¡YO NO PUEDO CON TODO! (Que tiempos aquellos)


Yo pensaba que hoy o mañana iba a tener un encuentro en la tercera fase y así podría curar éste sarpullido que me invade, pero que me invade por mis adentros y hasta la médula de mis desgastados y delicados huesos. Pues tío, me parece que no, parece que te vas a quedar con las ganas y tendrás que rascarte contra las esquinas y por estar invadido de pulgas y dar besos a las farolas apagadas o encendidas y porque en éste caso no importa si cumplen su misión o no la cumplen. Porque no, porque no habrá carne para comer y entonces o te haces vegano o te compras un loro y charlas a solas con él, pero eso sí, sin comerte al loro. Bueno, son las cosas del querer, del querer y no poder o del querer y te tienes que joder. Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia, pero yo esto no me lo creo mucho y porque yo de paciencia ando como pez fuera del agua y de ciencia no es que ande sobrado, pero tengo la suficiente para seguir viviendo.
Yo no tengo esa paciencia infinita y porque no fuí creado de esa manera tan tranquila y tan pausada y yo fuí creado como un ser especialmente raro, extraño y delicado y si cambia el viento, yo cambio el rumbo y el sentido de mi vida y si sale el sol, yo me pongo en pelota picada y alguien que ahora está instalado en mi mente y eso solo lo sé yo mismo, y va y me acaricia, yo me caigo de culo y me abro de patas y hasta que me recoja el camión de la basura que recoge a los seres rotos. Es que mis sensibilidades están a flor de piel y me salen sarpullidos con solo pensar en esa persona y si no me toca pronto ese alguien tan especial y lo haga como siempre lo hizo y tan suavemente despacio y con toda su especial delicadeza de bruja divina y mágica, me pondría del revés y saltaría de flor en flor y hasta caer de rodillas y rogando que se me aparezca aunque solo sea dentro de mi imaginación.
Sí, yo sé que parezco un tío desafiante y fuerte, pero esa es mi fachada para andar por la vida y para que me molesten lo menos posible los que sienten que son como moscas cojoneras y esa sensibilidad tan especial, es mi principal debilidad y porque debajo de mi piel, están mis receptores más sensibles y son tan sensibles que puedo percibir si está en movimiento cualquier sentimiento que si dirige hacia mí. Y es que soy cazador de sentimientos y veo uno y lo cazo y veo otro y a lo mejor lo dejo y porque yo siento y quiero mucho, pero señoras y señores, lo tengo que decir muy claro ¡yo no puedo con todo!. Pero a pesar de saberlo y de conocer todas sus posibles consecuencias, yo sigo adelante y sé que no puedo con todo, pero si no lo hiciera no sería yo y a lo mejor sería el otro y solo tener ese pensamiento, me declararán como un tío que está enfermo mentalmente. Pero por favor no me llevéis al psiquiatra y para que me diagnostique que soy bipolar y embote mi sufrido cerebro con pastillas que destruirán mis sueños y mis mejores recuerdos.

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