoritos hay uno que destaca especialmente y porque me encanta como escribe su autor. Lo sigo y lo sigo fielmente y además observo como va mejorando su estilo, su prosa y lenguaje. El Blog se llama "Glup 2.0" y su autor es Pedro M. Martínez. Me encantó desde un principio y lógicamente tiene escritos que para mí son infumables (como los tenemos todos), pero tiene muchos más que me resultan ser maravillosos. Tiene un estilo muy propio y el surtido de cosas de las habla, opina y describe, que solo puede entrar en el calificativo, de lo bestial. 

Y además y para mi sorpresa coincido con él en alguno de sus rincones preferidos. Por ejemplo, Fisterra (Costa da Morte) con su hermosa playa da Langosteira y habla de ella con el mismo cariño que hablaría yo. Hermosa playa atlántica de arena blanca, con un pinar por detrás y yo hablo de hace 35 años y no sé si ahora le quedará un solo pino en pie. Durante unos pocos años yo viví en un pueblo de al lado, en Corcubión, que es un pueblo que nunca podré olvidar y por lo precioso que es. Pues de aquellas tenía una novia de varios años con la cual nunca habíamos vivido juntos y aquél año y por lo que fuera (cada cual tendría sus propios motivos) decidimos irnos a vivir juntos a una especie de chalet de mala y peor calidad. No tenía vistas al mar y eso ya de por sí le restaba muchos puntos. Por las paredes afloraban profundas humedades que dibujaban unos horrorosos manchones negros. Mal orientada al sol y como en aquella zona no paraba de llover en todo el año, pues os podéis imaginar el panorama. Pero yo de aquellas yo me sentía fuerte ante las adversidades y la pinté entera por lo menos dos veces. Instalé dos potentes estufas de leña, una en cada extremo de la casa, aunque más adelante y dada la potencia de una de ellas y como que la casa no tendría más de 100 metros, iba sobrado con la más potente. La casa a su alrededor tendría un terreno de unos 300 metros, que era una extensión que no servía para ni para hacer un huerto. Solo servía para meter los coches, tirar toda la leña que nos traían en tractores y para tender la ropa. Tenía solo un triste y penoso sauce llorón que estaba justo a la entrada de la casa, que daba más pena que gloria y porque ya estaba en una zona más bien sombría y solo faltaba que el puto sauce llorón no dejara entrar ni un rayo de sol.

















Los días van pasando como si nada

 Los días van pasando como si nada

los días, las noches, las mañanas,

las hermosas tardes

el sol, la luna, las mareas

la luz de la mañana

que se pasea con la de la tarde

y que las dos se duermen cuando llega la noche

y entonces manda la luz de luna

que se hace más o menos intensa

según a ella más le convenga.

Yo, me he enamorado más veces

con luz de luna llena

que con una pobre luz menguante

donde apenas se ve y apenas se siente

y que para sentir algo fuerte

tienes que pellizcarte

o abrirte en canal

y sacar con tus manos

tu corazón hipertrofiado.

Yo prefiero

que sobre mi corazón palpitante

incida un rayo de luz blanca, fuerte e intensa,

que vaya directamente

al centro de mis emociones

y allí active mis sentimientos.














ME ASUSTA...


A veces me asusta el estar tan sólo,
pero también me asusta apoyarme y cobijarme en tu regazo,
así, arropado por tus cálidos brazos,
y mecido por el aire que mueven tus dedos
y sentirme pleno y repleto con ello.
Me asusta la soledad, la muerte,
la lujuria de tus besos,
pero también me asustan,
las perennes dudas existenciales
y los temores ancestrales que corren por mi sangre.
Me asuntan las tormentas de verano,
los rayos, los truenos, los relámpagos,
las tardes de granizo sin previo aviso,
las mañanas de blanca escarcha
y el morirme sin esperanza.
Me asustan los días siniestros,
la mala suerte, la mala idea,
el perdona... como coartada,
el lo siento... como alimento de cada día,
y el te quiero... pero ahí te quedas.
Me asustan tantas cosas
que a veces me arrepiento hasta de mis pensamientos,
yo nací para vencer en esta vida,
para dar un paseo triunfal por las calles de mi pueblo
y para por fin culminar mi meta,
que no es otra,
que haber vivido de pie y con la vista al frente.
















LA BELLEZA NATURAL, SALE MUY CARA (2.015)

 

Resulta que ahora (año 2.015), a lo mejor me tengo que comprar un coche y eso me toca los cojones. Estoy en esa fase de lucha, en la que quieres rescatar tu viejo coche pero que a base de averías y a golpe de talonario y menos mal que ahora está al día, te hace bajar a la puta realidad con la que a veces te obsequia la vida. Y aquí en donde vivo, el coche es más que fundamental. Tendemos a pensar que en los sitios pequeños, como esta Isla de 45 km. de largo por 15 de ancho, no hace falta coche. Pues no señor es totalmente al revés, pues el transporte público es muy malo y escaso y falla más que una escopeta de feria. Además que es caro, pero bueno es una característica más de ésta Isla, el que todo está encarecido.
Es caro vivir en un trozo de piedra con algo de tierra en medio del Mar mediterráneo y todo por culpa de vivir casi por completo del turismo. Hay algunas cosas más, pero son pequeñas y aportan poca cosa a la economía local. El tema va de vivir en un paraíso natural y la verdad, que en una buena parte lo es, pero que en otra, vives de la belleza natural o mal vives de la belleza natural. Aquí todo es caro, porque al parecer deben traer la comida en yates de lujo y entonces, las tasas y aranceles sobre todos los productos se disparan. pero bueno, ya se sabe que de un pepino puedes hacer tres y de un tomate, una rica ensalada de tomate y un zumo y de lo que quede, tomate frito para el día siguiente.
Si es verdad, que a todo te acostumbras o que te haces o que te adaptas, pero eso no quiere decir, que los árboles no te dejen ver el bosque. Entonces hay que sobrevivir como mejor se puede, pero ya lo dice la palabra, sobrevivir, que no es igual que vivir o que vivir más o menos bien. Claro que después de éste pensamiento te das una vuelta por los maravillosos alrededores y ya se te pasa todo el cabreo. Por tanto, es verdad que uno también se alimenta de la belleza paisajística, que parece que no, pero llena más de lo pensamos. Pero al final, la belleza natural sale muy cara. Y en éste caso en concreto, no me quita el cabreo de tener que comprar un coche. Ahora estoy en el año 2.026 y por eso hoy me he enterado que el coche que de aquellas tuve que comprar ha cumplido 11 años. Y después hay alguno que dice, que el tiempo no pasa.













Belén Reyes. SUCEDE QUE MI BOCA ES UNA HERIDA

 

Los ojos de las monjas son medallas.
Mirando al mar de espaldas a la vida.
La espuma es una novia destrozada.
Sucede que es muy tarde para todo
Los niños saben cosas y se callan
Mirar el mar sin ti, me da tristeza.
Soy la costra de un sueño, si me levanto sangro.
Sucede que me duele aquí, en la tinta.
La radio tiene manos y te abraza.
Tengo que irme ya, me necesito.
Copular con la luz, de sombras, me embaraza.





















Necesito ir a un antro


 Necesito ir a un antro

pero a un antro de los de verdad

oscuro, guarro y peor pintado.

No quiero máscaras en las caras,

ni rostros difuminados por el humo,

ni ojos inyectados por el alcohol,

y menos quiero,

miradas tiernas que no te dicen nada

y porque hace mucho tiempo que no sienten compasión

por nada ni por nadie.

Necesito un antro que esté lleno de almas negras

que no sean gemelas a la tuya

y que a su vez...

no lloren sus penas.
















¿Y COMO VOY A OLVIDARTE?

 

¿Y como voy a olvidarte?,
si todo lo que respiro,
si todo lo que trago y beso,
si todo lo que como y bebo,
¡me sabe a ti!.
Es que respiro aire viciado por tí,
y en el amanecer como en tu mano,
y vivo...y vivo dentro de tu ser,
y ese picor, soy yo,
y ese resplandor, soy yo,
y esa ternura, soy yo recorriendo la luna
y de un beso salen millones de besos
y de una palabra nacen poemas y versos
y es que estoy contaminado por tí.



















¡NO!


¡No!..., no...
el día de hoy no es un día de embrujo,
no hay sapos, no hay culebras,
no hay duendes sueltos por las aceras,
no hay farolas irradiando magia,
no quedan peatones con ojos encendidos,
y todo discurre bajo la lluvia,
y bajo los golpes de la intensa lluvia
todo se humedece,
pero casi nada se enternece,
todo son aspavientos que parecen sentimientos
pero no lo son,
todo son luces de neón difuminadas por el agua
que dibujan caras deformadas
mientras el aire mojado acaricia mi cara,
y yo me quedo mirando al cielo
y veo que tampoco hay cielo.
















AHORA (Alejandra Pizarnik)

Ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada.

















MIS DEDOS


Creo más en mis dedos que en mis ideas
y cuando ellos se mueven sobre el teclado
entonces sé...
que pienso y que a la vez siento.
Son dedos premonitorios
ellos se anticipan y van por delante
de mis pensamientos,
al moverlos ya se han movido antes
y en otro tiempo y en otro espacio
que hasta ahora no he tenido el placer de conocer.
Al sentirlos indican que han estado
y lo que yo percibo, siento y escribo
es la sombra de lo que eran.














Un fragmento de "Las otras puertas" de Abelardo Castillo


"Sí, sí, a vos te digo.
Vos todavía estás a tiempo; tirate al vicio de vivir. Escucha... El empleado, el trabajador de oficina, taller o fabrica, no es otra cosa, que una imitación adulterada, un plagio de una sombra.
Todos estos que ves acá son sombras.
Fijate qué caras de nada tienen. Y no es que siempre hayan sido así.
Se volvieron idiotas, tontos esclavizados de tanto cumplir un horario, de atender el teléfono, de mal morir laburando.
Y dentro de veinte años serás jefe de sección... pero estarás miope, desgastado, cansado e insatisfecho, y de tanto vivir torcido, te vendrá una hernia de disco a la altura de la quinta o sexta vértebra.
Haceme caso, si no, dentro de veinte años, después de haber viajado diecinueve mil veces en colectivos repletos, a razón de cuatro colectivos por día, vas a odiar a la humanidad, te lo juro. Yo sé lo que te digo: andate como los indios jíbaros, disecá cráneos, hacete anarquista, enamorate como un cretino. Qué sé yo!!.
Pero no sigás acá..."

"En el borde" de Piedad Bonnett.


 Lo terrible es el borde, no el abismo.
En el borde
hay un ángel de luz del lado izquierdo,
un largo río oscuro del derecho
y un estruendo de trenes que abandonan los rieles
y van hacia el silencio.
Todo
cuanto tiembla en el borde es nacimiento.
Y solo desde el borde se ve la luz primera
el blanco-blanco
que nos crece en el pecho.
Nunca somos más hombres
que cuando el borde quema nuestras plantas desnudas.
Nunca estamos más solos.
Nunca somos más huérfanos.


CIELO LÍQUIDO

 ¡Cielo líquido!.